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¿Está España preparada para una guerra?

Actualizado: 10 may

Teniendo en cuenta la situación internacional actual, analizamos los recursos militares de España

Soldado avanzando con rifle en mano y paracaidistas a lo lejos
Aunque parezca improbable para España, una agresión externa es posible

Actualmente hay 57 conflictos activos en el Mundo. Son demasiados, con lo que podemos decir que la guerra no es tan extraña, todo lo contrario. Con el trasfondo de una hipotética contienda bélica, analizaremos los recursos defensivos de España y si cuenta con medios para la contraofensiva.


Índice:

Casus belli: el Sáhara

Mapa del norte de África, Oriente Medio y sur de Europa
España está muy cerca de una región en permanente conflicto

Toda guerra tiene una causa, aunque se base en argumentos débiles o sin fundamento, pero es lo que origina la confrontación. Los romanos lo llamaban "casus belli" (motivo de guerra), expresión que sigue usándose hoy en día.


Actualmente, España carece de enemigos pero si se produjera un ataque, lo más probable es que procediera del Magreb. Esta región del norte de África está compuesta por los siguientes Países: Marruecos, Argelia, Túnez, Mauritania y Libia.


El Sáhara Occidental es un territorio en disputa. Allí libran batallas continuas (altercados más bien) los ejércitos de Marruecos y la RASD (República Árabe Saharaui Democrática). Los primeros reclaman todo el territorio para su reino pues sueñan con la formación del "Gran Marruecos", una idea originada en los años 50 cuando se independiza Marruecos de Francia. La puso en circulación un partido político nacionalista llamado Istiqlal (que significa Independencia).


Una vez fallecido Franco, en 1975, España se sume en un proceso democratizador desentendiéndose de problemas que no fueran cercanos, como el Sáhara Occidental, que había sido Colonia española desde finales del siglo XIX.


En Madrid se firma un acuerdo por el que se cede la administración del territorio saharaui a Marruecos y Mauritania, pero los primeros aprovechan para ocuparlo militarmente.


Marruecos inicia una guerra con Mauritania que cuatro años después finaliza con la retirada del segundo País. Por lo tanto, se ha producido una ocupación ilegal del Sáhara, desde la óptica del Derecho internacional ya que, en teoría, España sigue siendo la potencia administradora pues solo cedió poderes, no entregó formalmente la soberanía.


En todo caso, debiera haberse enmarcado dentro de un proceso de descolonización coordinado por la ONU, como se ha hecho con otros territorios en una situación similar en otros lugares del Mundo. La verdad es que era la intención del Gobierno español de entonces, pero Marruecos aprovechó la retirada de las tropas españolas para introducir las suyas.


El ejército marroquí ocupa el Sáhara Occidental, incorporándolo de facto a Marruecos, entrando en conflicto con Argelia. Ésta no solo reclama parte del territorio saharaui sino que apoya a la RASD, ofreciéndole terrenos para sus campamentos en el exilio y medios técnicos para combatir a Marruecos.


En la actualidad el conflicto se está recrudeciendo, en especial desde que el Gobierno español ha manifestado públicamente su apoyo a Marruecos, al considerar que la mejor solución a la cuestión saharaui es que siga en poder de los marroquíes pero que éstos les concedan autonomía de Gobierno.


Argelia ha roto el "Tratado de Amistad" con España, que duraba veinte años, debido al apoyo español a Marruecos.


Los argelinos eran los principales proveedores de gas de España pero han reducido al mínimo el suministro, en un momento de grave crisis energética mundial por la guerra en Ucrania. Es una consecuencia directa del respaldo español a Marruecos.


Libia, otro País magrebí, es un Estado fallido pero Irán está aprovechándose de la situación para hacer negocios en la zona y atraerlo a su área de influencia, como está haciendo con Argelia. Volveremos a esta cuestión más adelante. Tan solo adelantar que el Régimen de los Ayatolás es enemigo del reino alauita.


Sin embargo, no imagino una causa que justifique una guerra entre Argelia y España, a pesar de la enemistad actual.


En cambio, con Marruecos siempre se debe estar alerta, y tal vez por ello es por lo que el Gobierno español ha preferido mostrar su apoyo al reino alauita para tranqulizar sus ánimos. Lo malo es que el vecino País magrebí ha demostrado ser un aliado nada fiable.


Los hechos

En la actualidad, Istiqlal, el partido ultranacionalista que decíamos en el anterior epígrafe luchó por la independencia de Marruecos, forma parte de la coalición de Gobierno que manda en ese País (bajo la atenta mirada del rey Mohamed VI).


Los conflictos que el reino alauita ha tenido con España en el siglo XXI ha sido gobernando Istiqlal con otros partidos afines al rey. En las últimas elecciones consiguió 85 escaños en la Cámara de Representantes, el mejor resultado de su Historia.


En 2001 el rey de Marruecos ordena la retirada de su embajador de España; un año después, un pequeño contingente militar marroquí ocupó el islote Perejil, de titularidad española, en el Mar de Alborán. La ocupación duró nueve días.


Soldados españoles, apoyados por la Guardia Civil, detuvieron a los infantes de marina marroquíes que ocupaban el enclave, entregándoles a Marruecos y terminando el enfrentamiento.


