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Los más ricos

Actualizado: 1 jul 2022

Por primera vez se supera la fortuna personal de 200.000 millones de dólares

Maletín repleto de dólares

El ser humano más rico del Planeta (con permiso de John Rockefeller) ha llegado a contar con una fortuna valorada en 237.000 millones de dólares: se trata de Elon Musk, propietario de la empresa Tesla (y otras). Sin embargo, aunque sigue siendo el más adinerado, en menos de un mes ha perdido decenas de miles de millones de dólares.


Así es el mundo de los megamillonarios; pierden decenas de miles de millones como si nada, alternándose en el podio de los más ricos entre ellos.


Fortunas que suben y bajan

Estamos hablando de cantidades apabullantes y que sin embargo estos billonarios ganan o pierden todos los meses. Las cifras son mareantes, con ganancias diarias que superan los 400 millones de dólares.


Le sigue a Musk el dueño de Amazon, Jeff Bezos, con una fortuna valorada en 171.000 millones de dólares, superando al francés Bernard Arnault, máximo accionista de un conglomerado de empresas de artículos de lujo que incluye Dior, al frente de un patrimonio familiar que supera los 144.000 millones de dólares (muy alejado de Musk). Es el único europeo en la Lista Forbes (la revista sobre finanzas más conocida del Mundo). En el mismo tiempo que Musk ha perdido 18.000 millones, los Arnault han ganado 14.000 millones de dólares.


El inversor bursátil Warren Buffett, cuarta fortuna del Mundo (hace menos de un mes era la sexta), entiende y mucho de cómo hacer dinero rápido y también de cómo perderlo.


Bill Gates, fundador de la más importante multinacional de la informática, Microsoft, cuenta con 111.000 millones de dólares a su disposición pero como vemos no es el más rico, aunque lo fue en el pasado. En 2017 era el español Amancio Ortega quién llegó a ser durante un mes el hombre más rico y ahora ni siquiera está en el top 10.


En el listado Forbes puede verse como adelantan puestos o los pierden de un mes para el otro. El hindú Gautama Adani ha colocado sus activos familiares en el sexto puesto de la lista, superando los 102.000 millones de dólares en activos. El hindú es el principal magnate de las infraestructuras, como el puerto de Mundra (en su País, La India), que controla su familia. Tan solo hace unas semanas superaba a Buffett.


Hay dos hindúes en el top 10 de los más ricos. El otro es Mukesh Ambani, novena fortuna - 94.000 millones de dólares -. Sus principales negocios están relacionados con los hidrocarburos (petróleo y gas).


El archiconocido Mark Zuckerberg, dueño de Facebook y todo el conglomerado de redes sociales bajo la denominación Meta Platforms Inc., era solo hace cuatro años el noveno hombre más rico. Le ha pasado como a Ortega, dueño de Zara; ya no está en el top 10.


Tanto Zuckerberg como Amancio Ortega no es que estén haciendo algo mal, todo lo contrario. Sus respectivas compañías están ganando mucho dinero pero actualmente otros ganan más que ellos copiando sus modelos de negocio.


Una muestra: Shein, un gigante de la industria textil, oriundo de China, gana mucho más que Inditex dedicándose a fabricar prendas muy similares a las de Zara.


Shein es en realidad una gigantesca teletienda de ropa y complementos que ha superado en descargas a la popular Amazon.


Por su parte, Facebook está perdiendo usuarios que prefieren otras redes sociales como YouTube o TikTok.


El hombre contemporáneo más rico ha sido John Rockefeller con un patrimonio que hoy valdría más de 800.000 millones de dólares.

Elon Musk ganó en el último año nada menos que 119.000 millones de dólares. En cambio, el constructor mexicano Carlos Slim, cuya fortuna supera los 81.000 millones de dólares, ganó "tan solo" 26.000 millones. Se halla en el puesto 11º de la Lista Forbes; hace 14 años era el segundo hombre más rico del Globo.


Reed Hastings, dueño de Netflix, no es un megamillonario ya que su fortuna es de "solo" 3.600 millones de dólares pero es un ejemplo de cómo suben y bajan año tras año, sobre todo si se basan en inversiones bursátiles.


Debido al desplome de las acciones de Netflix, al hacerse público el abandono de más de dos millones de suscriptores en el último año (aunque siguen contando con 219 millones), Hastings perdió un 40% de su fortuna.


Clave para la competencia: oferta y diversificación

Elon Musk, conocido por su empresa Tesla, y por ser alguien muy mediático, además de su compañía Space X que está enviando cohetes a la órbita terrestre (colabora con la NASA), también ha comprado la red social Twitter.


En una entrevista que concedió en 2021 habló sobre su obsesión por la verdad, lo que puede explicar que se haya introducido en el negocio de las redes sociales, con el objetivo de frenar el avance de la desinformación (esperemos que así sea).


Bezos, harto de las continuas quejas por la distribución de los productos que promociona su plataforma de venta, ha fundado su propia empresa de reparto. Prescinde así, en gran medida, de las subcontratas postales. Se han dado cuenta de que si además de ofrecer el medio para publicitar esos productos se encargan también de repartirlos a los clientes ganarán mucho más.


El más joven de los ultramillonarios es Mark Zuckerberg. Con la red social más importante de cuantas existen ha conseguido amasar una fortuna valorada en más de 71.500 millones de dólares. También prepara su propia estrategia de ampliación, relacionada con la realidad virtual además de adquirir otras redes sociales muy populares, como Instagram.


Debido a que la diversificación de sus negocios se está volviendo difusa, para controlar esos emporios han decidido crear megacorporaciones agrupando sus numerosas empresas, como puede verse también con Amazon.


Bezos ha hecho que antiguos departamentos de Amazon hoy sean empresas independientes pero siempre bajo la marca Amazon. Es lo mismo que está haciendo Zuckerberg solo que éste último le ha dado un nombre distinto a la megacorporación que ha creado: META.


Amazon cuenta con otras propiedades en diferentes sectores, como IMDb, la base de datos de películas, series y programas de televisión más grande de Internet o los estudios cinematográficos de la Metro (MGM). ¿Os habéis fijado que ahora pueden verse todas las pelis de James Bond en la plataforma Amazon Prime? Se debe a que es la Metro la distribuidora, propiedad de Amazon.


Las empresas más modestas buscan asociarse o ser absorvidas por las grandes, llamando su atención, ya que les proporcionará más medios y sobre todo una mayor promoción y distribución de sus productos. No es lo mismo crear una tienda online nueva que ha de abrise camino que usar una existente y popular como es la de Amazon.


En otras ocasiones, y más si se trata de una idea innovadora, las empresas pequeñas se abren camino por su cuenta llegando a convertirse también ellas en compañías enormes.


Irremediablemente, estos gigantes acaban encontrándose y lógicamente compitiendo, al incorporar más y más empresas a sus conglomerados, como Microsoft y Netflix, que compiten en el segmento de los videojuegos.


Netflix comenzó siendo una tienda online de películas, un videoclub digital. Después decidieron producir sus propios films y series para llegar un momento, como el actual, en el que los grandes estudios producen en asociación con Netflix (al igual que con Amazon).


Buffet creó la sociedad empresarial Berkshire Hathaway enlos años 60 y desde entonces sus acciones se han revalorizado gracias a la forma de proceder de este megamillonario, el cual opera con mucho tiento. Cuenta con un fondo de reserva de 30.000 millones de dólares por si alguna de sus inversiones saliera mal.


Sin embargo, los tiempos cambian y con ellos los modelos de negocio. Las tiendas físicas están quedando obsoletas porque cada año se compra más online, sobre todo desde la pandemia del coronavirus.


Curiosidades de los hipermillonarios

Lo primero que sorprende de estos seres privilegiados es que algunos de ellos abandonaron la Universidad o ni siquiera iniciaron estudios superiores. Zuckerberg y Gates dejaron la Universidad de Harvard. Amancio Ortega no fue a ninguna.


Gautama Adani inició estudios superiores de Comercio que abandonó en el segundo curso.


En cambio, Jeff Bezos si fue un destacado estudiante (y licenciado) en Ciencias de la Computación e Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Princeton. Su apellido le viene de su padrastro, el cubano Miguel Bezos.


Buffett está graduado en Finanzas por la Escuela de Negocios Wharton, de la Universidad de Pennsylvania y tiene además un Máster por la Universidad de Columbia. Es, de los más ricos, el más culto, tal vez superado por Elon Musk.


Buffett es el más veterano también, con 87 años de edad. El español Amancio Ortega es el segundo con más edad: 86 años.


De todos los hipermillonarios, el que procede de un ambiente más humilde es Amancio Ortega, que incluso pasó penalidades económicas siendo niño. Es lo que en Estados Unidos conocen como un “self sade man”, un hombre hecho a sí mismo, pues comenzó siendo el chico de los recados de una tienda que vendía camisas. Similar trayectoria que la de John Rockefeller, quién procedía también de un ambiente familiar humilde.


Ortega fue el primer innovador en lo que más adelante copiarían otros millonarios: ofrecer réplicas de productos más caros pero realizadas con material más económico. No son falsificaciones sino productos que causan buena impresión, pero no de lujo. Después muchos otros han hecho lo mismo, siendo competidores de Inditex, la compañía multinacional que fundó Amancio Ortega.


Por cierto, si preguntas por ahí sobre el origen geográfico de Ortega, lo más probable es que te respondan que es gallego. Tal vez tú mismo lo pensabas, pero no es así; es castellano-leonés. Ni siquiera pasó su infancia en Galicia, sino en el País Vasco. Sería a los doce años cuando marchó con sus padres y hermanos a la Provincia gallega de La Coruña.


Casi todos los billonarios cuentan con fundaciones propias con las que conceden donaciones en forma de becas, ayudas para la investigación en distintos sectores o subvenciones a diferentes proyectos.


Ya sea porque verdaderamente estén sensibilizados, ya porque les ayude a reducir la carga fiscal sobre sus enormes patrimonios, lo cierto es que ayudan y mucho.


La Fundación Bill y Melinda Gates han invertido en COVAX, el sistema internacional que garantiza (o lo intenta) que todo el mundo tenga acceso a las vacunas contra el coronavirus.


Aparte, la fundación de los Gates han donado decenas de miles de millones de dólares a diferentes causas. También la Fundación Amancio Ortega ha donado cientos de millones de euros a la sanidad pública y a la concesión de becas para el acceso a la enseñanza en sus distintos niveles; no solo en España, también Hispanoamérica.


Luego tenemos a quienes derrochan dinero de modo estrafalario sin importarles lo más mínimo, sin querer ser conscientes de la gran ayuda que supondría para personas necesitadas. Lamentablemente son muchos más que los que ayudan a los más desfavorecidos.


El 38% de la riqueza mundial está en manos del uno por ciento de la población como reveló el último informe del Laboratoire sur les Inégalités Mondiales (Laboratorio de las Desigualdades Mundiales) de la Escuela de Economía de París.

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