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Principales armas empleadas por yihadistas en suelo europeo

Actualizado: 14 jun 2020

Los terroristas siguen al acecho incluso durante la pandemia, buscando nuevas oportunidades, por lo que no debe bajarse la guardia

Coches calcinados
“Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo, y saldrás triunfador en mil batallas

Sun Tzu ("El arte de la guerra")



Si extrapolamos las enseñanzas de Sun Tzu a la lucha contrayihadista, uno de los principales conocimientos que se debe tener está relacionado con los medios que se emplean para cometer atentados.


España (y Francia posteriormente) luchó incesantemente contra el terrorismo de ETA. Nos conocimos, lo conocimos, y lo derrotamos. Ese trabajo nos dotó de herramientas en forma de experiencia, que debemos aprovechar.


La organización terrorista ETA tenía dos formas básicas de actuación: uso de armas de fuego o explosivos. Los yihadistas añaden dos más: armas blancas y uso de vehículos. Ello unido a la utilización de fusiles de asalto y terrorismo suicida, aumenta exponencialmente la diversidad de los ataques lo que dificulta su detección o prevención.


Hay que tener en cuenta que un atentado suele dividirse en tres fases claramente diferenciadas: la planificación, la ejecución y la huida. El terrorismo yihadista simplifica dichas fases, mediante el empleo de “lobos solitarios” o “terroristas suicidas” que no planifican la huida por ejemplo. Al menor número de fases, menor es la posibilidad de detectarlos.


Las cuatro formas básicas que los yihadistas han empleado en consumar sus atentados son las siguientes:

  • Explosivos

  • Armas de fuego

  • Vehículos-ariete

  • Armas blancas


Uso de explosivos

Independientemente de situar cargas detonadoras en el lugar previamente asignado (ejemplo: atentado de Madrid el 11 de marzo de 2004 donde los terroristas colocaron explosivos en cuatro trenes de cercanías), hay que tener en cuenta el uso de chalecos o cinturones explosivos, que conlleva la muerte del terrorista por inmolación, lo que denota la complejidad de la operación.


La actividad en Internet de los grupos terroristas yihadistas es muy intensa en este sentido, donde hacen hincapié en la formación de sus seguidores mostrándoles manuales para fabricar bombas caseras (generalmente son preparadas en el domicilio). También envían a individuos para formar a los yihadistas locales en la preparación de atentados, enseñándoles técnicas operativas como la forma de fabricar explosivos, especialmente TATP (peróxido de acetona, una bomba conocida como la “madre de Satán”).

Artículos de uso común

Las células o grupos, suelen contar con un especialista en explosivos. En los registros policiales se han encontrado materiales para fabricarlos tales como acetona, peróxido de carbono (agua oxigenada), alcohol, ácido sulfúrico, azúcar, sal, papel de aluminio, etc…

La ventaja para ellos es que su fabricación resulta sencilla, siendo los materiales fáciles de conseguir. Los inconvenientes son su volatilidad y extrema sensibilidad.


Un simple golpe o una chispa puede hacer saltar todo por los aires, tal y como ocurrió en la localidad barcelonesa de Alcanar, cuando los terroristas preparaban el atentado en Barcelona de 2017. En un chalé ocupado en el que no residía nadie y que la célula ocupó ilegalmente, se encontraría posteriormente a la explosión más de cien bombonas de butano y propano, así como sustancias vinculadas directamente con los explosivos.


Aún siendo elementos de uso común, para evitar sospechas, compran los materiales en diferentes establecimientos

Los chalecos y cinturones explosivos, normalmente, tienen un sistema de activación por cordón detonante. El cableado de activación suele estar situado debajo de la ropa y lleva un pasador de seguridad. La activación suele ser por presión o por alivio de la presión. Los yihadistas, antes de inmolarse, recitan versos del Corán, lo que no gusta a los musulmanes en general, puesto que ensucia la religión islámica al asociarla al terrorismo.


Hay que contemplar también el uso de explosivos falsos, algo cada año más habitual tal como pudimos ver en el caso de Younes Abouyaaqoub, en agosto de 2017, en la localidad Barcelonesa de Subirats. El terrorista fue abatido por la policía cuando al grito de “Alá es grande” se levantó la ropa y mostró un cinturón explosivo, que resultó ser falso. Vestía de forma estrafalaria para la época del año (manga larga y abrigado): un detalle a tener en cuenta en este tipo de acciones.