Marruecos tiene su orgullo herido pues le salió mal la jugada creyendo que España se desentendería del islote, que está deshabitado. Pero no fue así, todo lo contrario, respondió con firmeza.


En 2007, con motivo de la visita de los reyes de España a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, se produjo una sonora protesta por parte del Gobierno marroquí que reclama esos territorios como parte de su País.


Cinco años después se produce otro altercado entre Marruecos y España: dirigidos por un político marroquí, un grupo de civiles invade el Peñón de Vélez de la Gomera, de bandera española, con la intención de arriarla y poner en su lugar la bandera marroquí. Los soldados españoles destacados en el Peñón detuvieron a varios de los asaltantes, mientras el resto huyó.


La animadversión hacia España es heredada por Mohamed VI. En 1975, el rey Hassan II envió la conocida como "Marcha Verde" (300.000 personas, entre las que había soldados camuflados) a la frontera del todavía entonces Sáhara Español.


Ahora bien, Hassan II, salvo algún que otro desencuentro en materia de pesca, no tuvo demasiados problemas con España, a cuyo rey, Juan Carlos I, llamaba "hermano"; lógico que así fuera, pues fue Juan Carlos quién le entregó el Sáhara Occidental.


Prueba de que es Mohamed VI el que, por alguna razón, se la tiene jurada a España es que casi todos los altercados y conflictos más serios entre los dos Países han acontecido con él reinando.


Mohamed VI está enfermo de una dolencia cardíaca, pero ello no le ha restado influencia en el Gobierno marroquí, que desde 2021 es una coalición sobre la que el rey ejerce una notable influencia.


La democracia marroquí es solo aparente, porque los partidos que gobiernan siempre están controlados, de un modo u otro, por el rey.

Imagen de 1975 de las tropas españolas en el Sáhara
Despliegue español en el Sáhara en 1975

En 2021 el Gobierno marroquí acusa al español de no haber actuado en la frontera como era debido para contener el coronavirus causante de la COVID-19. Con ello justificaban que los casos en Marruecos probablemente procedían de infecciones cogidas en España por los inmigrantes marroquíes que trabajan en este País o algún otro de Europa pero que a su regreso, por vacaciones, pasan por España.


En 2021 también, debido a la crisis entre Marruecos y España por ser atendido el líder de la RASD en un hospital español, los gendarmes marroquíes en las fronteras de Melilla y Ceuta relajan la vigilancia permitiendo la entrada masiva de miles de inmigrantes irregulares.


Las Fuerzas de Seguridad españolas quedaron desbordadas. Mohamed VI demostró que una nueva Marcha Verde sobre Ceuta y Melilla es posible.


El rey de Marruecos ha puesto en jaque a su vecino del norte, como lo hizo, décadas antes, su padre. Pero va más allá: el Gobierno marroquí, evidentemente con el visto bueno del monarca, envía en septiembre de 2022 un documento a la ONU calificando las ciudades españolas de Ceuta y Melilla como enclaves marroquíes ocupados.


En abril de 2022, según el presidente Pedro Sánchez declaró a los medios, tras su encuentro con el rey Mohamed VI en Marruecos, éste en ningún momento puso en duda la soberanía española de Ceuta y Melilla. Sin embargo, menos de medio año después, el Gobierno marroquí habla en los términos indicados anteriormente de Ceuta y Melilla.


Para aumentar la animadversión de los marroquíes hacia los españoles, el Gobierno de Marruecos le comunica a la ONU (un foro que solo sirve para que todo el Mundo sepa lo que un País piensa de otro, ya que sus resoluciones no se respetan) que no son los responsables de que los inmigrantes marroquíes irregulares que asaltaron las vallas fronterizas con Ceuta y Melilla hayan sido devueltos a Marruecos en masa.


Culpan a España de la conocida comúnmente como "devolución en caliente". Es cuando se refieren a que España envía de nuevo a Marruecos a las personas que cruzan de modo ilegal la frontera, en el momento en que les interceptan, sin estudiar cada caso por si algún individuo requiriera algún tipo de ayuda especial.


El Gobierno marroquí cobra cientos de millones de euros de la Unión Europea para vigilar sus fronteras. En esa partida presupuestaria se incluye proyectos con miras a reintegrar a los inmigrantes que buscan marchar a otros Países huyendo de la pobreza en el país magrebí o que lleguen de zonas subsaharianas. También garantizar la protección a los refugiados y colaboración con las Fuerzas de Seguridad europeas en la lucha contra las mafias que trafican con personas o el terrorismo.


¿Cómo responde Marruecos a la generosidad europea? Abriendo sus fronteras, dejando de vigilarlas, cuando coge un berrinche político con España.


Curiosamente, cuando se ha intensificado la vigilancia marroquí en las fronteras de Ceuta y Melilla, se ha relajado en las aguas territoriales que comparte con las Islas Canarias, llegando miles de inmigrantes a su litoral. Por lo tanto, da igual que reciban dinero (Marruecos asegura que mantener la seguridad de las fronteras les cuesta más de lo que reciben de Europa), porque las mafias siempre encuentran nuevas vías para introducir a los inmigrantes en España.


La salida que vio el Gobierno español a lo que parecía un chantaje fue claudicar ante Marruecos dándoles la razón con respecto al Sáhara Occidental, creyendo que con ello se volcarían más en cumplir sus acuerdos con España y la UE. No ha sido así, como puede comprobarse continuamente, ya que Marruecos vuelve a arremeter contra España, insultándo a su vecino siempre que puede.


