Atentados en Cataluña (y III): Cambrils

Actualizado: 26 de dic de 2019


El segundo ataque se produjo en la localidad de Cambrils pero antes se dieron una serie de circunstancias que explican, en parte, como pudieron cometerse los atentados

Houssaine Abouyaaqoub, hermano menor de Younes, el criminal que perpetró el ataque en las Ramblas de Barcelona, acude a el área de servicio de la autopista en la que el resto de miembros de la célula habían quedado con Mohamed Hichamy. Houssaine hace una recarga de su teléfono móvil y pasadas las siete de la tarde compra un cargador. Después, casi a las nueve de la noche, Hichamy, Houssaine y Moussa Oukabir compran varios encendedores en el mismo área, sin que al parecer a nadie le llame la atención tanto entrar y salir de estos individuos. Recordemos que el atentado en Barcelona se había producido unas cuatro horas antes y todas las cadenas de televisión lo cubrían como noticia exclusiva. Pero podemos pensar que los empleados están trabajando, no viendo la televisión. Al parecer tampoco vieron la noticia por Internet y si lo hicieron no lo relacionaron con los movimientos tan extraños de aquellos árabes. También es verdad que nadie imaginaba que Younes, el asesino de las Ramblas, tuviera cómplices, creyendo la mayoría que era un lobo solitario. Si se hubiera notificado desde un principio, es probable que se hubieran interceptado a los terroristas en la área de servicio, donde iban y venían durante casi toda la tarde del día 17 de agosto.


En cualquier caso, casi a las nueve y media de la noche ya se detecta a la célula terrorista en Cambrils, en un comercio chino. Las videocámaras dejan constancia gráfica de ello. No se les ve en absoluto afectados por lo sucedido en Barcelona, todo lo contrario, puede verse como ríen. Es en este comercio donde compran las armas blancas con las que después arremeterán contra todo el que vean por su camino: cuatro cuchillos y un hacha.


Regresan al área de servicio donde compran comida y bebida; son ya las diez de la noche. Presumiblemente cenan en la masía abandonada de Riudecanyes donde posteriormente pudo comprobarse que habían estado en varias ocasiones. Los cinco amigos, Said, Moussa, Mohamed, Omar y Houssaine, una vez cenan, queman en una hoguera los tickets de compra, sus documentos de identidad y pasaportes. Queman también el de Younes, que permanecía huido tras atentar en Barcelona; si llevaban su documentación es porque seguramente tenían pensado reunirse con él, lo que no fue posible; es probable que hubieran quedado en la misma área de servicio, pero a Younes le fue imposible ir. Por cierto, es muy posible que tuvieran pensado huir a Marruecos desde donde se unirían a algún grupo yihadista mostrando sus credenciales tras los atentados, porque los investigadores descubrieron que dos individuos de la célula, el imam Es Satty y el que alquiló la furgoneta usada en Las Ramblas, Driss Oukabir, habían comprado sendos billetes para Tánger, para el mes de octubre, a través de un locutorio de Ripoll. Al dueño del local se le interrogó pero no se le detuvo por no demostrarse ningún vínculo con los yihadistas, tan solo que les vendió los billetes. Si quemaron los pasaportes en Riudecanyes es porque sabían que ya no los necesitarían; la operación no salió como esperaban, ya no marcharían a Marruecos a unirse al Yihad, con lo que estaban dispuestos a morir.


A medianoche cogen el vehículo en el que se desplazan, el AUDI A3 de Mohamed Aalla, dirigiéndose al paseo marítimo de Cambrils que pasada la una de la madrugada sigue abarrotado de personas. No lo dudan y atropellan a cuatro de ellas además de embestir a un vehículo policial de los Mossos. Aquí ya no hay vuelta atrás: salen del vehículo e hieren con las armas blancas que portan a siete personas (una de ellas moriría después en el Hospital). Los agentes de policía, actuando con gran profesionalidad y temple de acero, persiguen a los terroristas y les abaten con certeros disparos. Sus rudimentarios cinturones explosivos, que después se comprobó eran falsos, pudieron ser una llamada de atención a la Policía para que les dispararan y así convertirse en lo que desde un principio perseguían: mártires. El ataque está calcado del de Londres en junio de 2017, cuando tres yihadistas atropellaron también a numerosas personas en el puente de Londres y alrededores y tras estrellar el vehículo frente a un pub, los tres ocupantes se bajan y con armas blancas atacan a todo el que encuentran a su paso hasta que son abatidos por la Policía; también portaban chalecos explosivos falsos.


