• Marcos González

Diez datos que tal vez desconozcas del COVID-19

Actualizado: jun 15

La Organización Mundial de la Salud señala la crisis generada por el nuevo coronavirus como la peor desde la Segunda Guerra Mundial

Se sospecha que el origen del extraño virus que ya se ha propagado por todo el Mundo y del que aún no hay vacuna es el mercado de animales de Wuhan. En esos lugares se vende animales salvajes pero también de corral, vivos y recién sacrificados, en pésimas condiciones higiénicas. Puede hallarse ratas, cocodrilos, tortugas, serpientes de lo más variopintas, incluso avestruces y cualquier otro animal que imaginemos.


Con decenas de miles de muertes (se desconoce el número real de contagiados), el molesto huésped sigue entrando sin permiso en los cuerpos de más hombres, mujeres y niños. Las dos grandes superpotencias actuales se acusan mutuamente: China de haber sido EEUU la que ha creado y soltado el patógeno en la ciudad de Wuhan y los norteamericanos, a su vez, acusan a las autoridades chinas de falsear datos con respecto al verdadero alcance del coronavirus en su territorio.

NO ES LA PRIMERA VEZ QUE SUCEDE

China también fue el origen del SARS (Severe Acute Respiratory Syndrome, Síndrome Respiratorio Agudo Severo), surgido igualmente en un mercado de animales, en la Provincia de Cantón. Fue el causante de la muerte de cientos de personas en todo el Mundo. El Gobierno chino decidió entonces prohibir el comercio de animales salvajes pero la tradición pesa mucho y poco después permitiría de nuevo el comercio de muchas especies en estos mercados insalubres.


El Gobierno chino se percató de que ir en contra de las tradiciones populares no es buena idea, ni siquiera en un País donde gobierna una dictadura comunista, por lo que decidieron adaptarse a las circunstancias. Debido a que la población hacía caso omiso a las normas, continuando con su consumo de animales vivos, de origen salvaje o recién sacrificados, creyendo que aportan gran vitalidad, las autoridades permitieron de nuevo que se vendieran muchas especies. Aumentaron los controles sanitarios en los mercados y se ha intentado implementar mejores condiciones higiénicas, pero como vemos sin mucho éxito.


Hace unos años dieron un paso más aprobando una ley que prohíbe el comercio de animales en vías de extinción, pero mientras exista demanda (y es mucha la que hay) los riesgos les valen la pena a los comerciantes que recurren a cazadores furtivos. No es extraño que te ofrezcan en China, en un restaurante, ciertos platos que no figuran en el menú, de estos animales. Algo así como sucede con los populares chanquetes en España (y otros Países con especies similares), cuya captura y comercio se supone prohibidos y sin embargo aún se sirven en muchos restaurantes y bares. El negocio es muy lucrativo, lo mismo que en China con los animales salvajes, incluyendo los que corren peligro de extinguirse.  


El problema, como vemos, no solo supone un peligro de extinción de estas especies sino también sanitario para los humanos que los consumen ya que se ofrecen en mercados donde la higiene brilla por su ausencia. Los animales están hacinados y defecan además de que son sacrificados muchos de ellos en el mismo lugar sin que se limpie la zona de forma segura. Pero algunas creencias chinas muy extendidas consideran que consumir ciertos animales vivos o recién sacrificados alarga la vida o garantiza una noche de sexo inolvidable. El Gobierno chino, enfrascado en dar una imagen del País moderna, intenta erradicar estas costumbres, pero le resulta sumamente complicado.


Los epidemiólogos aún discuten si el animal que origina el virus actual, cuya denominación oficial es “2019-nCoV”, fue la serpiente o el murciélago. Ambos forman parte del extravagante menú de los chinos así que pudo ser cualquiera de los dos, incluso con algún huesped intermedio - se ha señalado al pangolín -. Mientras se dilucida el origen de la enfermedad, la misma ya se ha extendido por todo el Mundo, sospechándose que cientos de miles de personas han sido infectadas, pero aún no se han identificado.


El confinamiento doméstico se está generalizando como medida más eficaz por lo que cada semana es adoptada por más Países

Incluso las compañías aéreas europeas han cancelado o disminuido drásticamente sus vuelos hasta que se aclare la situación. Los Gobiernos de algunos Países se afanan en repatriar a sus nacionales que hayan quedado atrapados en otros Estados en la que ya es la más importante misión de rescate desde la Segunda Guerra Mundial.


