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Las revistas del terror: ISIS y Al-Qaeda

Actualizado: 26 dic 2019

Foros, blogs, enlaces webs, canales de mensajería instantánea, los grupos yihadistas se valen de Internet para su propaganda

Artículo elaborado con la colaboración de ADOLFO ESTÉVEZ

Uno de los principales medios de comunicación electrónicos del ISIS fue la revista “Dabiq” surgida en julio de 2014. En sus varios números publicados el autodenominado “Estado Islámico” mostraba las razones principales de la organización para establecer un Califato a nivel global, además, contenía las razones por las cuales creen que todos los musulmanes deberían unirse a dicha causa. Dabiq iba dirigida especialmente a jóvenes occidentales de segunda y tercera generación musulmana que viven en Occidente ya que éstos, al vivir situaciones de segregación y falta de identidad en los países en los que residen, encuentran llamativo el discurso que contiene la revista, y en muchos casos deciden migrar hacia los territorios ocupados por el ISIS y volverse militantes (Triana Bautista, 2017).


El significado del nombre de dicha revista, Dabiq, se encuentra en el primer volumen de la misma, titulado “The Return of Khilfa”. Hace referencia al encuentro entre musulmanes y cruzados (u occidentales) al final de los tiempos; debemos de mencionar que Dabiq es una ciudad que se encuentra al norte de Siria y que estuvo ocupada por el ISIS entre 2014 y 2016.


Este medio de comunicación, si bien su publicación se ralentizó desde 2016, una vez que la ciudad que le da nombre fue arrebatada al ISIS, continuó siendo utilizada durante un año más (hasta octubre de 2017) para mostrar una línea ideológica enfocada hacia el desprestigio de los enemigos del Estado Islámico, los Estados Occidentales. La organización yihadista encuentra una justificación para cometer ataques y para continuar con la creación del Califato Mundial, liderado por Abu al-Bahdadi, siendo por ello “el mandato de Allah” (Institute for the Study of War –ISW–, 2014, pp.5-6). Pero promover el desprestigio de Occidente o el reclutamiento de jóvenes no constituyeron el único objetivo de la revista, ya que también mantenía un trasfondo académico. Se procura que los jóvenes que se adhieren a su ideología aprendan los conceptos y palabras específicas que utiliza el EI, entre las que se encuentran las enseñanzas coránicas y el árabe por ser su idioma principal (Triana Bautista, 2017).

Con la caída de Dabiq surgió la revista “Rumiyah”, cuya primera publicación es de septiembre de 2016; lanzada por Abu Suleiman, un estadounidense licenciado en el MIT (Massachusetts Institute of Technology), que escapó de su país al ser perseguido por el FBI. Mantuvo los objetivos de la primera revista yihadista y su periodicidad mensual difundiéndose simultáneamente en hasta ocho lenguas, entre ellas, inglés, ruso, francés o turco. Pero un año después, correría la misma suerte que Dabiq, desapareciendo prácticamente de Internet puesto que ya no se publican.


Los foros yihadistas

La investigadora noruega Hanna Rogan ha realizado una clasificación de los diferentes grupos de webs utilizados por el EI: Sitios oficiales, foros, blogs y sitios de producción. Repasaremos las webs más destacadas actuales tanto del ISIS como de la red al-Qaeda.


Entre los sitios oficiales encontramos aquellas páginas instauradas y gestionadas directamente por miembros de las organizaciones yihadistas. Se trata de la categoría menos numerosa, pero la más importante dentro de su red online, ya que mantienen un contacto directo con los responsables de las acciones terroristas o determinados ideológicos que confieren credibilidad y autoridad de lo publicado. Del mismo modo, son idóneas para la difusión de vídeos, manuales…. La estética y la calidad técnica de estas páginas suele estar bastante cuidada. No obstante, todas estas características las convierte también en el blanco favorito de las actividades destinadas a destruir la presencia terrorista en internet, lo que origina que su presencia sea bastante breve, hasta que pasado un tiempo son capaces de reubicarse en un nuevo dominio. Por este motivo los grupos yihadistas utilizan para la propagación de sus materiales otras webs, con carácter semi-oficial, pero mucho menos proclives a ser objeto de los hackers.


Vamos a detenernos en los foros, que mantienen una creciente popularidad debido a que son el espacio idóneo para que los usuarios individuales encuentren una vía a través de la cual hacer públicos sus puntos de vista e interactuar con otros consumidores de este tipo de páginas. Estas webs suelen estar sometidas a varias medidas de “seguridad”; es frecuente encontrar contraseñas de entrada para prevenir la sobrecarga de las mismas, o que los foros estén sometidos a la censura interna de sus administradores, para evitar contenidos que contradigan el mensaje yihadista. Dichas páginas suelen estar ordenadas en subdirectorios temáticos donde se mantienen abiertos intercambios sobre las más diversas cuestiones, siempre desde la perspectiva del salafismo yihadista.