Armas de fuego

Fusil de asalto

Los yihadistas son muy aficionados al fusil AK-47/Kalashnikov, lo que desequilibra la balanza cuando se enfrentan a los agentes de Policía que en muchos Países continúan prestando su servicio dotados únicamente de pistolas. Además de encontrarse con un planeamiento militar del ataque, es decir, con medidas desproporcionadas para el entorno urbano, que sobrepasan la capacidad de reacción policial convencional.


El AK-47 tiene treinta (30) cartuchos por cargador, con dos funciones de tiro, tanto semiautomático - tiro a tiro - como ráfaga. Es el fusil de asalto más ligero fabricado hasta el momento (pesa solo 4 kgs y mide únicamente 87 centímetros). Su manejo es sencillo y su funcionamiento eficiente, no siendo un problema si se cubre de barro, arena o agua pues no se rompe ni atasca o recalienta, operando en cualquier clima: frío, calor, humedad, sequedad… El proyectil sale a 715 metros por segundo y es capaz de atravesar hasta 10 mm de acero en distancias no muy largas, siendo su alcance máximo de 900 metros aproximadamente.


Los yihadistas aprenden su sencillo funcionamiento en los campamentos de adiestramiento, tanto montarlo como ensamblarlo, llegando a hacerse en tan solo treinta segundos. Les enseñan también a disparar en pareja puesto que un solo cargador, en ráfaga, se dispara en medio minuto; mientras ensambla un nuevo cargador, su compañero dispara y así no se interrumpe la cadena de fuego.


En su entrenamiento les incluyen el perfeccionamiento del procedimiento doble-tap que consiste en realizar dos disparos seguidos a un mismo blanco. Suelen llevar más de un cargador, unidos por pares para un rápido cambio. Un ejemplo fueron los atentados perpetrados en París los días 7, 8 y 9 de enero de 2015. En el asalto a la revista satírica “Charlie Hebdo”, los terroristas actuaban coordinados, portando fusiles Kalashnikov y moviéndose en disposición de combate. Llevaban las armas pegadas al cuerpo e inclinadas hacia el suelo en un ángulo aproximado de 45 grados. En el momento de hacer fuego, no utilizaron el modo ráfaga, sino disparos controlados. En sus desplazamientos a pie, lo hicieron con pasos cortos, alejándose del objetivo sin romper el contacto visual y manteniendo la misma cadencia de fuego, rematando a un Policía que estaba mal herido tumbado en el suelo. Dispararon también a un vehículo patrulla que se acercaba al lugar de los hechos, con una puntería que denotaba instrucción de combate urbano.


Se nota la diferencia entre un terrorista individual (que forman parte de una organización pero actúan en solitario) del típico "lobo solitario" que actúa por su cuenta, sin pertenecer a ningún grupo. Éstos últimos no mantienen una disciplina de fuego, siendo sus disparos en ráfaga, no economizando la munición.


Los terroristas adquieren las armas de fuego en el mercado negro, pudiendo ser armas de coleccionismo, las cuales han sido modificadas para evitar que puedan disparar munición real. En el mercado del contrabando de armas, las de coleccionista son manipuladas en talleres para que vuelvan a ser letales con un simple proceso.


En la “Dark Net”, la Internet oscura, resulta relativamente sencillo adquirir armas de fuego pero también las adquieren comprando las piezas por separado, de forma legal, para ensamblarlas posteriormente. Incluso se está popularizando la fabricación de armas rudimentarias pero letales con impresoras 3D.


Los yihadistas no suelen guardar las armas en zulos como hacía ETA, sino en diferentes lugares para evitar robos de otros delincuentes o criminales o para que no sean halladas en registros policiales.

Uso combinado de vehículos-ariete y armas blancas

Vehículos destrozados por atentado
Atentado en Jerusalén, en 2008

Los vehículos utilizados en los ataques yihadistas suelen ser de gran tamaño, los cuales han sido sustraídos o bien se han alquilado usando documentación falsa. En algunos manuales les enseñan como llevar a cabo este tipo de atentados, señalando los lugares idóneos donde llevar a cabo el ataque.