• Alicia Guillén Galindo

Coordinación entre Instituciones en la lucha contrayihadista en las prisiones

Actualizado: 26 de dic de 2019

Instrumento necesario para la lucha y contención de la expansión de ideas radicales.

La coordinación entre Instituciones Penitenciarias y los Cuerpos de Seguridad resulta esencial al igual que distinguir el comportamiento de los presos yihadistas del resto de terroristas.

La Guardia Civil desmanteló un grupo yihadista en varias prisiones (Imagen por Outisnn, de Wikimedia Commons)

Son muchas las preguntas que podemos hacernos respecto al traspaso de información entre los distintos Organismos mientras un interno condenado por terrorismo yihadista, o que evidencia trazas de ser radical, se encuentra en prisión. Preguntas relacionadas con la identificación de las personas con las que comunica, el dinero que posee en su cuenta de peculio, si realiza el rezo colectivo, si lidera éste, si ha cambiado de comportamiento, de dieta, etc… A este respecto, podemos destacar la plena implicación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE), así como de los Servicios de Inteligencia, CNI (Centro Nacional de Inteligencia, perteneciente al Ministerio de la Presidencia), en la lucha contra este fenómeno, considerando fundamental utilizar la coordinación y fluidez de la información entre las instituciones del Estado como instrumento eficaz para hacerle frente.



Manera de proceder entre instituciones en prisiones


Parte de una premisa, compartir la información de todos los agentes implicados con el fin de que se trabaje con los máximos datos posibles. Para ello, los Grupos de Información de las distintas Comandancias de la Guardia Civil, las Brigadas de Información de las Comisarías de Policía y los Servicios de Inteligencia, reciben la información de los Centros Penitenciarios de su Provincia, ya sea directamente, a través de sus Direcciones Generales o Servicios Centrales, o del propio CITCO (Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y Crimen Organizado). El tipo de información que reciben está relacionada únicamente con aquello que los Grupos de Control y Seguimiento de cada Centro consideran de interés, es decir, no se remiten todos los datos por defecto, sino la información relevante que puede ser de utilidad. De la misma manera que la reciben sin solicitarla, les es facilitada cuando necesitan datos de algún interno que se encuentra ingresado en la prisión.


En lo que se refiere a internos que no se encuentran clasificados como FIES 3 (ingresados por pertenencia a bandas armadas o grupos terroristas, o que colaboran con ellos), pero existe o se sospecha una cierta radicalización, el Centro Penitenciario informa a las Fuerzas de Seguridad, siempre que considere relevante el conocimiento de estos nuevos datos. A partir de ahí, si quieren continuar haciendo seguimiento de esos internos concretos pueden preguntar al propio Centro puntualmente, de manera directa o a través de los Servicios Centrales de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias.


Un momento trascendente para el control de los yihadistas es aquel en el que se les pone en libertad, o se les da un permiso penitenciario. En este sentido, el Centro Penitenciario informa con la suficiente antelación a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (en lo sucesivo SGIP), quien, por consiguiente, traslada esta información a la Dirección General de la Guardia Civil, Dirección General de la Policía Nacional y Servicios de Inteligencia, por medio del CITCO, a quien ha informado también la propia SGIP. Así las cosas, la información se recibe en los Servicios Centrales de cada Cuerpo y debe remitirse inmediatamente a las Fuerzas de Seguridad de la Provincia, a través del protocolo establecido al efecto por cada uno de los organismos implicados. La coordinación en algunas provincias es tal, que en caso de ser un asunto relevante, se refuerza la comunicación vía telefónica, pero ya directamente entre el Centro Penitenciario y la Brigada/Grupo de Información o Servicios de Inteligencia respectivos.


Al igual que el resto de internos, los clasificados como FIES 3 y FIES 5 (entre éstos últimos pudieran estar los reclutadores), realizan salidas a hospitales externos o a diligencias judiciales. En estos casos, la información no se traslada a las Brigadas/Grupos de información ni vía directa ni centralizada, pues no les es de interés para el seguimiento y control de estos internos, ya que se trata de salidas puntuales que no les van a facilitar información sobre su evolución, sus contactos, sus planes,….. Sin embargo, sí que conocen de estos movimientos penitenciarios las áreas encargadas de garantizar la custodia de internos hasta su retorno al centro penitenciario.


Toda esta información, sin perjuicio de lo anterior, se gestiona, como ya se ha indicado, de forma centralizada. La SGIP, a través de su Unidad de Coordinación de Seguridad, en la que trabajan funcionarios de las FCSE y que dirige un teniente-coronel de la Guardia Civil, traslada dicha documentación a la Dirección General de la Guardia Civil, en concreto a la Unidad Central Especial nº 2 (especializada en terrorismo internacional), dentro de la propia Jefatura de Información. El resto de Fuerzas de Seguridad y Servicio de Inteligencia la reciben por medio del CITCO.


