Inmigración irregular: amiga para unos, enemiga para otros

Actualizado: 26 de dic de 2019

El debate sobre la inmigración se mantiene como asunto de candente actualidad en todo el Mundo.

La inmigración irregular genera un gran debate internacional

El pasado ocho de enero, Donald Trump se dirigía a sus conciudadanos para reiterar su propósito de edificación de un muro en la frontera con México que impida la llegada de inmigrantes irregulares. El presidente alega que si no se construye pronto la crisis humanitaria se recrudecerá, beneficiando solamente a las mafias que trafican con esos inmigrantes. Para ello se necesitan, según el departamento de Seguridad Nacional, 5.700 millones de dólares que ayudarán no solo a construir el muro sino a reforzar la vigilancia de la frontera con más medios humanos y técnicos. Dichas medidas servirán también para evitar que continúen entrando armas y drogas desde México.


La mayoría demócrata en el Senado permite en todo caso una cerca metálica para contribuir a la vigilancia fronteriza ya que consideran el muro demasiado costoso e innecesario. Como herramienta de presión, Donald Trump ha ordenado el cierre de las instituciones gubernamentales hasta que no se llegue a un acuerdo definitivo. Esta clausura temporal del Gobierno afecta a cientos de miles de funcionarios públicos, incluidos los 20.000 agentes de seguridad fronteriza destinados a lo largo de la frontera con México, quiénes no cobrarán hasta que no se restituya la función pública, alargándose esta situación ya demasiados días, con el grave peligro que supone para sus economías domésticas.


Tan obsesionado está Trump con el muro fronterizo que está dispuesto a tener todo el País en servicios mínimos por tal de que el Senado apruebe su construcción. Ni siquiera le afecta el hecho de que el turismo interior se vea afectado, con la consiguiente pérdida de divisas: todos los parques nacionales y museos públicos están cerrados a los visitantes. La basura se acumula en las calles porque los servicios de limpieza no reciben su salario. Incluso los juzgados permanecen cerrados ocupándose solamente de los casos anteriores a la entrada en vigor de la orden de cierre del Gobierno Federal. En el caso de los funcionarios considerados “esenciales” para la seguridad, se ven obligados a trabajar, aunque no cobren, si no quieren perder su empleo, por lo que muchos están optando por darse de baja médica.


Con semejante situación en los Estados Unidos, en el resto de Países se está replanteando la política sobre inmigración irregular, como está sucediendo en España donde algunas formaciones políticas están a favor de la expulsión de todo aquel que no esté regularizado. Estos partidos y sectores ultraconservadores se inspiran en las medidas impuestas por Donald Trump lo que ha suscitado un encendido debate político.



España es el principal destino de los inmigrantes irregulares en Europa

Graffiti en la ciudad de Vitoria

Las asociaciones de inmigrantes recuerdan al pueblo español que la mayoría de quienes llegan al País, tanto de forma regular, como irregular, están deslomándose en trabajos que casi ningún español desea por ser de extrema dureza, estar muy mal pagados y con jornadas laborales extenuantes. Casi todos ellos lo único a lo que aspiran es a conseguir dinero que ahorran para enviar a sus familiares con lo que puedan sobrevivir en sus Países de origen donde viven en condiciones infrahumanas. Para tener cuanto más dinero posible que mandar, optan por vivir ellos también en España y otros Países de Europa en circunstancias penosas: pisos compartidos que pagan entre todos los moradores, con “camas calientes” (colchones que comparten por horas), sobreviviendo con lo justo y soportando insultos racistas o miradas que les juzgan sin conocerles. Pagan por las tropelías de unos pocos desalmados cuyas acciones delictivas dan lugar a que algunos sectores enaltecidos de forma incoherente metan a todos los inmigrantes en el mismo saco.


Se producen también confusiones con respecto a determinadas religiones o etnias, como la islámica, creyendo que todos los musulmanes son inmigrantes que han llegado de forma ilegal cuando en España residen cientos de miles de musulmanes de nacionalidad española. Una educación auspiciada por el Estado en la que se integren niños de diferentes orígenes y credos favorecería la perspectiva errónea que aun se tiene, de forma generalizada, de la inmigración procedente de Países árabes o del Este de Asia.


Sin embargo, no debemos perder el norte. Tampoco se puede optar por la vía de ciertos sectores de la extrema izquierda que abogan por conceder "papeles para todos". No pocos de los que entran de forma irregular llegan sin documentación o con pasaportes falsos, por lo que se desconoce su origen, con quiénes se relacionan (si hay criminales o extremistas entre ellos) o si tienen antecedentes penales. Así que se debe destinar más medios a las Fuerzas de Seguridad para que puedan controlar esa inmigración irregular que en España ya es un verdadero problema. La Operación TIMÓN es un ejemplo de coordinación entre Agencias diferentes (incluida la Dirección General de Instituciones Penitenciarias) y la Audiencia Nacional de España que dio lugar, después de una investigación de tres años, al desmantelamiento de una red de tráfico de hachís y trata de personas que servía para financiar el yihadismo mediante el uso de barcos. Los buques mercantes fueron detectados en el Mar de Alborán, frente a las costas españolas. Debidamente inspeccionados y tras intensas pesquisas se comprobó que actuaban como mercenarios para diferentes grupos terroristas introduciendo inmigrantes de manera ilícita en territorio europeo. Con el beneficio obtenido por la trata de personas y el tráfico de armas establecieron bases de apoyo por todo el Mediterráneo.


Muchos de los subsaharianos que llegan a España, vía Marruecos, proceden de Mali, un País desestabilizado donde diferentes grupos yihadistas campan a sus anchas, especialmente en el norte, con una frontera muy permeable utilizada por las mafias de tráfico de personas, pero también por los terroristas y los contrabandistas. Las Fuerzas Armadas españolas conocen muy bien la situación en este País africano pues mantienen un contingente de casi 300 soldados y guardias civiles con el objetivo de adiestrar al ejército maliense en lucha contraterrorista y vigilancia fronteriza. Si una vez llegan a España, de forma irregular, vía Magreb, y son puestos en libertad al no poder devolverles a su País por diferentes razones, se corre el riesgo de no saber exactamente a quiénes se está dejando deambular por territorio español. Sucede lo mismo con los oriundos de otros Países africanos donde también existe una incidencia yihadista importante. Recordemos que el grupo terrorista Boko Haram no ha sido derrotado continuando activo en Nigeria y que otras organizaciones se mueven con soltura por el Sahel. Así que se debe invertir más en mejorar la seguridad en estos Países, pero inspeccionando lo que se hace con el dinero que se aporta desde España y Europa, pues son Regímenes con altos niveles de corrupción la mayoría. Y ni que decir tiene que deben reforzarse y ampliarse los recursos con los que cuentan las Fuerzas de Seguridad para combatir el terrorismo en suelo europeo.


Se otorgan subvenciones públicas a colectivos que dicen ayudar a inmigrantes de quienes en realidad no saben nada creyendo su versión de que huyen de una situación de peligro para sus vidas en base a sus propios testimonios, no a pruebas contundentes. Muchos voluntarios de asociaciones de ayuda a refugiados se han negado a seguir colaborando al darse cuenta de que entre los mismos había muchos extremistas o personas violentas que abusaban de sus conciudadanos o agredían a los cooperantes por el hecho de ser occidentales. Sin haber realizado las debidas comprobaciones es un riesgo muy elevado ofrecer ayuda a todo el que la pida que haya entrado de forma irregular o solicite asilo pues en un contexto de recrudecimiento del terrorismo internacional, como en el que nos encontramos, no es prudente ni aconsejable. No pocas comunidades de inmigrantes traen del exterior a líderes religiosos, de los que poco se sabe, y se les permite que mantengan sus costumbres sexistas y disgregadoras por lo que puede verse como sus mujeres son tratadas con desprecio y sus hijos crecer en el odio hacia la Sociedad que les ha acogido. En Países democráticos valedores de los derechos humanos, es una situación que no debe permitirse: se les debe exigir que se integren plenamente, con garantías, o de lo contrario negarles las ayudas económicas.


Por ejemplo, todavía miles de personas que residen en Europa, procedentes de Países donde existe la costumbre racial y ancestral de la amputación del clítoris, practican también en el País de acogida tan deleznable tradición en sus hijas al llegar a la pubertad. Es algo que no debe permitirse bajo ningún concepto ejerciendo un control institucional de los padres sobre sus hijos, siéndoles retirados por los servicios sociales si se sospecha que pudieran ser víctimas de tal aberración. Es por ello que debe obligarse a todos los inmigrantes a que escolaricen a sus hijos de inmediato para evitar que crezcan en un entorno de odio racial o integrismo religioso importado por sus progenitores o líderes tribales de sus Países de origen. Con respecto a las enseñanzas complementarias que reciban en sus respectivas comunidades religiosas, sus responsables deberían permitir igualmente que sus contenidos fueran inspeccionados por los expertos de sus propias religiones que la Administración contrate, no quiénes dictaminen dichas comunidades; de este modo, se evitaría que se instruyera o captaran adeptos entre los jóvenes inmigrantes por parte de clérigos extremistas (ni que decir tiene que el radicalismo religioso ha de ser perseguido en todos los casos, no solo el islámico; existen sectas ultracatólicas sospechosas que deben ser también objeto de inspección).



Inmigración sí pero regulada

Muchos inmigrantes irregulares huyen del terror y deben ser protegidos

A España no están llegando más inmigrantes irregulares que en años anteriores por el tan criticado y debatido “efecto llamada”, sino por el hecho de que es la única puerta de acceso a Europa que ha quedado abierta, tras el cierre de la griega y la italiana, así como la poca colaboración de otros Países mediterráneos europeos. Se ha constatado la muerte de cientos de personas en el intento de atravesar el mar para llegar a costas españolas y entrar de modo irregular. Estas muertes han sido más del triple de las que se produjeron en 2017, para vergüenza de la Unión Europea, la principal superpotencia económica del Mundo, que ha permitido que todas esas personas (incluidos niños) mueran en el Mediterráneo Occidental por tal de no permitirles la entrada.