Marruecos denomina a Ceuta y Melilla "presidios", dando a entender que son grandes cárceles en las que se tiene retenidos a marroquíes.


Es lo que no entiende el Gobierno de Argelia. Considera surrealista que España respalde a Marruecos, País éste último que solo da quebraderos de cabeza a los españoles, aparte de los conflictos antes reseñados:

  • Escasa colaboración en frenar la inmigración irregular, ni siquiera en la cuestión de los MENAS (menores no acompañados).

  • Inclusión en los mapas marroquíes de aguas territoriales de las Islas Canarias como si fueran parte de Marruecos.

  • Problemas para que los pesqueros españoles puedan faenar en aguas de Marruecos y el Sáhara Occidental.

Marruecos chantajea a España desde hace años, ya sea por la cuestión de la inmigración irregular (relajando la vigilancia en la frontera para que pasen subsaharianos a España de modo masivo), ya por la pesca, prohibiendo faenar en sus costas o las saharauis.

Y de los marroquíes depende que no crucen el Estrecho de Gibraltar las mafias que trafican con seres humanos o drogas.


La lucha contraterrorista española requiere de la colaboración marroquí, combatiendo a las organizaciones yihadistas que operan en el norte y centro de África, haciendo Marruecos de tapón con respecto a España.


Si se produce una nueva guerra entre Marruecos y Argelia (como la que hubo en los años 60), que no tienen relaciones diplomáticas entre ellos, ¿de parte de quiénes estaría España? ¿Y si es el territorio español el que es atacado? No sería la primera vez, como hemos visto anteriormente.



La confrontación

Quede claro, estimado lector, que lo que narro a continuación tiene una intención analítica, sin que se indique que haya pretensión por parte de ningún Gobierno actual de llevar a cabo ataque alguno contra suelo español. Es más, resulta de lo más improbable.


Sin embargo, teniendo en cuenta la crisis internacional generada por la guerra en Ucrania, la OTAN ha pedido a todos los Países miembros de la Alianza Atlántica que revisen sus arsenales y los amplíen o modernicen.


Se ha hecho público un acuerdo de colaboración entre los Gobiernos ruso y marroquí para que Marruecos desarrolle la energía nuclear, según han asegurado ambas partes, con fines pacíficos. Un nuevo motivo para que España vigile de cerca las intenciones futuras de Marruecos.


Lo más probable es que las pretensiones de Rusia de adquirir influencia en el Magreb no acaben incluyendo a Marruecos, porque chocaría con los intereses de EEUU y Rabat no querrá poner en peligro la lluvia de miles de millones de dólares que le caen desde Washington.


Ahora bien, Argelia no ha tenido desencuentros militares ni conflictos fronterizos con España, como sí los ha tenido Marruecos. Pero, a pesar de todo lo expuesto en epígrafes anteriores, ¿existe retórica bélica hoy en día en Marruecos? O ¿acaso son bravuconadas tan solo?


Probablemente, sea lo segundo: sectores extremistas que abogan por ser más contundentes en la añorada pretensión de construir el Gran Marruecos. Pero el problema está en que esos sectores son muy próximos al Gobierno y al rey.


El influyente ulema (doctor en ciencias islámicas) Ahmed Raissouni fue elegido presidente de la Unión Internacional de Eruditos Musulmanes, cargo en el que duró apenas unos días. Fue "invitado" a dimitir tras declarar públicamente que no solo el Sáhara Occidental, también Mauritania debiera formar parte de Marruecos. Él dice que la decisión de renunciar la tomó sin presiones, por su cuenta, pero lo cierto es que los mauritanos y los argelinos pidieron su dimisión a voces. Incluso desde Marruecos le dijeron que se había extralimitado.


Raissouni se ha echado para atrás, matizando sus palabras diciendo que no fue su intención poner en duda la soberanía de Mauritania, la cual acepta, pero el caso es que lo hizo. También critica abiertamente al Gobierno de Argelia por apoyar militarmente a la RASD en el Sáhara y asegura (entrevista concedida a la televisión en Marruecos, el 29 de julio de 2022), que hay millones de marroquíes dispuestos para el Yihad si su rey se lo pidiera.


Con todo lo expuesto, imaginaremos un enfrentamiento directo entre el Reino alauita y el español (insisto, improbable, a pesar de todo). ¿Qué fuerzas entrarían en combate y qué Países apoyarían a unos u otros?


El Casus Belli pudiera ser un apoyo formal a la RASD o un enfrentamiento puntual en la frontera que generara un conflicto de mayor envergadura. O que no sea España sino Argelia la que entre en guerra con Marruecos y por alguna razón el Estado español se alineara del lado del argelino, atacando Marruecos a España.


¿Cuál sería el primer objetivo de Marruecos? Probablemente, Ceuta o Melilla, o ambas a la vez. O, tal vez, cualquiera de las posesiones de España en el Mar de Alborán: Islas Chafarinas, Isla de Alborán, el mencionado Peñón de Vélez de la Gomera, que ya adelanté antes fue invadido por civiles en 2012, Islas Alhucemas e Islote Perejil (que fue tomado militarmente por Marruecos en 2002 durante unos días, como he dicho también ya).