El CITCO coordina las investigaciones

El CITCO coordina las investigaciones contraterroristas

Analizando la labor de todos los cuerpos policiales del Estado, se puede observar que en muchas ocasiones realizan investigaciones paralelas, tanto Centro Nacional de Inteligencia, Cuerpo Nacional de Policía y Guardia Civil. En un momento dado sus informaciones se enlazan, se cruzan, momento en el que el CITCO les pone en contacto y coordina la investigación. Esto es así porque los distintos Cuerpos han ido informándole progresivamente sobre sus avances en la investigación, incluso Instituciones Penitenciarias (IIPP), hasta que este organismo considera que ya deben trabajar unidos y compartir la información recabada. De acuerdo con la información obtenida para la investigación de esta materia, se puede concluir que el tiempo que estos internos pasan en prisión no supone una interrupción en su seguimiento, sino que la información fluye con normalidad entre los Organismos. De hecho, los terroristas o los radicalizados se encuentran controlados durante su etapa de reclusión por los grupos de control y seguimiento de los centros penitenciarios.


Las Fuerzas de Seguridad no dudan de que lo que IIPP les traslada es la información relevante que necesitan. Cierto es que toda coordinación se puede mejorar, si bien los cauces de información están y se utilizan correctamente, pero en muchas ocasiones esa fluidez depende de la frecuencia con que se reúnen los órganos directivos de la Prisión y la Comandancia, Comisaría o Servicio de Inteligencia de la Provincia respectiva.


Sería positivo poner en común datos a través de reuniones periódicas: reunirse para compartir información y analizar los casos de interés en el interior de las prisiones


Diferencias entre presos yihadistas y de ETA

En materia de terrorismo, las FCSE reciben instrucciones de sus Direcciones Generales, y en materia de coordinación con los Centros Penitenciarios se sigue la misma línea en toda España, si bien en cada Provincia, como ya se ha mencionado, atendiendo a las relaciones con los centros penitenciarios, la información llegará de forma más directa y eficaz. Las FCSE, al igual que los funcionarios de prisiones, han vivido muy de cerca el terrorismo en nuestro País, no solo porque se han encargado de su seguimiento, su investigación, detención o custodia, sino porque han sido también sus víctimas. A este respecto, la experiencia adquirida deja extraer conclusiones sobre las diferencias entre estas “nuevas” organizaciones terroristas y el tan conocido terrorismo de ETA. Este último a nivel nacional, sin atentados prácticamente en otros países, salvo Francia, donde la información se encuentra en nuestras propias instituciones, a diferencia del terrorismo internacional, que se basa en un constante traspaso de información tanto a nivel nacional como internacional.


ETA es una organización de la que se obtiene más fácilmente información de su entorno familiar. Por otro lado, los condenados por delitos de terrorismo yihadista o los internos radicalizados no suelen tener tanto apoyo familiar, ni reciben tan asiduamente visitas para poder controlar o estudiar su entorno. Estos internos se encuentran más aislados.


ETA tiene un colectivo de presos organizado, en la que seguían y siguen todos una misma línea de actuación, ya sean huelgas de hambre, quejas simultáneas, etc…., sin embargo los islamistas radicales no. La información que se traslada desde IIPP a las Fuerzas de Seguridad es independiente sea cual sea la organización terrorista a la que pertenezca el interno, remitiéndose de la misma manera y se trata con el mismo rigor, si bien es distinta: una red de terrorismo internacional dentro de prisiones pudiera contar con la colaboración de otros Países.


La experiencia del terrorismo de ETA ha aportado a las instituciones instrumentos de lucha contra esta nueva lacra. Se aprendió un lema fundamental que no existía hasta aquel momento: “la coordinación entre las distintas Policías es básico”. También la forma de investigación, porque aunque sean modos de actuar diferentes, la experiencia adquirida es un grado, pero cierto es que aunque muchos medios ya se tenían y han sido muy útiles, no hay que olvidar que son terrorismos diferentes. Es de destacar que los yihadsitas no se plantean la huida en sus acciones terroristas, a diferencia del resto de movimientos criminales. Tienen mucha movilidad. No tienen el concepto de familia que pueda de alguna manera atarles o replantearse sus actuaciones. Es un terrorismo más difícil de controlar y seguir, entre otras cosas por la velocidad a la que se radicalizan sus adeptos. En conclusión, si con el terrorismo "doméstico" de ETA la coordinación de las FCSE era y es importante, ahora con el yihadismo resulta imprescindible.




SERIE DE ARTÍCULOS

INSTRUMENTOS DEL ESTADO PARA EL CONTROL DE LA EXPANSIÓN DEL YIHADISMO EN LAS PRISIONES


El perfil del preso yihadista

La detección del yihadismo en prisiones no es tarea fácil y requiere la observación e implicación de todos los funcionarios en aras de apreciar ciertos factores que puedan denotar una tendencia radical


FIES y programas de prevención en las prisiones

Con el fin de hacer frente a los riesgos y amenazas a la seguridad, la administración penitenciaria utiliza una serie de perfiles de internos sobre los que se llevará un especial control y seguimiento, y su observación y conocimiento por parte de los funcionarios se intensificará según su peligrosidad.

Control del radicalismo en las cárceles

Los Grupos de Control y Seguimiento abordan coordinan información recabada en prisión sobre internos de grupos fundamentalistas o bandas organizadas.

© 2008-2020 por RSW

  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon