• Marcos González

Diez datos llamativos de la pandemia

La Organización Mundial de la Salud señala la crisis generada por el nuevo coronavirus como la peor desde la Segunda Guerra Mundial

Se sospecha que el origen del extraño virus que ya se ha propagado por todo el Mundo y del que aún no hay vacuna es el mercado de animales de Wuhan. En esos lugares se vende animales salvajes pero también de corral, vivos y recién sacrificados, en pésimas condiciones higiénicas.


Puede hallarse ratas, cocodrilos, tortugas, serpientes de lo más variopintas, incluso avestruces y cualquier otro animal que imaginemos.


Otras hipótesis hablan de un experimento en laboratorios situados en Wuhan de donde, por error o de forma intencionada, salió el patógeno propagándose por todo el Mundo. Según la viróloga Li-Meng Yan, quién formó parte del elenco científico de la Escuela de Salud Pública de Hong-Kong, el SARS-CoV2 es una verdadera arma biológica, desarrollada como tal y no una evolución natural (lo explica en un artículo publicado en el portal en abierto Zenodo, que no es una revista científica luego no ha sido revisado por pares).


El equipo liderado por la doctora Yan asegura que nos encontramos en una guerra biológica iniciada por el ejército chino al desarrollar estos nuevos coronavirus (tanto el SARS-CoV2 como otros posteriores), para los que solo necesita medio año de experimentación.


Li-Meng Yan acusa a la institución en la que trabajaba de intentar acallarle por decir, desde diciembre pasado, que el virus ha sido desarrollado en laboratorio. Al temer por su vida decidió huir a Estados Unidos donde permanece refugiada. Sin embargo, la Escuela de Salud Pública de Hong-Kong niega que Yan llevara a cabo estudios sobre el coronavirus por lo que sus afirmaciones carecen de fundamento científico.


El Instituto de Virología ubicado en Wuhan, del que se sospecha pudo escaparse el virus, niega la acusación de imprudencia. Por otro lado, prácticamente todos los virólogos que han estudiado la secuencia genética del patógeno consideran que su evolución es natural.


Con cientos de miles de muertes en todo el Mundo (se han detectado decenas de millones de contagiados pero se desconoce el número real), el molesto huésped sigue entrando sin permiso en los cuerpos de más hombres, mujeres y niños.


Las dos grandes superpotencias actuales se acusan mutuamente: China de haber sido EEUU la que ha creado y soltado el patógeno en la ciudad de Wuhan y los norteamericanos, a su vez, acusan a las autoridades chinas de falsear datos con respecto al verdadero alcance del coronavirus en su territorio.

NO ES LA PRIMERA VEZ QUE SUCEDE

China también fue el origen del SARS (Severe Acute Respiratory Syndrome, Síndrome Respiratorio Agudo Severo), surgido igualmente en un mercado de animales, en la Provincia de Cantón. Fue el causante de la muerte de cientos de personas en todo el Mundo. El Gobierno chino decidió entonces prohibir el comercio de animales salvajes pero la tradición pesa mucho y poco después permitiría de nuevo el comercio de muchas especies en estos mercados insalubres.


El Gobierno chino se percató de que ir en contra de las tradiciones populares no es buena idea, ni siquiera en un País donde gobierna una dictadura comunista, por lo que decidieron adaptarse a las circunstancias. Debido a que la población hacía caso omiso a las normas, continuando con su consumo de animales vivos, de origen salvaje o recién sacrificados, creyendo que aportan gran vitalidad, las autoridades permitieron de nuevo que se vendieran muchas especies. Aumentaron los controles sanitarios en los mercados y se ha intentado implementar mejores condiciones higiénicas, pero como vemos sin mucho éxito.


Hace unos años dieron un paso más aprobando una ley que prohíbe el comercio de animales en vías de extinción, pero mientras exista demanda (y es mucha la que hay) los riesgos les valen la pena a los comerciantes que recurren a cazadores furtivos.


No es extraño que te ofrezcan en China, en un restaurante, ciertos platos que no figuran en el menú, de estos animales. Algo así como sucede con los populares chanquetes en España (y otros Países con especies similares), cuya captura y comercio se supone prohibidos y sin embargo aún se sirven en muchos restaurantes y bares. El negocio es muy lucrativo, solo que en España se comen cocinados, no vivos, como en China con muchos animales salvajes, incluyendo los que corren peligro de extinguirse.  


El problema, como vemos, no solo supone un peligro de extinción de estas especies sino también sanitario para los humanos que los consumen ya que se ofrecen en mercados donde la higiene brilla por su ausencia.


Los animales están hacinados y defecan además de que son sacrificados muchos de ellos en el mismo lugar sin que se limpie la zona de forma segura. Pero algunas creencias chinas muy extendidas consideran que consumir ciertos animales vivos o recién sacrificados alarga la vida o garantiza una noche de sexo inolvidable. El Gobierno chino, enfrascado en dar una imagen del País moderna, intenta erradicar estas costumbres, pero le resulta sumamente complicado.


Los epidemiólogos aún discuten si el animal que origina el virus actual, cuya denominación oficial es “2019-nCoV”, fue la serpiente o el murciélago. Ambos forman parte del extravagante menú de los chinos así que pudo ser cualquiera de los dos, incluso con algún huésped intermedio - se ha señalado al pangolín -. Mientras se dilucida el origen de la enfermedad, la misma ya se ha extendido por todo el Mundo, sospechándose que decenas de millones de personas han sido infectadas, pero aún no se han identificado.


El confinamiento doméstico se está generalizando como medida más eficaz por lo que se toma la decisión cada cierto tiempo

Incluso las compañías aéreas europeas han cancelado o disminuido drásticamente sus vuelos hasta que se normalice la situación. Los Gobiernos de algunos Países han cerrado sus fronteras a los visitantes de los Estados más afectados por la pandemia o les obligan a someterse a cuarentena previa a su entrada.


No todos los Países recomiendan lo mismo para contener el coronavirus. Mientras algunos Gobiernos se niegan a imponer el confinamiento doméstico, como sucede con Suecia, trasladando la responsabilidad a los propios ciudadanos, en otros se ha ordenado por Ley y se sanciona severamente a quiénes lo incumplen. Esta última medida es la que se está generalizando.


En Arabia Saudí, donde se considera a la mujer poco menos que una herramienta del hombre, estando obligada a satisfacerle sexualmente si no quiere incurrir en pecado (lo que incluso puede denunciar su marido en un juzgado), ante el avance imparable de la pandemia, se ha eximido a las mujeres saudíes de esa obligación. Podrán denunciar a sus esposos si se les obligara a mantener relaciones sexuales.



LA PREVENCIÓN SIGUE SIENDO LA CLAVE

Recreación del virus por el CDC

La mejor prevención sigue siendo la clásica de lavarse las manos bien con jabón. Debemos lavárnoslas con frecuencia, aunque no hayamos tocado nada y pensemos que estén limpias, pero sin exagerar (no es necesario lavarlas continuamente).


Por supuesto, colocarnos una mascarilla si sospechamos que en algún lugar concreto pudiera haber alguien infectado del virus, ya que se contagia al estornudar o toser alguien afectado que se halle cerca nuestro; también mediante contacto con fluidos y superficies u objetos que hayan tocado personas contagiadas.


En un principio de la epidemia, Pekín solicitó a EEUU asesoramiento ya que Estados Unidos es el País con mayor número de especialistas formados en este tipo de contingencias víricas. Pero la verdad es que la Casa Blanca le quitó hierro al asunto, viéndolo como algo lejano que sucedía en Asia, misma reacción que tuvo el resto del Mundo. Pocas semanas después, la OMS declaraba la expansión del nuevo coronavirus como pandemia mundial.


Resulta evidente que la prevención sanitaria ha fallado en todas partes de lo que debemos hacer acto de contrición en cuanto la crisis pase. Preocupa en especial las ciudades superpobladas donde el sistema de eliminación de residuos no sea eficaz o sencillamente con un continuo trasiego de personas.


Los individuos asintomáticos pueden estar propagando el virus sin saberlo; al estornudar, ha de hacerse en el codo, lo que muchos han olvidado

El referente que todos tenemos en mente es la mal llamada “gripe española”, la cual se expandió por medio Mundo hace más de un siglo, cuando la aviación estaba en pañales, causando decenas de millones de muertes. En la actualidad, la nueva pandemia vírica lo ha tenido mucho más fácil con la avanzada aviación comercial y el resto de medios de transporte que trasladan a cientos de millones de personas a diario por todo el Mundo (antes de la cancelación de viajes, claro está).  


Creíamos que era imposible una nueva pandemia como la de 1919, ya que dábamos por hecho que la prevención es mucho mayor que cuando la “gripe española” sorprendió al Mundo. Creíamos que con los tratamientos médicos actuales, mucho mejores - o eso pensábamos -, con acceso generalizado de la población a los mismos, una epidemia se soluciona en poco tiempo. Pero ya vemos que no es así y si bien es cierto que podemos acceder en mayor proporción a esos remedios médicos que hace un siglo, nos hemos dado cuenta de que nos falta cultura de prevención sanitaria.


Resulta paradójico que UNICEF enviara seis toneladas de material de prevención sanitaria (mascarillas y trajes protectores) a China, debido a que se estaban agotando en ese País cuando comenzó la epidemia, y que hoy en día sea China la que abastece de dicho material a todo el Mundo.

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