Tal vez la estrategia marroquí busque golpear una de esas posesiones pequeñas, como el Peñón de Vélez de la Gomera, para desviar recursos de Melilla que irían en su ayuda. O ideen también atacar las Canarias con la misma intención: dividir las fuerzas defensivas de España.


El ejército español no contempla abandonar el Peñón de Vélez de la Gomera, todo lo contrario, instalará una desaladora para proveerlo de agua corriente. Una treintena de soldados lo defienden de posibles agresiones y mantienen sus obsoletas instalaciones.


El enclave se halla a 126 kilómetros de Melilla y solo puede llegarse al mismo por mar o aire, en helicóptero. Es como les llegan las provisiones.


Tiene una pequeña franja de terreno que lo une con Marruecos pero no hay intercambio comercial de ningún tipo.


El sistema de comunicaciones es deficiente. El Ministerio de Defensa quiere tirar algunos edificios ruinosos y levantar otros nuevos para modernizar la deficiente infraestructura.


Si el Peñón de Vélez de la Gomera sufriera una invasión de miles de soldados, sin duda los militares destacados no podrían hacer nada, tan solo esperar a que desde la Comandancia de Marina de Melilla les enviaran refuerzos para expulsar a los atacantes. Habría heridos y tal vez muertos, por lo que es muy distinto a la toma de la Isla de Perejil, en 2002, que estaba deshabitada. Si Marruecos diera ese paso, no habría vuelta atrás: España estaría obligada a contraatacar.


En 2021 llegaron unas 125 personas al Peñón pidiendo asilo en España. Iban en son de paz, procediendo la mayoría de la zona subsahariana. Lo que hizo el Gobierno español fue devolverles a Marruecos, ignorándose que habrá sido de ellos. Entonces eran pocos y pacíficos y aún así cuadruplicaban al contingente militar español del Peñón de Vélez. Si hubieran ido armados, es probable que hubiese caído hasta ser recuperado por las tropas españolas algún tiempo después.


Una guerra con el vecino País magrebí sería contraproducente tanto para España como para Marruecos. España es la principal proveedora de todo tipo de productos para los hogares e industria marroquíes. Por ello, Marruecos busca afanosamente otros socios comerciales, para no depender tanto de España.


En este hipotético enfrentamiento (lo que ningún analista descarta del todo), el Ejército del Aire español dispondría de drones Predator-B que vigilarían las Islas Canarias y el sur de España, incluyendo las ciudades de Ceuta y Melilla junto al resto de territorios españoles. Pero los drones de España no están armados con misiles.

Dron militar
Dron Predator B de la USAF

En cambio, los marroquíes han añadido a su material bélico ocho avanzados drones comprados a Turquía y China.


También han adquirido a los israelíes los “Kamikaze Harop” más los que aún quedan por llegar del contrato firmado con Turquía. Los Estados Unidos también les han vendido algún dron.


Veremos más adelante la especial relación que Marruecos tiene con Israel, aunque parezca increible (los Países árabes han sido enemigos tradicionales de Israel durante décadas).


¡Ojo!, Marruecos sí armará sus drones, sin duda, excepto los norteamericanos porque EEUU se los vende sin el software necesario para disparar misiles, precisamente para evitar que material vendido por los Estados Unidos sea usado en alguna matanza (como ha sucedido años atrás en algún lugar de Oriente Medio).


Si Marruecos atacara directamente Ceuta o Melilla, o ambas a la vez, aquí la cosa se les complica a los marroquíes. Tendrían que idear una estrategia de guerra-relámpago porque de lo contrario la fuerza aérea española, junto al poder balístico de España, barrería la artillería marroquí.


El Eurofighter Tiphoon es un avión supersónico de última generación - va por la quinta - que rivaliza con el avanzadísimo F-35 Lightning norteamericano o el Su-35 ruso (éste último es de cuarta generación, pero su tecnología es de quinta).


España cuenta con 70 Eurofighter Tiphoon entre sus 154 cazas de combate (también tiene F-18 y Harrier).


La Armada española posee dos poderosos buques que enviaría de inmediato a las dos ciudades autónomas si fueran atacadas, los cuales junto con las fragatas que les acompañen desplegarían un poder que Marruecos no podría contestar.


Hablamos del navío anfibio “Juan Carlos I” y del “Castilla” a los que sin duda acompañarían varias fragatas para dar apoyo. Estos buques cuentan con 14 cazas "Harrier" y un número similar de helicópteros de combate.


Los Eurofighter se enfrentarían a los F-16 marroquíes, pero la superioridad española acabaría con todos los aparatos del enemigo y también con la artillería que éstos colocaran cerca de Ceuta y Melilla para bombardearlas.


Para crear dos frentes y dispersar las fuerzas españolas, pues de lo contrario serían demasiado poderosas para Marruecos, seguro que atacarían al mismo tiempo las Canarias, a donde probablemente mandarían sus Mirage F-1. Pero en el archipiélago les esperarían los F-18 españoles.


A solo 200 kilómetros de Ceuta, las Fuerzas Armadas marroquíes han instalado una base de defensa antiaérea. Los Eurofighter españoles tendrán que sortear este obstáculo.