No todos los Países recomiendan lo mismo para contener el coronavirus. Mientras algunos Gobiernos se niegan a imponer el confinamiento doméstico, como sucede con Suecia, trasladando la responsabilidad a los propios ciudadanos, en otros se ha ordenado por Ley y se sanciona severamente a quiénes lo incumplen. Esta última medida es la que se está generalizando. Pero se dan casos curiosos, por no decir lamentables, como el de Arabia Saudí, donde se considera a la mujer poco menos que una herramienta del hombre, estando obligada a satisfacerle sexualmente si no quiere incurrir en pecado, lo que incluso puede denunciar su marido en un juzgado. Pero ante el avance imparable de la pandemia, se ha eximido a las mujeres saudíes de esa obligación, pudiendo ser ellas las que denuncien a sus esposos si se les obligara a mantener relaciones sexuales.



LA PREVENCIÓN SIGUE SIENDO LA CLAVE

Recreación del virus por el CDC

La mejor prevención sigue siendo la clásica de lavarse las manos bien con jabón. Debemos lavárnoslas con frecuencia, aunque no hayamos tocado nada y pensemos que estén limpias, pero sin exagerar (no es necesario lavarlas continuamente). Por supuesto, colocarnos una mascarilla si sospechamos que en algún lugar concreto pudiera haber alguien infectado del virus, ya que se contagia al estornudar o toser alguien afectado que se halle cerca nuestro; también mediante contacto con fluidos y superficies u objetos que hayan tocado personas contagiadas.


En un principio de la epidemia, Pekín solicitó a EEUU asesoramiento ya que Estados Unidos es el País con mayor número de especialistas formados en este tipo de contingencias víricas. Pero la verdad es que la Casa Blanca le quitó hierro al asunto, viéndolo como algo lejano que sucedía en Asia, misma reacción que tuvo el resto del Mundo. Pocas semanas después, la OMS declaraba la expansión del nuevo coronavirus como pandemia mundial. Resulta evidente que la prevención sanitaria ha fallado en todas partes de lo que debemos hacer acto de contrición en cuanto la crisis pase.


Preocupa en especial las ciudades superpobladas donde el sistema de eliminación de residuos no sea eficaz o sencillamente con un continuo trasiego de personas, como está sucediendo con Nueva York, cuyo sistema sanitario está colapsado. Los individuos que incubaron el virus desconociendo que lo portaban, en cuestión de un día han podido trasladarse de una parte a la otra del Mundo y propagarlo.


El referente que todos tenemos en mente es la mal llamada “gripe española”, la cual se expandió por medio Mundo hace más de un siglo, cuando la aviación estaba en pañales, causando decenas de millones de muertes. En la actualidad, la nueva pandemia vírica lo ha tenido mucho más fácil con la avanzada aviación comercial y el resto de medios de transporte que trasladan a cientos de millones de personas a diario por todo el Mundo (antes de la cancelación de viajes, claro está).  


Creíamos que era imposible una nueva pandemia como la de 1919, ya que dábamos por hecho que la prevención es mucho mayor que cuando la “gripe española” sorprendió al Mundo. Creíamos que con los tratamientos médicos actuales, mucho mejores - o eso pensábamos -, con acceso generalizado de la población a los mismos, una epidemia se soluciona en poco tiempo. Pero ya vemos que no es así y si bien es cierto que podemos acceder en mayor proporción a esos remedios médicos que hace un siglo, nos hemos dado cuenta de que nos falta cultura de prevención sanitaria.


Resulta paradójico que UNICEF enviara seis toneladas de material de prevención sanitaria (mascarillas y trajes protectores) a China, debido a que se estaban agotando en ese País cuando comenzó la epidemia, y que hoy en día sea China la que abastece de dicho material a todo el Mundo.


Se recomienda que quiénes sospechen que están infectados estornuden en el codo y se laven frecuentemente las manos

Ahora mismo es imprevisible el impacto económico mundial de la pandemia pero se calcula que pudiera ser aún más catastrófico que la recesión económica de 2008 con una importante destrucción de puestos de trabajo a escala mundial. Preocupa especialmente África, un continente ya de por sí severamente castigado con otras enfermedades y un índice de pobreza muy elevado. Si las ayudas que ahora recibe disminuyen o se cancelan, porque los donantes vuelquen sus esfuerzos en sus propias economías nacionales maltrechas, la crisis en África adquirirá unas connotaciones de una crudeza no vista ni en las peores hambrunas.

 Artículo elaborado con la colaboración de Adolfo Estévez, coordinador de RSW

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