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¿Cómo se recuperará La Palma y cuándo?

Actualizado: 24 sept 2021

Se habla de turismo de volcanes, como el islandés, pero los palmeros necesitan soluciones inmediatas

En Islandia han hallado el modo de acercarse a la lava con cierta seguridad

No cabe duda de que una erupción volcánica es un espectáculo increíble; a todos nos gustaría estar cerca desde una distancia segura para contemplarlo, por supuesto, ya que sería una experiencia única. Pero de ahí a considerarlo una atracción turística cuando tantas personas lo están perdiendo todo, es frivolizar con una tragedia humana. Muy distinto es si no ha habido daños materiales o humanos o ya han recibido las ayudas necesarias los damnificados.


En la Isla de La Palma, el volcán Cumbre Vieja sigue rugiendo y los daños son catastróficos pero algunos turistas vieron la posibilidad de visitar La Palma ya que se les informó que podían hacerlo (ni las autoridades del Estado ni las regionales lo impedían) e incluso pagaron por ello, comprobando ahora que sus vuelos son cancelados por motivos de seguridad, lógicamente.


Ahora bien, ciertamente los volcanes figuran en las guías turísticas como lugares que visitar, entiéndase, extintos o apagados. Pero el caso islandés es único, porque allí los volcanes están en activo, y demasiado además. Veamos cómo se lo han montado para conseguir tal proeza.


Turismo de volcanes: el caso de Islandia

Montañas islandesas y al lado arena volcánica
Islandia ofrece paisajes bellísimos

Se considera extinto un volcán si en los últimos 10.000 años no ha entrado nunca en erupción pero no es el caso de los que hay en Islandia. ¿Cómo es posible que se puedan visitar?


Cierto que hacía 200 años que no entraba en erupción, pero el volcán islandés Eyjafjalla, junto al impresionante glaciar Eyjafjallajökull, si bien un regalo para la vista, entraña un gran peligro para quiénes se acercan a contemplar éste u otros en ese País. La prueba fue su terrible erupción en 2010 que causó que se cortara el tráfico aéreo de varios Países europeos por el temor a que la nube de cenizas afectara a los motores o el fuselaje de los aviones provocando que se estrellaran.


Es algo perfectamente posible. Que se lo digan, si no, a los viajeros y tripulación del vuelo de la compañía British Airways que, sobrevolando el volcán Galunggung, en Indonesia, hace casi cuarenta años, vieron cómo se paraban los cuatro motores durante varios angustiosos minutos, planeando mientras tanto, hasta que consiguieron salir de la zona de peligro y aterrizar sin bajas humanas.


En Islandia, el Eyjafjalla emitió una columna de humo de nueve kilómetros de altura que aconsejó que se cerrara el espacio aéreo. Además, expulsó tal cantidad de gases nocivos que se disparó el consumo de fármacos broncodilatadores, debiendo ser atendidas por los servicios sanitarios numerosas personas. Cientos de ellas tuvieron que dejar sus hogares, como está sucediendo en La Palma.


¿Qué rédito puede haber en una atracción turística tan peligrosa? En efecto, son volcanes muy activos, a la vista está, pero los casi 360.000 habitantes de Islandia se han acostumbrado a ello pues no le queda otra. Es eso o marcharse de su tierra, en la que nacieron, crecieron y trabajan para salir adelante; es la tierra de sus ancestros, que aman y de la que no desean irse, a pesar del riesgo continuo. Así que han hecho lo contrario: obtener todo el beneficio posible de esa peligrosa pero espectacular atracción.


La UNESCO cuenta con 44 geoparques repartidos por todo el Mundo (lugares de especial significancia geológica, etnográfica, ecológica o cultural), uno de los cuales se halla en Reykjanes.


Ciertamente, es un paisaje tan espectacular que quita el hipo. Tan orgulloso está el Gobierno islandés de este paraje que lo promociona en su web oficial en la que habla de las excelencias turísticas del País.


En el caso del volcán Fagradalsfjall, se permite incluso las visitas, a diez metros de distancia de la lava, la cual expulsa desde marzo. Las autoridades “garantizan” la seguridad de los más de 260.000 visitantes que ya se han atrevido a desplazarse a la zona.


¿De qué modo garantizan la seguridad? Monitorizando el flujo de magma de manera que, si crece, la Policía cierra los accesos de inmediato.


En 1783, el volcán "Laki" provocó una nube de óxido de azufre y ceniza tan descomunal que afectó a casi todo el norte de Europa

De momento, no se puede hacer en La Palma lo mismo que en Islandia porque la erupción no está controlada, ni mucho menos. Por lo tanto, es desaconsejable por varias razones:


  1. Primero, porque las carreteras deben quedar libres para que circulen por ellas solamente los servicios de emergencias y Fuerzas de Seguridad, así como equipos científicos que analizan la situación para asesorar a las autoridades y, si éstas lo permiten, los vecinos que acuden a sus casas a recoger lo que puedan porque la lava amenace con engullirlas.

  2. Segundo, porque el nivel de toxicidad es imprevisible. Se realizan mediciones continuas pero ningún vulcanólogo sabe a ciencia cierta como evolucionará un volcán en plena erupción.

  3. Existen riesgos evidentes como la expulsión de piedras, más o menos grandes, y por supuesto el avance de la lava, a mil grados de temperatura, devorando todo a su paso.


¿Cuánto tiempo durará la situación actual en La Palma?

Ríos de lava desde el cráter del Cumbre Vieja

En las Islas Canarias, aún no hay problemas de afectación de las vías respiratorias por la nube de cenizas que se extiende por todo el archipiélago, pero el Gobierno regional ya ha instado a los ciudadanos a que se mantengan en el interior de sus hogares. Si no les queda más remedio que salir, porque deban atender sus obligaciones laborales o del tipo que sean, han de ir provistos de mascarilla FFP2 (nosotros recomendamos incluso la 3), gafas de protección y llevar manga larga, pantalón largo y gorra para el cabello.


Son ya más de 6.400 las personas evacuadas, muchas de ellas viéndose obligadas a marchar a otra isla porque tan solo hay 5.000 plazas hoteleras, la mayor parte ocupadas. El acuartelamiento militar "El Fuerte" y pabellones deportivos han sido habilitados para los que se han quedado sin nada y tampoco tienen cerca a familiares que les acojan. Sus conciudadanos no afectados les ayudan donando ropa, calzado, alimentos y todo tipo de enseres o bien recibiéndoles en sus hogares.


No se sabe cuanto durará esta situación, ya que se desconoce la cantidad exacta de magma que contiene el volcán o la que pudiera añadirse desde el fondo terrestre en el caso de que esté conectado a otros.