Una vez eliminado el peligro en el Estrecho de Gibraltar, los Eurofighter se dirigirían a las Canarias para reforzar el contingente de los F-18 o tal vez se dividirían en dos grupos desde un primer momento de la contienda. Uno de los dos grupos marcharía directamente a las Islas Canarias y el otro permanecería en el Mar de Alborán, apoyados por los Harrier.


En Ceuta hay destinados más de 3.300 soldados entre legionarios y regulares

Cuentan con el apoyo posible e inmediato de la Unidad Logística nº 23 o del Regimiento de Ingenieros nº 7 para instalar campamentos provisionales si tuvieran que avanzar sobre el terreno.


Ceuta recibiría refuerzos inmediatos desde la Península, con la base naval de Rota muy cerca y baterías antiaéreas dispuestas en el litoral de la Bahía de Algeciras para repeler a los cazas marroquíes.


En Melilla la situación sería más complicada. Las fragatas españolas, de las que España cuenta con once (Marruecos solo seis), están entre las más modernas del Mundo.


En el momento en que se terminen las nuevas cinco fragatas F-110 que planea fabricar pronto España o entren en funcionamiento los submarinos S-80, la Marina Real de Marruecos no será enemigo para la Armada española, ni lo es ahora tampoco.


Fragatas como la "Álvaro de Bazán" y la "Cristobal Colón" (ésta última costó 823 millones de €), abrumarían a los marroquíes por sus avanzados sistemas de combate antiaéreo. Sus radares detectan todo lo que se mueve en un radio de 500 kilómetros. También sus defensas son impresionantes, con unas contramedidas fabulosas. Tienen un eco del radar apenas perceptible y motores silenciosos.


Su capacidad ofensiva quita el hipo, con baterías cuádruples antibuque, lanzadores dobles de torpedos (y uno vertical que lanza misiles que pueden alcanzar objetivos que se muevan hasta tres veces la velocidad del sonido), cañones que disparan 20 grandes proyectiles por minuto a distancias superiores a los 20 kilómetros. La dotación incluye un impresionante helicóptero de combate cada fragata, no solo de superficie, también antisubmarino.


Melilla está más alejada de la Península (170 kilómetros) por lo que requerirá ayuda cuanto antes. Los buques anfibios se dirigirían seguramente a la ciudad, con casi 1.400 infantes de Marina para reforzar el contingente propio de Melilla de algo más de 3.000 soldados. El desembarco estaría protegido de posibles ataques áeros por las fragatas españolas.


El "Castilla" haría las veces de buque Hospital para reforzar la capacidad sanitaria de la ciudad atendiendo a los soldados heridos y civiles que hubieran podido ser alcanzados por el bombardeo marroquí.


En las dos ciudades de Ceuta y Melilla hay vehículos blindados dotados de potentes ametralladoras y los conocidos como VAMTAC (Vehículos de Alta Movilidad Tácticos) además de piezas de artillería.


España enviaría drones de vigilancia cuanto antes a la zona de Melilla para informar a su Comandancia General de movimientos del enemigo dirigiéndose a la ciudad, para darles tiempo a reaccionar y salir a su encuentro. Sería lo más efectivo y no esperar a ser atacados porque, en ese caso, Melilla se convertiría en una madriguera, por su lejanía de la Península.


Además, esa franja de terreno que ganaran los soldados españoles en el exterior de Melilla, dentro de territorio marroquí, serviría para establecer un campamento en el que aterrizaran helicópteros de transporte con más tropas llegadas de la Península Ibérica.


Cierto que Melilla cuenta con una importante defensa antiaérea con potentes obuses autopropulsados y misiles Mistral. El poder balístico de Marruecos es considerable, pero España les supera, y más con los nuevos misiles antiaéreos Patriot y los anticarro que se adquirirán en 2023.


España posee 119 helicópteros, pero la realidad es que solo 23 se pueden considerar de combate mientras Marruecos tiene la mitad de helicópteros, pero 24 de ellos son de combate, del modelo Apache, adquiridos recientemente a EEUU.


Lo que España sí posee es una gran capacidad de transporte de tropas y material, clave para la defensa de las dos ciudades e incluso para la contraofensiva, si fuera necesaria (aunque no recomendable, como veremos a continuación).



La ciberguerra: capacidades de España y Marruecos

Hacker conectado a la red

Es el conocido como "Quinto Dominio", siendo los otros cuatro: Tierra, Mar, Aire y Espacio.


Con la ciberdefensa sucede algo similar que los medios físicos o convencionales de un ejército cualquiera: suelen darse a conocer para que el posible enemigo sepa que no es buena idea enfrentarse con un Estado con mayor superioridad militar. De ahí los desfiles en las festividades nacionales en los que se muestran capacidades tales como número de unidades diversas y especializadas e incluso, en algunos casos, misiles poderosos. La idea es causar temor en los adversarios al ver ese potencial.


Evidentemente, la capacidad real de cada nación es materia reservada, pero con respecto a la ciberdefensa suelen conocerse las medidas ya que llevan poniéndose a prueba desde hace años sin que la opinión pública esté al tanto.


Es una guerra en la sombra en la que los hackers (y crackers) de cada ejército conoce a sus contrincantes perfectamente, con una clara finalidad disuasoria: "sé de lo que son capaces o conozco su preparación, con lo que mejor no meterme con ellos".


Los Países miembros de la OTAN, como España, siguen la estrategia de ciberdefensa de los Estados Unidos:

  • Competir para tener lo mejor estudiando al enemigo

  • Disuadir demostrando superioridad

  • Ganar en cualquier enfrentamiento que se produzca

Los tres puntos giran en torno a la doctrina propia de la guerra cibernética, resumida en dos principios básicos:

  1. Si me atacas, te verás obligado a emplear elevados recursos por mis poderosas defensas.

  2. Si consigues vulnerarlas, mi contraataque será de tal calibre que todo tu sistema defensivo quedará destruido causando un daño muy superior al que tú me hayas infringido.

El contraataque no tiene por qué ser solo cibernético sino que pudiera incorporar también medios físicos, según haya sido el daño causado.


España cuenta con el Mando Conjunto de Ciberdefensa pero si sufriera un ataque cibernético procedente de Marruecos, también en este campo la OTAN ayudaría a España.


Desde la Cumbre de Varsovia de 2016, los Estados que conforman la Alianza Atlántica están obligados a prestarse ayuda en ciberdefensa.


La capacidad marroquí es notoriamente deficiente por lo que si encontraran el modo de atacar a España, la respuesta española y de la OTAN sería muy contundente dejando sus infraestructuras militares prácticamente inservibles.


Las infraestructuras civiles pudieran verse afectadas fallando los servicios que ofrecen a la ciudadanía lo que motivaría protestas en Marruecos abriéndose otro frente, el de una posible rebelión interna.


En cambio, España figura en el Top Ten de Países con mayor ciberseguridad y mejores medidas defensivas, en el Global Cybersecurity Index que la Unión Internacional de Telecomunicaciones elabora todos los años.


Marruecos figura en el puesto 57. En realidad es el 50 pero se da la circunstancia de que en el 2º puesto coinciden, con la misma puntuación, Gran Bretaña y Arabia Saudí. El 4º puesto lo comparten Corea del Sur, Singapur y España. En el 5º están Rusia, Emiratos Árabes Unidos y Malasia. En el 13º están Luxemburgo y Alemania. Por lo tanto, Marruecos no está entre los 50 Países con mejores medidas defensivas cibernéticas, aunque figure en el puesto 50º.


Incluso la Isla Mauricio está muy por delante de los marroquíes en ciberseguridad (en el puesto 17º que comparte con Noruega). También es cierto que la renta per capita de Mauricio es muy superior a la marroquí y que, en el País alauita, Internet no se ha generalizado, a diferencia de España que cuenta con una de las once redes más rápidas y extendidas entre la población (según el Speedtest Global Index de la empresa Ookla, que mide el rendimiento de acceso y conexión a Internet en todo el Mundo); la red marroquí está en el puesto 131.


El ranking ofrece datos curiosos como que Israel se halla en el puesto 36º pero es un dato no fiable en el caso del País hebreo porque, a diferencia de casi todos los demás Países, no suelen aportar datos de sus capacidades en los test que se elaboran al respecto, con lo que no se tiene muy claro su potencial. Sin embargo, sus empresas de ciberseguridad se hallan entre las más punteras del Mundo. En cuanto a extensión de su red entre los ciudadanos y conexión a la misma, están en el puesto 29º del Mundo.


A los israelíes les sucede como a los Estados Unidos, País que figura en el ranking como indiscutible número uno (en ciberseguridad, no en conexión a la red y velocidad de datos, figurando en el puesto 6º en este segmento). Lo cierto es que ninguno de los dos Estados suelen colaborar con las empresas que miden las capacidades en ciberdefensa. Y eso que EEUU son los que lanzaron la estrategia de "darte a conocer para que te teman", que podría resumir lo que es la disuasión para estos Países.


Todo el Mundo sabe o sospecha que Israel es potente en materia de ciberseguridad con lo que, teniendo en cuenta su alianza con Marruecos, pudieran ayudarles en cuanto a capacidad ofensiva cibernética en un conflicto militar, ya sea contra Argelia o cualquier otro País. Claro que si son con éstos últimos, Marruecos no tendría problemas puesto que los argelinos ocupan un desconcertante puesto 104º.


Pero insistimos en que una cosa es la capacidad ofensiva militar en materia de ciberseguridad y otra la defensa general del País. Probablemente, Argelia se habrá dotado de hackers, como los tiene Marruecos, pero a la hora de defenderse de agresiones externas, Argelia es un País muy grande, con una red informática deficiente, que resulta vulnerable en cuanto a sus infraestructuras más alejadas de la capital.


Es muy probable que en un enfrentamiento entre Argelia y Marruecos, los ataques cibernéticos no sea en lo primero que piensen los estrategas de ambos Países. O tal vez Marruecos sí, viendo la notable deficiencia de Argelia en el Quinto Dominio. Y aquí entramos en el capítulo de las alianzas, ya que el respaldo israelí a Marruecos ha dado lugar a desconfianza de los Países islámicos hacia el reino de Mohamed VI.



¿Qué países se aliarían con España? ¿Y con Marruecos?

Soldados alineados

En el Tratado de Lisboa de 2007 (que entró en vigor dos años después), se firmó que, si un País de la Unión es agredido, los demás están obligados a defenderlo, pero si inicia por su cuenta un conflicto, solo les ayudarán los que consideren que deben hacerlo.


Así que si atacan a España, el resto de socios europeos están obligados a prestarles ayuda, en mayor o menor medida. Pero una contraofensiva española ya no sería tan respaldada.


Por otro lado, un conflicto con Marruecos pondría entre las cuerdas a los aliados puesto que tanto España como Marruecos tienen los mismos, en especial Estados Unidos. Esta nación debiera apoyar a España como miembro de la OTAN. Marruecos es "aliado importante-no OTAN", pero es un estatus que no le otorga el privilegio de ser defendido por la Alianza Atlántica, en cambio, los que son miembros sí están obligados a colaborar entre ellos.


Luego tenemos a otros Países que están firmando convenios de colaboración militar importantes con Marruecos como Israel. Seguramente, el Estado hebreo se mantendría neutral en un conflicto con España pero no sería extraño que colaborara con los marroquíes dotándoles de armamento sofisticado y abundante munición, incluidas lanzaderas de misiles.


Los Acuerdos de Abraham son un tratado firmado entre Israel y varios Países árabes (algo impensable hace tan solo unos años), que está reportando a las empresas israelíes cientos de millones de dólares en beneficios por los acuerdos comerciales con Emiratos Árabes Unidos, Marruecos y otros Estados de Oriente Medio y África.


El tratado incluye a la Unión Europea, dándoles el nombre de "Acuerdos de Abraham" porque es el patriarca de las tres religiones mayoritarias (Islam, Judaísmo y Cristianismo) de todos estos Países que han aceptado dichos pactos comerciales. Los mismos incluyen venta de material militar avanzado israelí a los Países firmantes.


Marruecos se está beneficiando notablemente de esta alianza modernizando sus Fuerzas Armadas con recursos vendidos a buen precio por Israel.


Estados Unidos ve con buenos ojos que varios Países árabes se hayan suscrito a los Acuerdos de Abraham porque cerca aún más a Irán. Es por ello que, desde que Marruecos ha normalizado sus relaciones con Jerusalén (actual capital de Israel, si bien casi toda la Administración israelí continúa en Tel Aviv), caen miles de millones de dólares desde Washington en el reino alauita.


Marruecos no invierte el dinero procedente de USA en mejorar las paupérrimas condiciones de la población sino en rearmar y modernizar su ejército.


Pero Marruecos tendría un problema muy serio si se enfrentara a España: sus enemigos más próximos, Argelia y la RASD, aprovecharían la coyuntura para atacarles. Ya sea como aliados de España, ya por su cuenta para ganar terreno, tanto argelinos como saharauis se posicionarían del lado de España.


¿Cómo acerca el Estado argelino a más aliados a su bando? Promtiéndoles suministro energético, de lo que tiene superávit, a precios ventajosos. Es algo con lo que Marruecos intenta competir estrechando sus relaciones con Nigeria para construir un gasoducto que vaya de este País, por el Sáhara Occidental, hacia el propio Marruecos, desde donde lo distribuirían a Europa.


El primer beneficiado de ese nuevo gasoducto sería el Estado español por lo que Madrid intenta no estropear las relaciones con Rabat, pero supone romper con Argelia. Marruecos espera también alinear a Mauritania hacia su lado, al proporcionarles energía, alejándola de Argelia.


Sean quiénes sean contra los que se enfrente Marruecos, su enemistada vecina Argelia - con casi toda seguridad - entrará en el conflicto, aprovechando la ocasión única de hundir a su vecino y convertirse en potencia hegemónica en el Noroeste de África.


El Estado marroquí se vería obligado a repartir sus tropas para atender todos los frentes abiertos. Y si Argelia le declara la guerra, la OUA (Organización para la Unidad Africana) no acudiría en ayuda de Marruecos porque la guerra incluiría a otro Estado africano. En cambio, muy probablemente, algunos Países, de modo unilateral, sí ayudarían a los argelinos. Con casi toda seguridad lo harían Túnez y Malí, aliados naturales de Argelia que desconfían - y mucho - de Marruecos.


El eje Argel-Túnez-Bamako cuenta con un importante respaldo exterior garantizado por Rusia e Irán. Por su parte, Marruecos (si no se mete con España) contaría con ayuda de los Estados Unidos. Debemos recordar que entre Rabat y Teherán no hay relaciones diplomáticas, rotas hace años por el apoyo iraní al Frente Polisario de la RASD en la cuestión saharaui.


La Liga Árabe, si son Argelia y Marruecos los que se enfrentan, no entrará en el conflicto al ser ambos Países miembros de dicha organización, pero a la mayoría no les gusta el apoyo iraní a la RASD y Argelia.


Los iraníes son shiíes mientras que casi todos los Países de la Liga Árabe (y más en África) son sunníes.


Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Egipto, han manifestado abiertamente su rechazo a que Irán o incluso una organización considerada terrorista como Hezbolá presten ayuda a la RASD en el Sáhara Occidental. Es por ello que los tres Países han brindado su respaldo a Marruecos. También Yemen, que lucha contra los hutíes en su territorio, apoyados por Irán, se posiciona del lado de Marruecos y en contra de la RASD por el respaldo que recibe esta organización de Irán.


Francia es muy posible que se posicionara del lado argelino, tan interesada como está en que Argelia les provea de suministro de hidrocarburos ante la grave crisis por la que pasa el País galo. Tanto es así, que una comisión de nada menos que 16 ministros acompañaron a la primera ministra francesa, Elisabeth Borne, a la capital de Argelia para conseguir ese contrato esencial para Francia.


Por último, el riesgo de rebelión interna asustaría más a Marruecos que a España ya que el primero es un País con una democracia tan solo aparente, donde el rey gobierna de forma autoritaria y ni siquiera se encuentra en Rabat. Pasa más tiempo en su palacio de lujo en Francia que en su País, cuando la mayoría de sus súbditos viven míseramente.


Un pueblo que marcha a una guerra obligado, como le sucedería al marroquí (y como está sucediendo en Rusia), cuestionará a sus líderes, pudiendo rebelarse contra ellos, buscando la posibilidad de conseguir la tan ansiada libertad.


En cambio, España es una democracia plena, con un sistema de protección de los derechos civiles muy avanzado, donde la población se uniría para apoyar al Gobierno y las Fuerzas Armadas ante el enemigo exterior.



Conclusión: España necesita modernizar su ejército

Imagen de un portaaviones de los Estados Unidos
EEUU posee 11 portaaviones

Como hemos visto, aliados no le faltarán a España ni tampoco el respaldo de la ciudadanía al ejército, pero aún así, las Fuerzas Armadas españolas necesitan modernizarse.


El Gobierno de España ha presentado un presupuesto para 2023 que supone casi un 26% más que el año anterior, invirtiendo en Defensa en torno a 12.300 millones de euros.


¿Se produciría una invasión española de Marruecos a modo de contraofensiva? Sería muy complicada ya que su ejército lo componen 400.000 soldados mientras que el español solo 121.000 y 15.000 reservistas (Marruecos tiene medio millón de reservistas). Aparte, no sería respaldada ni por la UE, ni la OTAN, ni siquiera la sociedad española.


Ahora bien, la fuerza área y la artillería marroquíes quedarían destruidas en esa hipotética guerra por la conjunción de las aviaciones de España y Argelia, incluso sin la ayuda de éstos últimos.


Tal vez, los argelinos sí se atreverían a marchar contra las ciudades marroquíes o el Sáhara Occidental, para devolvérselo a la RASD, a la que protege de Marruecos. Pero hay millones de minas antipersona a lo largo del muro que divide el territorio marroquí del que administra la RASD.


Si se produjera un enfrentamiento militar, no siendo la contraofensiva una opción, España sí debería hacer lo que sin duda haría cualquier otra nación: ampliar los territorios circundantes de Ceuta y Melilla lo justo para dotarlas de mayores defensas. Actualmente hay una zona de nadie entre los dos Países.


También sería recomendable ocupar una franja marítima en el Sáhara Occidental que hiciera de tapón frente a Marruecos, evitando que pudieran colocar cerca de las Canarias lanzaderas avanzadas de misiles, en un futuro.


Tal vez no fuera necesario porque Marruecos quedaría tan perjudicado, que dudo mucho que volviera a ser nunca una amenaza para nadie.


Pero si el Ejército español se viera obligado a invadir Marruecos por tierra para eliminar el riesgo de nuevos ataques, los 327 tanques y 140 vehículos remolque de artillería del Ejército de Tierra español abrirían camino a los soldados, que pueden ser transportados en los más de 5.000 vehículos blindados de los que disponen las Fuerzas Armadas españolas.


El problema radica en que Marruecos cuenta con el cuádruple de tanques que España, incluyendo los modernos Abrams, de los que tiene 384.


Por lo tanto, no es solo modernizar, hay que ampliar el número de efectivos humanos y técnicos, dotando de medios avanzados y adecuados a las tropas y por supuesto salarios más dignos. Aparte, más tanques, más helicópteros de combate y más drones.


A pesar de incrementar en más de un 25% el gasto en Defensa, España aún no llega al 2% de su PIB como insta Estados Unidos que deben hacer todos los Países miembros de la OTAN.


La estrategia española pasa por potenciar la industria militar para reducir el desempleo y de camino modernizar el material del que disponen las Fuerzas Armadas que ya está obsoleto.


Por ejemplo, la artillería lanzacohetes necesita una urgente renovación; también urge la adquisición de aviones antisubmarinos.


España tiene uno de los veinte ejércitos más poderosos del Mundo, mientras que Marruecos figura en el puesto 55 según el indicador Global Firepower. Pero nuestros vecinos están invirtiendo ingentes cantidades de dinero en potenciar sus Fuerzas Armadas, modernizándolas con sofisticado material.


Afortunadamente, resulta improbable una guerra en el Magreb entre España y Marruecos, pues se necesitan ambos y esperemos que así continúe siendo y si se dan nuevos roces se solucionen mediante la diplomacia.


Lo que no está tan claro es el futuro de las relaciones entre Marruecos y Argelia, reforzándose los dos Países magrebíes para no quedar uno por detrás del otro en potencia militar.


España debiera vigilar con lupa el rearme en el Magreb ya que se encuentra muy próximo. Y no solo eso, sino mediar para que no se altere la situación actual de paz.

 

Los detalles sobre las defensas españolas (también las marroquíes) que doy en este artículo son públicos no vulnerándose ninguna información sensible que se mantenga bajo secreto. Son datos facilitados a medios especializados por los Ministerios de Defensa de los Países mencionados en el post.

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