Atentados en Cataluña (y III): Cambrils

Analizamos las circunstancias que pudieran explicar cómo se cometieron los atentados

Houssaine Abouyaaqoub, hermano menor de Younes, el criminal que perpetró el ataque en las Ramblas de Barcelona, acude a el área de servicio de la autopista en la que el resto de miembros de la célula habían quedado con Mohamed Hichamy. Houssaine hace una recarga de su teléfono móvil y pasadas las siete de la tarde compra un cargador. Después, casi a las nueve de la noche, Hichamy, Houssaine y Moussa Oukabir compran varios encendedores en el mismo área, sin que al parecer a nadie le llame la atención tanto entrar y salir de estos individuos.



La célula yihadista es detectada


Recordemos que el atentado en Barcelona se había producido unas cuatro horas antes y todas las cadenas de televisión lo cubrían como noticia exclusiva. Pero podemos pensar que los empleados están trabajando, no viendo la televisión. Al parecer tampoco vieron la noticia por Internet y si lo hicieron no lo relacionaron con los movimientos tan extraños de aquellos árabes.


Casi nadie imaginaba que Younes, el asesino de las Ramblas, tuviera cómplices, creyendo la mayoría que era un lobo solitario. Los terroristas se dirigieron al área de servicio en varias ocasiones, durante casi toda la tarde del día 17 de agosto.


A las nueve y media de la noche ya se detecta a la célula terrorista en Cambrils, en un comercio chino. Las videocámaras dejan constancia gráfica de ello. No se les ve en absoluto afectados por lo sucedido en Barcelona, todo lo contrario, puede verse como ríen.


Es en este comercio donde compran las armas blancas con las que después arremeterán contra todo el que vean por su camino: cuatro cuchillos y un hacha.


Regresan al área de servicio donde compran comida y bebida; son ya las diez de la noche y presumiblemente cenan en la masía abandonada de Riudecanyes donde posteriormente pudo comprobarse que habían estado en varias ocasiones.


Los cinco amigos (Said, Moussa, Mohamed, Omar y Houssaine), una vez cenan, queman en una hoguera los tickets de compra, sus documentos de identidad y pasaportes. Queman también el de Younes, que permanecía huido tras atentar en Barcelona; si llevaban su documentación es porque seguramente tenían pensado reunirse con él, lo que no fue posible; es probable que hubieran quedado en la misma área de servicio, pero a Younes le fue imposible ir.


Es muy posible que tuvieran pensado huir a Marruecos desde donde se unirían a algún grupo yihadista mostrando sus credenciales tras los atentados, porque los investigadores descubrieron que el imam Es Satty, quién presuntamente les captó y adoctrinó así como la persona que alquiló la furgoneta usada en Las Ramblas, Driss Oukabir, habían comprado sendos billetes para Tánger, para el mes de octubre, a través de un locutorio de Ripoll. El segundo de ellos declaró en el juicio que no tiene nada que ver con la trama y que le dijeron que la furgoneta era para una mudanza.


Al dueño del local se le interrogó pero no se le detuvo por no demostrarse ningún vínculo con los yihadistas, tan solo que les vendió los billetes. Si quemaron los pasaportes en Riudecanyes es porque sabían que ya no los necesitarían; la operación no salió como esperaban, ya no marcharían a Marruecos a unirse al Yihad.



El último ataque de la célula que atentó en Cataluña

Caras de los componentes de la célula
Miembros de la célula que atentó en Cambrils

A medianoche cogen el vehículo en el que se desplazan, el AUDI A3 de Mohamed Aalla, dirigiéndose al paseo marítimo de Cambrils que pasada la una de la madrugada sigue abarrotado de personas. No lo dudan y atropellan a cuatro de ellas además de embestir a un vehículo policial de los Mossos. Aquí ya no hay vuelta atrás: salen del vehículo e hieren con las armas blancas que portan a siete personas (una de ellas moriría después en el Hospital).


Los agentes de policía, actuando con gran profesionalidad y temple de acero, persiguen a los terroristas y les abaten con certeros disparos. Sus rudimentarios cinturones explosivos, que después se comprobó eran falsos, pudieron ser una llamada de atención a la Policía para que les dispararan y así convertirse en mártires yihadistas o tal vez solo pretendían intimidar y así poder huir.


El ataque está calcado del de Londres en junio de 2017, cuando tres yihadistas atropellaron también a numerosas personas en el puente de Londres y alrededores y tras estrellar el vehículo frente a un pub, los tres ocupantes se bajan y con armas blancas atacan a todo el que encuentran a su paso hasta que son abatidos por la Policía; también portaban chalecos explosivos falsos.


La célula se ha aprendido el modus operandi de varios atentados de lobos solitarios o células cuyos ataques después eran reivindicados por el ISIS

Pero esto lo que indica es que se autoformaron como terroristas aprendiendo de como actuaban otros, sin contar con un adiestramiento propio, lo que pone en duda que estuvieran a las órdenes del ISIS. Distinto es que quisieran llevar a cabo acciones terroristas contundentes para después unirse a la organización yihadista con semejante tarjeta de presentación. En este sentido, cobraría lógica la acción desesperada de Cambrils sabiéndose ya sin salida.


Mohamed Aalla, hermano de dos de los miembros de la célula, Said y Youseff, el primero abatido en Cambrils y el segundo, uno de los muertos por la explosión de Alcanar, acude a la Policía a las ocho y media de la mañana del día 18 de agosto. El día antes ya sabía todo el Mundo, puesto que la prensa y las Fuerzas de Seguridad lo habían difundido, que Younes, amigo de sus hermanos, era el terrorista de las Ramblas y se encontraba en búsqueda y captura.


Declara que el vehículo AUDI con el que la célula viajó a Cambrils está a su nombre, que él es quién paga el seguro del automóvil, pero que no lo usaba, sino su hermano Mohamed.


Acaba siendo puesto en libertad condicional no sin antes acompañar a la Policía a la casa de su hermano Said, donde encuentran una nota de despedida del mismo:


“Pido perdón a las personas que pueda hacer daño estos días. Muchas gracias por todo lo que me habéis dado.”

“Os pido perdón por las molestias que os he causado, sobre todo a los padres, y en especial a mi madre."

"Os dejo encargados de vender todas mis cosas (...) para cubrir las deudas que os debo: -1.000 € (mi madre), -1.000 € (Mohamed).”

“Y lo que sobre lo dais de (...) a los pobres."


Esa nota no tiene por qué ser de suicidio, sino de despedida; seguramente su intención primera no era el martirio sino unirse al Yihad en África para lo que previamente atentan en España esperando con ello ser bien recibidos y aceptados en el ISIS (se halló un manuscrito de Es Satty en el chalet de Alcanar en el que se autodenominan “soldados del Estado Islámico en las tierras de Al-Andalus”).



El ISIS reivindica los atentados en Cataluña

Muestra del texto en árabe reivindicando el atentado
Reivindicación en canal Amaq del ISIS

El autoproclamado “Estado Islámico” reclamaría la autoría de los atentados el día 19 de agosto, pero ello no quiere decir que estuvieran al tanto de la operación que tramaban los terroristas, ya que es sabido que el ISIS lo reivindica todo para causar mayor impacto en la Sociedad. A fin de cuentas, todos estos lobos solitarios o grupúsculos que operan por su cuenta lo hacen pensando en adscribirse al ISIS (o la red Al-Qaeda) o morir en el intento.


El 23 de agosto, el ISIS cuelga un vídeo en distintos canales de Internet y servicios de mensajería instantánea volviendo a reivindicar el atentado, en esta ocasión siendo el portavoz el español Muhammad Yasin Ahram Pérez, (a) Abu Laiz al Qurtubi (el Cordobés, en árabe) un joven de tan solo 22 años de edad que lleva adherido al ISIS cinco años, marchando en 2014 a Oriente Medio con su mujer e hijas a combatir en sus filas. Y aquí es donde surgen las pistas que pudieran inclinar la balanza hacia la segunda hipótesis: que sí estuvieran a las órdenes del ISIS y que los atentados fueran verdaderamente planificados por esta organización.

Imagen del terrorista Al Qurtubi
Al Qurtubi

Al Qurtubi es hijo de otro terrorista (de tal palo, tal astilla, en este caso). Se trata de Abdelah Ahram, (a) Abu Yassin, el Andalusí, nacido en Tetuán (Marruecos).


Con 18 años recién cumplidos, Abu Yassin se trasladó a Córdoba donde comenzó su andadura con el tráfico de drogas. En Marruecos sería detenido por formar parte del grupo terrorista Ansar el Mehdi, condenado a dos años de prisión. Al salir, en 2008, se marchó a Ceuta donde continuó con su actividad reclutadora de jóvenes para la causa yihadista, financiándose con el contrabando de vehículos de lujo robados en España y el tráfico de hachis, cuyas redes conocía muy bien.


No hay constancia de que verdaderamente se conocieran Abu Yassin y el imam de Ripoll, éste último el que presuntamente adoctrinó a los componentes de la célula, pero siendo de la misma zona y dedicándose al tráfico de drogas ambos, difícilmente no se conocerían.


Una operación conjunta entre Fuerzas de Seguridad españolas y marroquíes desmantelan la célula de Abu Yassin y vuelve a la cárcel en 2009, en Tánger, donde aún permanece. Su hijo, el portavoz español del ISIS, el famoso Al Qurtubi, se trasladó a Siria a combatir al lado del Estado Islámico, donde también se cree que está su hermano Musa, menor que él, sino han muerto ya pues no se ha vuelto a saber nada de ellos. De Al Qurtubi surgieron numerosos “memes” a modo de burla en Internet de ahí el que se haya hecho popular.


El mismo día 18, los Cuerpos de Seguridad marroquíes, que están alertados por los españoles que les piden cooperación para investigar los vínculos de la célula terrorista en Marruecos, detienen en la localidad de Nador a un primo de los hermanos Oukabir, quién colgó en redes sociales que atentaría contra la embajada española en Rabat. El día 19, se produce otra detención en la localidad marroquí de Oujda, al parecer un contacto de los hermanos Oukabir.


Por la tarde del 19 de agosto, las madres de cuatro de los terroristas y una treintena de amigos se concentran en Ripoll manifestando su repulsa por el terrorismo y su consternación por lo sucedido, asegurando a los medios que nunca sospecharon de ellos ni de su radicalismo.


Mientras los marroquíes siguen con su propia investigación y el día 20 de agosto detienen a Hicham Ennadih, en Casablanca, pero Ennadith era vecino de Es Satty y butanero de profesión. Los investigadores averiguan, tras entrevistar a personas de su entorno, que es alguien extremadamente radical.


El 21 de agosto, Younes es localizado en la localidad de Subirats. La Policía catalana le acorrala por lo que intenta atacarles, pero es abatido.



La investigación continúa después de los atentados


Meses después de los atentados; aún había cabos sueltos. A finales de septiembre de 2017 se detiene a Said Ben Aissa en la localidad valenciana de Vinaroz (Provincia de Castellón), quien ayudó a comprar material para la fabricación de los explosivos. Vinaroz es donde la célula vendió parte de las joyas robadas cuyo beneficio les servía de financiación de sus actividades.


Por su parte, en Francia (recordemos que también se movieron por ese País buscando posibles objetivos) se detuvo a Mohamed Bounmansour, vinculado también con Driss Oukabir; tres meses después se detuvieron a otros individuos también relacionados.


Con respecto a la polémica suscitada por el posible aviso de agentes norteamericanos a las Fuerzas de Seguridad españolas, incluidas las catalanas, de la inminencia de un ataque terrorista, trascendió que en mayo de 2017 el NCTC (Nacional Counterterrorism Center) advirtió de dicha posibilidad, en base a una información no contrastada que les había llegado. Una noticia muy ambigua que no indica nada pues todos los enclaves turísticos son posibles objetivos terroristas, con lo que el aviso, de ser cierto, carecía de importancia teniendo en cuenta que se suponía que todas las grandes ciudades europeas debían prever esos posibles ataques.


A pesar de la amenaza no se tomaron medidas en Barcelona como la instalación de bolardos, como sí se hizo en otras ciudades

Con respecto a Driss Oukabir, el que alquiló la furgoneta que se utilizó en las Ramblas, debido a sus continuas tergiversaciones, como que primero fue un hermano suyo el que la alquiló sin su consentimiento para después decir que fue él mismo quién lo hizo, se sabe que estuvo en Marruecos varios días antes de los atentados.


Un testigo, además, le situó en Alcanar en cierta ocasión, junto al chalet que estalló. Un camarero declaró a la Policía haberle visto en un bar reunido con Younes Abouyaaqou, el asesino de las Ramblas, tan solo un día antes del ataque y que le pareció que el que llevaba la voz cantante era Driss, a quién respetaba Younes y por su comportamiento sospechoso creyó que pudieran estar preparando un atraco, claro que esta información la facilitó después de los atentados, no antes.


En el juicio, celebrado en 2021, Oukabir sería amonestado en reiteradas ocasiones al gritar que los testigos mentían al igual que los peritos consultados. Uno de los informes policiales elaborado por los Mossos d'Esquadra, mostró que el verdadero objetivo de los terroristas era el partido de fútbol que se iba a celebrar el día 20 de agosto de 2017 entre el F. C. Barcelona y el Betis, en el estado Camp Nou.


Se desconoce si su idea era el ataque a otros dos objetivos (la Sagrada Familia en Barcelona y la torre Eiffel en París) o sencillamente fueron señalados como posibilidades.


Con respecto a la furgoneta que alquiló Oukabir y con la que se produjo el atropellamiento en las Ramblas, declaró que los yihadistas (entre ellos, su hermano Moussa) le dijeron que era para una mudanza.


Mohamed Houli Chemlal, el único que sobrevivió a la explosión del chalet de Alcanar, donde se preparaban los artefactos que debido a un manejo erróneo de los mismos estallaron, diría en el juicio que se arrepentía de lo sucedido. Su defensa justifica su actuación por el miedo que sintió tanto por su familia como por él mismo debido a lo que hizo lo que los terroristas le pidieron, pero sin compartir sus ideas; sin embargo, les acompañó en la compra de los precursores para la fabricación de los explosivos. La furgoneta en la que los transportaron hasta el chalet de Alcanar se la dejó a los yihadistas Said Ben Lazza, que adujo en el juicio que pensaba que eran productos de limpieza.


Serie de artículos ATENTADOS EN CATALUÑA


Primera parte: La preparación de los atentados

¿Cuál fue el coste y los medios empleados en los atentados en Cataluña?

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Atentados en Cataluña (II)

Consecuencias para la ciudad de Barcelona del primer ataque en Las Ramblas

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