Da la impresión de que la célula se ha aprendido el modus operandi de varios atentados cometidos en los últimos años en Europa y Estados Unidos, por lobos solitarios o células cuyos ataques después eran reivindicados por el ISIS. Pero esto lo que indica es que se autoformaron como terroristas aprendiendo de como actuaban otros, sin contar con un adiestramiento propio, lo que pone en duda que estuvieran a las órdenes del ISIS. Distinto es que quisieran llevar a cabo acciones terroristas contundentes para después unirse a la organización yihadista con semejante tarjeta de presentación. En este sentido, cobraría lógica la acción desesperada de Cambrils sabiéndose ya sin salida.


Mohamed Aalla, hermano de dos de los miembros de la célula, Said y Youseff, el primero abatido en Cambrils y el segundo, uno de los muertos por la explosión de Alcanar, acude a la Policía a las ocho y media de la mañana del día 18 de agosto. No lo hizo el día antes cuando ya sabía todo el Mundo, puesto que la prensa y las Fuerzas de Seguridad lo habían difundido, que Younes, amigo de sus hermanos, era el terrorista de las Ramblas y se encontraba en búsqueda y captura. Declara que el vehículo AUDI con el que la célula viajó a Cambrils está a su nombre, que él es quién paga el seguro del automóvil, pero que no lo usaba, sino su hermano Mohamed. Acaba siendo puesto en libertad condicional no sin antes acompañar a la Policía a la casa de su hermano Said, donde encuentran una nota de despedida del mismo:

“Pido perdón a las personas que pueda hacer daño estos días. Muchas gracias por todo lo que me habéis dado.”

“Os pido perdón por las molestias que os he causado, sobre todo a los padres, y en especial a mi madre."

"Os dejo encargados de vender todas mis cosas (...) para cubrir las deudas que os debo: -1.000 € (mi madre), -1.000 € (Mohamed).”

“Y lo que sobre lo dais de (...) a los pobres."


Esa nota no tiene por qué ser de suicidio, sino de despedida; como decía antes, estoy convencido de que su intención primera no era el martirio sino unirse al Yihad en África para lo que previamente atentan en España esperando con ello ser bien recibidos y aceptados en el ISIS (se halló un manuscrito de Es Satty en el chalet de Alcanar en el que se autodenominan “soldados del Estado Islámico en las tierras de Al-Andalus”). De hecho, la reivindicación de los ataques por parte del autoproclamado “Estado Islámico” llegaría el día 19 de agosto, pero ello no quiere decir que estuvieran al tanto de la operación que tramaban los terroristas, ya que es sabido que el ISIS lo reivindica todo para causar mayor impacto en la Sociedad. A fin de cuentas, todos estos lobos solitarios o grupúsculos que operan por su cuenta lo hacen pensando en adscribirse al ISIS o morir en el intento. Pero el 23 de agosto, el ISIS cuelga un vídeo en distintos canales de Internet y servicios de mensajería instantánea volviendo a reivindicar el atentado, en esta ocasión siendo el portavoz el español Muhammad Yasin Ahram Pérez, (a) Abu Laiz al Qurtubi (el Cordobés, en árabe) un joven de tan solo 22 años de edad que lleva adherido al ISIS cinco años, marchando en 2014 a Oriente Medio con su mujer e hijas a combatir en sus filas. Y aquí es donde surgen las pistas que pudieran inclinar la balanza hacia la segunda hipótesis: que sí estuvieran a las órdenes del ISIS y que los atentados fueran verdaderamente planificados por esta organización.


Al Qurtubi es hijo de otro terrorista, de tal palo, tal astilla, en este caso. Se trata de Abdelah Ahram, (a) Abu Yassin, el Andalusí, nacido en Tetuán (Marruecos). Con 18 años recién cumplidos se trasladó a Córdoba donde comenzó su andadura con el tráfico de drogas. En Marruecos sería detenido por formar parte del grupo terrorista Ansar el Mehdi, condenado a dos años de prisión. Al salir, en 2008, se marchó a Ceuta donde continuó con su actividad reclutadora de jóvenes para la causa yihadista, financiándose con el contrabando de vehículos de lujo robados en España y el tráfico de hachis, cuyas redes conocía muy bien. Tal vez fue en esta época cuando conoció al imam de Ripoll, aunque no hay constancia de que verdaderamente se conocieran, pero siendo de la misma zona y dedicándose al tráfico de drogas ambos, difícilmente no se conocerían. Una operación conjunta entre Fuerzas de Seguridad españolas y marroquíes desmantelan la célula de Abu Yassin y vuelve a la cárcel en 2009, en Tánger, donde aún permanece. Su hijo, el portavoz español del ISIS, el famoso Al Qurtubi, se trasladó a Siria a combatir al lado del Estado Islámico, donde también se cree que está su hermano Musa, menor que él, sino han muerto ya pues no se ha vuelto a saber nada de ellos. De Al Qurtubi, surgieron numerosos “memes” a modo de burla en Internet demostrando los internautas que no le tenían miedo, de ahí el que se haya hecho popular.


