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¿Por qué los romanos crucificaron a Jesús?

Actualizado: 17 abr

Era el peor castigo, reservado para criminales o enemigos del Estado

Tres crucificados ensombrecidos

¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?

Marcos 15, 34


Es lo último que dijo Jesús según dos de los cuatro evangelistas cuyos escritos la Iglesia Católica considera fiables (los apócrifos son llamados así por no considerarse fidedignos).


Mateo también dice que las anteriores fueron las últimas palabras de Cristo antes de morir en la cruz. En cambio, el evangelista Juan asegura que Jesús dijo “Todo está cumplido”, antes de expirar su último aliento.


El evangelista Lucas sostiene que las palabras exactas fueron: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.


¿Por qué esta disparidad de testimonios? Evidentemente, las fuentes en las que se basaron los evangelistas no son las mismas.


La lógica nos lleva a considerar más creíble el testimonio recogido por Marcos y Mateo, ya que cualquier hombre se hubiera sentido abrumado y rendidas sus fuerzas tras una tortura tan terrible como era la crucifixión. Este castigo estaba solo reservado para los rebeldes al Estado o los criminales de peor calaña.


¿Era habitual la crucifixión en la Roma clásica?

Soldado romano observando sangre en la arena

Por lo general, Roma condenaba a la cruz a los esclavos que se rebelaban, pero la verdad es que no era lo habitual, salvo en contadas ocasiones, aunque hubo crucificaciones masivas.


Es lo que sucedió con los 6.000 esclavos que sobrevivieron en la batalla final contra el tracio Espartaco (natural del sureste de Europa), en el año 71 a.C.


Marco Licino Craso era un acaudalado aristócrata romano que fue enviado por el Senado a combatir al sublevado ejército de esclavos que lideraba Espartaco. Cuando consiguió su objetivo (no sin gran esfuerzo), ordenó que se crucificaran a los supervivientes a lo largo de la Vía Apia, la principal calzada romana en Italia.


Craso advertía, con tan terrible castigo, de las consecuencias que conllevaba rebelarse contra Roma pero sin duda debió ser muy criticado por ello, por el elevado coste que supuso tal atrocidad.

La madera era utilizada para distintos menesteres pero era un bien preciado porque tenía que trasladarse desde otros lugares. Solo alguien que mandara en Roma y tuviera una gran fortuna se atrevería a gastar tanto como advertencia hacia sus enemigos.


Craso demostraría con la crucifixión masiva de miles de personas que tenía capacidad económica para empresas costosas. Desanimaba de ese modo a otros destacados prohombres a presentarse a la elección de cónsul, el título más preciado en la Roma de entonces. De hecho, el gran Pompeyo, uno de los generales más preciados en ese momento, prefirió compartir el consulado con el petulante Craso; pero eso es otra historia.

Cruz de madera
La madera era muy preciada

Lo que nos interesa de Craso para profundizar en el tema que abordamos, el de la crucifixión, es que no dudó en gastar una gran suma de dinero en dejar claro que él era quién mandaba.


Dentro de ese contexto, pudiera entenderse la ejecución en la cruz de miles de esclavos.


Según el historiador Plutarco, la fortuna de Craso llegó a superar los 7.600 talentos romanos (al igual que el dólar hoy en día, entonces había talentos romanos, griegos, egipcios o babilonios, de distinto valor). En tiempos de Craso, un legionario cobraba 450 sestercios al año.


Imaginemos la fortuna de Craso teniendo en cuenta que cada talento equivalía a 24.000 sestercios, por lo que parece que la crucifixión masiva, más que advertencia para enemigos, la ordenó para presumir de que su coste no le suponía problema ninguno.


Lo cierto es que Roma se sustentaba en la esclavitud, que era la que mantenía en pie a la ciudad y al imperio, al llevar a cabo el trabajo duro. Lo hacían el resto de pueblos de la antigüedad con lo que no era exclusivo de los romanos. Por lo tanto, atentar contra ese sistema significaba rebelarse contra el Estado, motivo suficiente para ser crucificado.


Pero una cosa es ajusticiar a un rebelde o jefe de varios y otra distinta ejecutar a miles. Ni siquiera por el desprecio que la ciudadanía romana pudiera tener de los seguidores de Espartaco (por atentar contra el sistema servil de Roma) se justificaría crucificar a miles de personas y exponer sus cuerpos maltrechos a lo largo de la Vía Apia durante días.


No era lo habitual, por lo cara que era la madera y por lo desagradable que resultaría a los ciudadanos contemplar esa matanza; le restaría popularidad a quién ordenara algo así.


La madera se traía desde el norte de Italia o más allá de los Alpes puesto que en el sur escaseaba; donde se hallaba la Via Apia, en la que se crucificaron a los esclavos liderados por Espartaco.


Si nos trasladamos a Judea, en el siglo I, la madera era también muy escasa e igualmente tenían que importarla desde lejos. Tanto en el sur de Italia como en Palestina, la madera importada se utilizaba para construir máquinas de asedio, mobiliario, barcos o para leña.


¿Qué tipo de cruz se utilizó con Jesús?

Portando la cruz
Cruz latina con dos cruces "tau" a los lados

Muy grave (a ojos de los romanos) debió ser lo que hizo Jesús como para infligirle el castigo que relatan los evangelios, usar madera para su cruz, que además fuera de tipo latino (colocando el titulus crucis especificando por qué se le condenaba) y exponiéndolo a la vista de todos durante varios días.

Letra griega "tau"
Cruz Tau

La cruz latina o “immisa” no era la más corriente. Cuando se crucificaba a alguien, era más normal usar el modelo que imitaba la letra griega “tau”.


Este tipo de cruz resultaba más cómoda para los soldados, ya que la mayoría eran analfabetos; solo sabían guerrear. Alguno/a se preguntará: ¿qué tiene que ver que los soldados fueran analfabetos con el tipo de cruz?


Con la cruz tau no tenían por qué escribir, ya que no había lugar para ello, por ser un travesaño horizontal sobre otro vertical.


En la cruz latina sí sobresalía un trozo del madero vertical por encima de la cabeza con lo que se reservaba para cuando había que colocar el “titulus crucis” o fragmento de madera con el nombre del crucificado y el motivo por el que había sido condenado.

Imagen de la reliquia que se cree fue el titulus crucis de Jesús
Reliquia "Titulus Crucis" (Basílica de la Santa Cruz, Roma)

Si Jesús fue colgado en una cruz latina sería por su relevancia como rebelde, a ojos de los romanos. Por otro lado, los dos supuestos ladrones que crucificaron a ambos lados debieron ser seguidores de Cristo como para que se les crucificara también y además junto a Jesús.


Es muy extraño que se usaran cruces para tres personas en una zona deficitaria de madera salvo que fueran de una misma organización y se quisiera dar ejemplo con los tres, en especial con aquel a quién se le puso el titulus crucis, el más importante.


Ya hemos visto que se dieron