Algunos de los usuarios registrados de estos foros son destacados miembros de organizaciones terroristas que, con objeto de evitar los inconvenientes asociados a la “inestabilidad” de sus webs oficiales, utilizan esta plataforma para colgar comunicados y enlaces hacia nuevos materiales. Uno de los ejemplos de este uso es el de Abu Maysara al-Iraqi, portavoz mediático de Al Qaeda en Irak (grupo antecesor del ISIS), que utilizaba los foros para dar a conocer los nuevos comunicados del grupo, al tiempo que recomendaba no otorgar ninguna credibilidad a cualquier otro material procedente de otro usuario que proclamase representar a este grupo yihadista.


La creación de los foros yihadistas supuso en su momento la aparición de una red propagandística con una vasta ramificación, de marcada naturaleza horizontal y, por consiguiente, con una evidente ausencia de jerarquía entre ellos.

Actualmente existen alrededor de una decena de foros en árabe y otros tantos en lenguas occidentales, los cuales pueden considerarse como el epicentro de la ciberyihad. Entre ellos hay que destacar los foros Al-Fida al-Islamiyyah (utilizada por la red al-Qaeda), Ansar Al-Mujahideen (usada por Boko Haram, entre otros grupos leales al ISIS), Shamukh al-Islam (afín en principio a la red al-Qaeda pero pasando, con los años, a ser utilizada por los grupos leales al ISIS) o Al-Faloja; todos ellos bastante populares dentro del movimiento yihadista global (Cano Paños, 2016). Esos foros serían los más destacados, pero también fueron importantes en su momento “Majahden” o el foro yihadista en lengua castellana “Atahadi”, desaparecido en 2012 en el que se debatía sobre cómo invadir al-Andalus, o sea, la Península Ibérica. Algunos participantes proponían posibles objetivos para atentar y el resto opinaba sobre cómo llevar a cabo los ataques, figurando (por cierto) Barcelona entre dichos objetivos, en concreto el metro de la ciudad condal.


Es conocido el caso de Faisal Errai, un ciudadano marroquí de 26 años de edad, administrador de un foro en castellano que sería acusado por la Audiencia Nacional por un delito de colaboración con organización terrorista a la pena de seis años de prisión por administrar el foro de la Red Ansar Al Mujahidin (RAAM). En el mismo se hacía propaganda de las acciones violentas de los grupos de la red al-Qaeda y del movimiento talibán y su seguimiento por parte de los Cuerpos de Seguridad permitió evitar ataques que habían planeado a la propia Audiencia Nacional, el Tribunal Supremo y el intercambiador de líneas de transporte de la estación Príncipe Pío de Madrid. El foro de la red RAAM se ocupaba también de los viajes de los terroristas a combatir a Oriente Medio al servicio de la desaparecida al-Qaeda en Irak, como decía antes, la antecesora del ISIS. Antes hacían escala en los campos de adiestramiento libios.


Continuando con los foros yihadistas que destacaron en su momento tenemos a “Luyoth” o el foro “Tawhed”, en el que colgaba sus prédicas Abu Muhammad al-Maqdisi, el mentor del primer líder de al-Qaeda en Irak y precursor del ISIS, Abu Musab al-Zarqawi.

Estas webs, a medida que se detectaban, se cancelaban después del correspondiente monitoreo, pero algunas surgían de nuevo bajo otros nombres con distintos servidores ubicados en Países donde perseguir este tipo de criminalidad se complica. O se instala en la Dark Net o Red oscura, en la que parece que el ISIS se mueve con cierta soltura. Es lo que sucedió con el blog Ansar Khilafah y el foro Shamikh (o Shamukh al-Islam). “Amanh” es otro de estos foros pero con una idea ya más práctica; el mismo nombre nos indica por qué derroteros se mueve su intencionalidad: “amanh” significa, en árabe, instrucciones.

Indicar también “al-Fidaa”, “Snam” y Al nettformumet Media Platform. En este último foro se introdujo un ciudadano noruego de origen iraquí en 2014, de 51 años de edad entonces, aunque puesto en libertad al año siguiente al comprobarse que no era peligroso. En su momento se le acusó por apoyo al terrorismo, alegando en su defensa que su verdadera intención era combatirles para lo que se comunicaba con ellos a través de dicho foro, si bien incitaba a cometer atentados. Según su defensa legal, la idea de este individuo era ganarse su confianza para después comunicar sus avances a la Policía, pero después de cuatro años moviéndose por ese foro y otros no consta que colaborara de ningún modo con los Cuerpos de Seguridad noruegos o internacionales. Fue el empresario que empleaba al individuo en cuestión el que alertó a las Fuerzas de Seguridad de su aparente extremismo al ser monitoreadas las webs que visitan sus trabajadores desde las conexiones de la empresa a Internet, detectando visitas a sitios yihadistas.


El cifrado de los foros islamistas

Internet se ha convertido en una herramienta esencial para la captación y adiestramiento de adeptos por lo que la clave para prev