El mismo día 18, los Cuerpos de Seguridad marroquíes, que están alertados por los españoles que les piden cooperación para investigar los vínculos de la célula terrorista en Marruecos, detienen en la localidad de Nador a un primo de los hermanos Oukabir, quién colgó en redes sociales que atentaría contra la embajada española en Rabat. El día 19, se produce otra detención en la localidad marroquí de Oujda, al parecer un contacto de los hermanos Oukabir.


Por la tarde del 19 de agosto, las madres de cuatro de los terroristas y una treintena de amigos se concentran en Ripoll manifestando su repulsa por el terrorismo y su consternación por lo sucedido, asegurando a los medios que nunca sospecharon de ellos ni de su radicalismo. Cada cual que crea lo que le parezca al respecto, pero resulta complicado creerse que no observaran absolutamente nada en personas tan próximas a ellos. Mientras los marroquíes siguen con su propia investigación y el día 20 de agosto detienen a Hicham Ennadih, en Casablanca, pero Ennadith era vecino de Es Satty y butanero de profesión; ¿pudo ser quién le proporcionó algunas de las bombonas de butano a la célula y que guardaban en el chalet de Alcanar que estalló por los aires? Los investigadores averiguan, tras entrevistar a personas de su entorno, que es alguien extremadamente radical.


El 21 de agosto, Younes es localizado en la localidad de Subirats. La Policía catalana le acorrala por lo que intenta atacarles, pero es abatido.

La investigación continuó meses después de los atentados; aún había cabos sueltos. A finales de septiembre de 2017 se detiene a Said Ben Aissa en la localidad valenciana de Vinaroz (Provincia de Castellón), quien ayudó a comprar material para la fabricación de los explosivos. Vinaroz es donde la célula vendió parte de las joyas robadas cuyo beneficio les servía de financiación de sus actividades. Por su parte, en Francia (recordemos que también se movieron por ese País buscando posibles objetivos) se detuvo a Mohamed Bounmansour, vinculado también con Driss Oukabir; tres meses después se detuvieron a otros individuos también relacionados con ellos.


Con respecto a la polémica suscitada por el posible aviso de agentes norteamericanos a las Fuerzas de Seguridad españolas, incluidas las catalanas, de la inminencia de un ataque terrorista, trascendió que en mayo de 2017 el NCTC (Nacional Counterterrorism Center) advirtió de dicha posibilidad, en base a una información no contrastada que les había llegado. Una noticia muy ambigua que no indica nada pues todos los enclaves turísticos son posibles objetivos terroristas, con lo que el aviso, de ser cierto, carecía de importancia teniendo en cuenta que se suponía que todas las grandes ciudades europeas debían prever esos posibles ataques. Distinto es que a pesar de dicha amenaza no se tomaran medidas de prevención como la instalación de bolardos, como sí se hizo en otras ciudades en las que ya se había atentado, algo que no se hizo en Barcelona, de forma incomprensible.


Con respecto a Driss Oukabir, el que alquiló la furgoneta que se utilizó en las Ramblas, debido a sus continuas tergiversaciones, como que primero fue un hermano suyo el que la alquiló sin su consentimiento para después decir que fue él mismo quién lo hizo, se sabe que estuvo en Marruecos varios días antes de los atentados. Un testigo, además, le situó en Alcanar en cierta ocasión, junto al chalet que estalló. Un camarero declaró a la Policía haberle visto en un bar reunido con Younes Abouyaaqou, el asesino de las Ramblas, tan solo un día antes del ataque y que le pareció que el que llevaba la voz cantante era Driss, a quién respetaba Younes y por su comportamiento sospechoso creyó que pudieran estar preparando un atraco, claro que esta información la facilitó después de los atentados, no antes.


----------------------------

Serie de artículos ATENTADOS EN CATALUÑA

Primera parte: 17-A, la preparación de los atentados.


¿Cuál fue el coste y los medios empleados en los atentados en Cataluña?

Ir al artículo


-----------------------------------------------------------


Atentados en Cataluña (II)


Consecuencias para la ciudad de Barcelona del primer ataque en Las Ramblas

Ir al artículo

© 2008-2020 por RSW

  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon