¿Sabrías actuar en un terremoto?

Conviene tener todas las dudas resueltas antes de que te sorprenda un seísmo

Seguro que te has visto sorprendido en alguna ocasión por un terremoto. Pero lo más probable - salvo que vivas en Japón - es que no experimentes lo que los habitantes de la Provincia española de Granada. Allí se han sentido temblores de tierra continuos durante semanas, algunos de intensidad superior a nivel 4.


Vamos a recordaros, en el presente artículo, las medidas que deben contemplarse si nos sorprende un gran terremoto. Creedme si os digo que pocos las conocen todas o las ponen en práctica. Así que tomad nota porque tendréis que adquirir algunas cosas.



¿Qué está pasando en Granada?

La Alhambra se ha visto afectada en algunas de sus almenas las cuales deberán apuntalarse

Dejadme que aporte un poco de culturilla, lo suficiente para entender lo que ha ocurrido en este maravilloso lugar al comienzo de 2021 que peor no pudo empezar.


La superficie terrestre está dividida en placas continentales, dos de las cuales, la euroasiática y la africana, entran en contacto en la zona que baña el Mar de Alborán, entre las costas de España y Marruecos. Es ahí donde se encuentra la Cuenca de Granada, una de las zonas sísmicas más intensas de la Península Ibérica, con numerosas fallas o grietas por las que se libera energía procedente del manto terrestre.


El manto del planeta se encuentra a más de treinta kilómetros de profundidad y sobre el mismo se mueve la corteza terrestre. He escrito bien, "se mueve" y es que los continentes se desplazan a distintas velocidades aunque nosotros no lo percibimos.


En el caso de Granada, se trata de la zona en la que las placas europea y africana convergen, chocando la una contra la otra surgiendo, hace decenas de millones de años, la cordillera penibética, donde se encuentra Sierra Nevada, con una de las estaciones de esquí más importantes de España. En ocasiones, los desplazamientos tectónicos son mayores dando lugar a terremotos intensos.


Lo normal en Granada y en casi todas partes es no sentir nada salvo cuando rara vez se produce un sismo de poca intensidad y todos hablamos de ello al día siguiente. Pero ¿temblores prácticamente a diario? y algunos de tal intensidad que han provocado daños estructurales en edificaciones antiguas; eso no es normal.


Cierto que ya pasó antes, en 1979; hace más de cuarenta años. Los más jóvenes no lo vivieron por lo que el fenómeno les sobrecoge y muchos pasan, con sus mayores, la noche al raso por lo que pueda pasar, pero eso es un error, y veremos ahora después por qué.



Magnitud no es lo mismo que intensidad


La primera viene determinada por su fuerza o energía liberada, la segunda por los daños que provoca. Si se produce en una zona despoblada, la intensidad es muy baja aunque la magnitud sea alta.


Los expertos llaman a lo que sucede en Granada “enjambre sísmico”, cuando se producen tal cantidad de terremotos de “escasa” intensidad muy seguidos, durante días o semanas.


La energía se libera lentamente a través de esos pequeños y continuos movimientos de tierra y no de golpe como sucedería con un gran seísmo; esa es la teoría que en la práctica no puede asegurarse.


Son tantas las fallas que atraviesan la Provincia de Granada (la de Atarfe, la de Pinos Puente, la de Santa Fe, etc.) que los terremotos, en efecto, son normales, pero como he dicho anteriormente, por lo general imperceptibles. Y si se notaran, como está pasando últimamente, lo normal es que no sean grandes terremotos ya que no hay una falla única en la que se libere energía de golpe, sino muchas.



¿Qué hacer si nos sorprende un gran terremoto?

Instintivamente salimos de casa corriendo buscando una falsa protección

Ningún sismólogo puede asegurar que no se vaya a producir un gran terremoto como el de 1884, el peor sufrido en Granada, de intensidad 9, con más de un millar de muertos y miles de edificios destruidos. De suceder, en la actualidad, contamos con edificios más resistentes pero las cubiertas y ornamentos sí pueden causar daños personales al caer sobre los desafortunados que en ese momento anduvieran bajo ellos.


En la localidad de Santa Fe, epicentro de la mayoría de los terremotos en Granada del último mes, se desprendió parte de la fachada de un edificio del casco viejo de la ciudad.


Dentro de las viviendas, en algunas se han caído los azulejos y algún techo interior y es que todavía hay muchas edificaciones anteriores a los años 50 que sí pudieran sufrir serios desperfectos o incluso venirse abajo. Si además el terremoto es poco profundo, los daños se notarán mucho más (los últimos no han llegado siquiera al kilómetro de profundidad algunos y otros menos de cinco kilómetros; muy superficiales, por lo tanto).

Os recomendamos, viváis donde viváis, que debéis hacer si os sorprendiera un gran terremoto (de intensidad mayor de siete). Lo haremos con el antes, durante y después del sismo.

Antes de que se produzca el terremoto:

  • Tener un botiquín de primeros auxilios preparado con todo su contenido revisado.

  • Linternas de mano, de esas de dinamo y pilas suficientes (no las recargables).

  • Baterías portátiles para teléfonos móviles y aseguraros de que están cargadas.

  • Radio a pilas; muy útil para mantenernos informados si la red telefónica fallara.

  • Silbatos, por si quedáis atrapados, puede indicar donde os encontráis.

  • Números de teléfonos de interés a mano, principalmente de emergencias.

  • Agua mineral ya que el agua corriente pudiera contaminarse o romperse las tuberías.

  • Del mismo modo, comida no perecedera o en conserva.

  • Apuntalar bien las partes de la de la casa más débiles icluyendo muebles altos.

  • Quitad los objetos pesados de los estantes altos pues al caer nos harán daño.

  • Acostarse con pijama (no desnudo o semidesnudo) y tener abrigo y calzado cerca.

  • No encender chimeneas. Ni que decir tiene que debierais contar con extintores.

Durante el terremoto:

  • No uséis vuestros móviles como linterna porque agotaría su batería.

  • Bajo ningún concepto uséis el ascensor: pudiera convertirse en una trampa mortal.

  • Colocarse bajo una mesa sólida ya que los cascotes del techo caerán sobre ella.

  • No es buena idea correr al exterior ya que los edificios pudieran derrumbarse sobre tí.

  • Tirarnos al suelo y protegernos la cabeza (postura fetal).

  • Si no tenemos una mesa cerca, aproximémonos hacia las paredes interiores (no las que den al exterior, que son las que primero se derrumban), lejos de las ventanas.

  • Las zonas más seguras de un edifico son las columnas, vigas de sustentación y muros de carga; no buscar protección en la cocina, porque te caerá todo encima.

  • Alejarnos de braseros, estufas o los radiadores.

  • Si te ha cogido en el exterior, no cometas el error de acercarte a los portales de los edificios buscando protección; haz todo lo contrario, aléjate de ellos y de los muros, así como de los postes eléctricos y farolas o cualquier otra estructura vertical.

  • Si te desplazas en silla de ruedas, una vez en lugar seguro, activa el freno.

  • No situarte junto a escaparates que pudieran estallar o centrales de abastecimiento eléctrico, gas u otros suministros ni nada que pudiera explotar.

  • Si vas conduciendo, párate en un lugar seguro, enciende las luces de emergencia y no te salgas del vehículo.

  • Si te encuentras en un evento multitudinario, agacharse, protegerse la cabeza con los brazos bajo alguna mesa sólida o el asiento que ocupes, si fuera posible

Después del terremoto:

  • Una vez pase el primer terremoto, ante la posibilidad de réplicas, cortar las llaves de paso de la casa (agua y gas) además de cortar el general de la luz.

  • Si había algún fuego encendido (como una chimenea o la cocina) aprovecha para apagarlo. Recuerda no encender velas ni mecheros para alumbrarte, usa las linternas, porque pudiera haber escapes de gas y provocar una explosión.

  • Desenchufar todo lo que estuviera conectado a la electricidad.

  • Si has quedado atrapado bajo los escombros, no grites ya que pudiera entrarte polvo en las vías respiratorias. Cubre nariz y boca y usa el silbato que nos parecía ridículo (si no tienes uno, golpea algo sólido que haga ruido para llamar la atención).

  • No te hagas el héroe salvo que no quede más remedio; deja que sean los servicios de emergencias los que muevan a los heridos. Lo que sí que puedes hacer, si tú no estás herido (o tus heridas son leves) es ayudarles diciendo donde se encuentran.


Tanto en familia, como a mayor nivel, en los lugares de trabajo o en los centros escolares, debiera adiestrarse a todo el mundo cómo actuar o a revisar las recomendaciones del Instituto Geográfico Nacional (o de las entidades que se ocupen de ello en tu País).


No olvides mantener la calma


Ya sé que es fácil decirlo porque se te encoge el corazón, pero los nervios son los peores compañeros en situaciones como estas. Te puedes bloquear y no dar una. Lo mejor es salir de donde te halles cuando realmente puedas hacerlo y con garantías de que no te sorprenderá una réplica inminente, por ejemplo, en una casa de campo. En ciudad, salvo que tu comunidad de vecinos o edificio de trabajo tengan un plan efectivo de evacuación, aguarda protegido a que los servicios de emergencias sean los que evacúen.

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