Estrategias: La teoría de la Campana-Bayardo
Actualizado: 2 oct
Explico las distintas etapas por las que pasa un conflicto híbrido como el que enfrenta a Marruecos con España

En 2020, en este mismo sitio web con el que colaboro, publiqué el artículo "Marruecos: hipótesis de conflicto con España", complementado posteriormente con un segundo post, "Ceuta: ensayo para una nueva Marcha Verde".
Me apoyé en mi propia teoría acerca de los conflictos híbridos propios del tiempo que nos ha tocado vivir y que llamé "Teoría de la Campana-Bayardo".
Cuando la desarrollé, usé criterios científicos para el análisis del comportamiento sistémico de los enfrentamientos híbridos en los que señalé siete pilares fundamentales. Os los reseñaré en el presente post.
La teoría es proactiva, inscrita en el Registro de la Propiedad hace más de cinco años.
Lamentablemente, el tiempo me ha dado la razón, cumpliéndose algunas de las expectativas que aventuraba en aquellos trabajos.
Antes de nada, ¿por qué a estas hipótesis de trabajo se las llama teorías de campana?
En las gráficas elaboradas para conocer la evolución de la desinformación que los dos bandos emplean para desestabilizar al contrincante, el momento culminante adquiere forma de campana.

Os indicaré los siete pilares fundamentales de las guerras híbridas y enlazaré el presente artículo con otros posteriores en una serie en la que pondré de ejemplo lo que está sucediendo en Ceuta, con la entrada masiva de migrantes.
En ningún momento se criminaliza a la inmigración pero es evidente que está siendo instrumentalizada por determinadas fuerzas contrapuestas.
En este post usaré un lenguaje más propio de una revista online que pretende ser entretenida. Sin embargo, los estudiosos de la seguridad integral tenéis el enlace hacia el trabajo completo al final del texto, donde se emplean términos más técnicos.
Índice
Los siete pilares de los conflictos híbridos

Son varios los estrategas y profesores que coinciden en su epistemología al contrastar la existencia de siete pilares que sostienen todo conflicto híbrido.
Me remito a mis referentes, principalmente: Colom Piella, Kaldor, Baqués Quesada, Jordán Enamorado y Gerasimov.
Los hechos demuestran la exactitud predictiva de la teoría, consolidándola como el paradigma que nos permite comprender el escenario actual.
Los siete pilares son:
Trinchera: guerra de información de quinta generación (después lo explico)
Alejamiento: fricción geoeconómica y derivas especulativas extra-bursátiles
Atracción: instrumentalización de quintas columnas ante la desigualdad social.
Fuerza: logística configurable en el binomio espacio-tiempo
Sentido: ambigüedad estratégica diplomática
Acción: operaciones encubiertas táctico-civiles
Control: desgaste institucional para la explotación militar del éxito
Los analistas llaman a la situación política actual “VUCA”, un acrónimo inglés que traducido al español significa votabilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad.
Sí, está bien escrito: "votabilidad", no volatilidad. Se refiere a las posibilidades reales de una u otra opción política en cuanto a su apoyo electoral, valorando tanto a los candidatos como sus propuestas según los sondeos y opinión pública.
La situación política internacional es incierta. Los Gobiernos intentan adaptarse centrándose en prevenir riesgos en seguridad y defensa, para satisfacer las necesidades de sus ciudadanos. Si no lo hacen, dejarán de votarles y escogerán otro Gobierno, de ahí lo de votabilidad.
Guerra híbrida: La teoría de la Campana-Bayardo

En efecto, la teoría de la Campana existe desde siempre porque, lamentablemente, la Historia de la Humanidad es la Historia de sus conflictos. Lo que yo hice es adaptarla a nuestro momento actual.
Las entidades con poder siguen estrategias de todas las tipologías: diplomáticas, militares, comerciales, territoriales, logísticas, información, vigilancia, contra-vigilancia, espionaje, seguridad y defensa.
El objetivo es alterar la estabilidad de una región, o país colindante, desgastándole por la presión, referenciada por zonas en las que pueden ocasionar más derivas y colapsar. Se pretende saturar sus infraestructuras, tanto sociales y sanitarias como económicas.
Ésta teoría puede verse tipificada en varias fases, pudiendo llegar incluso a la fuerza militar, para conseguir sus objetivos. Esas etapas son los pilares de los que os hablaba en la introducción; recordémoslos: trinchera, alejamiento, atracción, fuerza, sentido, acción y control.
La Fase de "Trinchera"

La Fase de Trinchera es la primera etapa en la defensa y/o ataque en un conflicto híbrido.
Utiliza la información de quinta generación, en todas sus dimensiones: datos, fuentes, imágenes, hackers informáticos...
La tecnología de la época actual es considerada de "quinta generación", de ahí que la información obtenida usando dichos medios técnicos sea también conocida como de quinta generación. Entiéndase, la utilización de computadoras desde la década de los años 80.
Antes eran otras las herramientas para conseguir información que ayudara a debilitar al enemigo, a desestabilizarlo pero hoy contamos con la IA (Inteligencia Artificial) de la que solo estamos viendo sus inicios.
Los países miden su potencia en base a su mayor o menor capacidad para fabricar o conseguir microprocesadores de alta integración (chips) y la velocidad de sus redes de telecomunicaciones, siendo las últimas y más avanzadas las 5G. Es la que está desarrollando la IoT (Internet of Thigs o Internet de las Cosas u Objetos), permitiendo la conexión simultanea de múltiples dispositivos.
Esa tecnología tan potente se aplica a la industria armamentística, en especial a los cazas de combate. De ahí que los más avanzados también sean conocidos como de quinta generación: más silenciosos para no ser detectados por los radares, con sensores muy avanzados e integración de datos.
Las Fases de Alejamiento y Atracción: la quinta columna

La segunda etapa de un conflicto híbrido (en ocasiones, distintas fases se dan al mismo tiempo), es la de "Alejamiento". En efecto, se produce un distanciamiento del país objetivo mediante hostilidades económicas y comerciales, en las que el efecto ventilador dificulte cualquier tratado.
Efecto ventilador porque las disputas se expanden hacia sectores o productos que en principio poco o nada tienen que ver con el objeto o razón inicial del conflicto. Se usan los aranceles para presionar. Si un País impone tasas a un producto específico de otro, éste pudiera hacer lo mismo pero ampliando los aranceles a otros artículos diferentes (agrícolas, tecnológicos, etc.)
También puede hacerse con un determinado producto que escasee para obligar a otros que lo necesitan a claudicar, como sucede en la actualidad con los microchips.
Afecta a los mercados bursátiles porque el Estado más débil en este conflicto comercial verá como los inversores desconfiarán. Al haber menos inversiones las Bolsas de Valores caen, momento idóneo para llevar a cabo ataques combinados adquiriendo o vendiendo acciones de empresas estratégicas del país objetivo, ya que su valor habrá bajado.
Se usan plataformas fuera del control estatal originando derivas especulativas
La Fase de Alejamiento está íntimamente unida a la de Atracción.
El Estado atacante introduce en el país objetivo "quintas columnas", aprovechando cualquier desigualdad social provocada por los efectos económicos causados por la Fase de Alejamiento. De ahí que se atraigan a colectivos que lucharán en las calles por causas aparentemente justas pero tras las que se esconden intereses ocultos de la potencia agresora.
Si la sociedad del país que se pretende desestabilizar ve como su economía se viene abajo durante la anterior fase de alejamiento, los problemas estructurales vendrán cogidos de la mano, en especial por la subida de precios debido a la escasez (por ejemplo, lo que sucede con el petróleo).
Estamos viéndolo en las complicadas relaciones entre los Estados Unidos y la Unión Europea; sería el ejemplo perfecto (o entre China y EEUU).
Esta situación origina alteraciones del orden público, incluso pudiera ser el preámbulo de acciones combinadas y armadas alegando que se está produciendo una agresión hacia los intereses del país desestabilizador.
Un ejemplo sería lo que argumentó el Gobierno ruso para justificar la invasión de Ucrania, que este segundo país atentaba contra la población prorrusa del Este, precisamente la zona que anhelan los rusos.
Nivel peligroso: Fases de Fuerza, Sentido y Acción

La Fase de Fuerza es cuando se incrementa el material bélico, con logística y recursos humanos configurados en el espacio-tiempo.
Digamos que los Gobiernos les ven las orejas al lobo y deciden aumentar sus ejércitos y arsenales por si la diplomacia falla, lo que nos lleva directamente a la siguiente fase, la de Sentido. Llegados a este punto, se producen cambios constantes en el ámbito diplomático, dificultando cualquier sentido de la negociación, de ahí su nombre.
La diplomacia se vuelve muy ambigua para no "pillarse los dedos", diciendo algo que pueda ser interpretado de múltiples maneras según los intereses del momento, incluso preparando acciones militares encubiertas.
Las tácticas y las técnicas, tanto en el ámbito militar como el civil, se organizan de manera que no sean descubiertas por la opinión pública y por ende por el Estado atacado u objetivo de desestabilización.
En este momento, llegamos peligrosamente al punto de no retorno: es cuando se alcanza la fase más peligrosa, la de Control, previa al régimen autocrático (dictadura).
Fase de Control

En la Fase de Control, la presión sobre el país o región objetivos aumenta de modo asfixiante, desgastándolo al completo provocando roces entre grupos de población que llevan a la ruptura social, incluso al conflicto civil.
Este control se efectúa sobre Gobiernos débiles que ya han pasado por todas las fases anteriores del conflicto híbrido.
El Estado agresor adecua el momento propicio para producir crisis que beneficien sus intereses y que puedan originar la acción militar de explotación del éxito lo que se traduce en una invasión militar.
Para debilitar aún más el país objetivo dejándolo a merced del agresor, pudiera provocarse una guerra civil que le deje devastado. Como después del conflicto estará necesitado de todo, claudicará con las condiciones que se le impongan, por abusivas que sean.




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