Pero reitero en la necesidad de poder identificar a todo el que entra ya que la seguridad ciudadana está en riesgo si no se hace. Si no es posible, porque sean personas a las que se les ha retenido la documentación las mafias que les hayan introducido en Europa, ya que difícilmente pueden acceder a territorio europeo de otro modo, deberán colaborar con la Policía y/o ser puestos bajo vigilancia para determinar su grado de integración en la Sociedad de acogida. No deben recibir subvenciones sin tom ni son, sino un salario por un empleo, contribuyendo así a la economía nacional: si no encuentran un trabajo remunerado lícito en un período de tiempo prudencial se le puede destinar a servicios públicos con los que justificar las ayudas que reciban de la Administración. Existen innumerables tareas que podrían realizar y que no hacen siquiera desempleados españoles o europeos. En el amplio territorio rural español abundan los pueblos que corren riesgo de desaparecer al haberse marchado la juventud y que los inmigrantes que no encuentren trabajo en la ciudad podrían repoblar. De este modo, las subvenciones que reciban estarían más que justificadas.


Deben intensificarse las inspecciones a todas aquellas actividades que contraten a inmigrantes con sueldos indignos y jornadas agotadoras, trabajando en condiciones paupérrimas, porque se convierten en mano de obra semiesclava en Países avanzados donde no debiera permitirse tal situación. Los patronos empleadores debieran contactar con las asociaciones de inmigrantes para ofrecer sus puestos de trabajo entre sus afiliados o asociados, para que exista un mayor control fiscal tanto hacia los empresarios como hacia los inmigrantes. Evidentemente, esas asociaciones deben ser inspeccionadas con mayor asiduidad para evitar casos de corrupción o que algunas mafias se aprovechen de las ayudas que reciban.


En España se devuelven a los Países de origen, cada semana, más de 200 inmigrantes irregulares, siendo más de la tercera parte magrebíes. Con respecto a los subsaharianos (sobre todo guineanos), al carecer muchos de ellos de documentación, tras dos meses en un centro de internamiento de extranjeros, si no se ha podido resolver su identidad, son sencillamente puestos en libertad por la saturación de las instalaciones en las que se hallan.


La solución estribaría en mantener entrevistas con ellos/as mientras se encuentren en los centros de internamiento para comprobar su grado de posible integración en la Sociedad de acogida (si están radicalizados de algún modo, principalmente) y una vez exista cierta seguridad de que no supondrán un peligro para la ciudadanía, darles un trabajo subvencionado que les permita traer a sus familias. Lo que no se puede es seguir con el sistema actual y no realizar las comprobaciones pertinentes que demuestren la integración en la sociedad por falta de personal, dejando libres a personas que han entrado ilegalmente porque no hay espacio en los centros de acogida y no los quieren en la frontera al no tener documentación. Tampoco se puede seguir permitiendo a los Gobiernos argelino y marroquí que chantajeen a la Unión Europea con la inmigración irregular, mirando hacia otro lado cuando no consiguen las ayudas económicas que solicitan; cuando las reciben, no hay inspectores europeos que comprueben si se invierten en los proyectos para las que fueron libradas. No se constatan programas de ayuda social en esos Países que frenen la inmigración irregular; sí, en cambio, un reforzamiento de sus respectivos ejércitos. Podemos imaginar a dónde va el dinero que reciben de Europa.

Bruselas debiera mejorar los medios técnicos del personal que se ocupa de la vigilancia fronteriza y atención de inmigrantes e invertir en formación especializada

En España, los CETIs (Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes) de las dos ciudades fronterizas españolas con Marruecos, Ceuta y Melilla, están colapsados. Tienen capacidad para poco más de 500 personas y sin embargo albergan entre 1.300 y 1.500 personas, a las que se va dejando libres paulatinamente a medida que llegan nuevos inmigrantes irregulares. Éstos últimos saben muy bien que si consiguen no ser detenidos en la valla metálica que separa España de Marruecos, pueden dirigirse al CETI que allí estarán a salvo. Tendrán atención médica y comida, además de ropa y mantas sin estar detenidos puesto que se les deja deambular por la ciudad. La mayoría acaban siendo trasladados a la Península pero los centros de internamiento peninsulares también están saturados, incluso se acondicionan instalaciones deportivas o en desuso para acogerles por lo que la situación en las dos ciudades es preocupante.


Pero tampoco podemos dar crédito a las noticias falsas sobre los inmigrantes irregulares y el daño que causan a España puesto que es totalmente injusto. La mayoría, ciertamente, huyen de un verdadero infierno y merecen ser atendidos y protegidos debidamente. Son necesarios más traductores para entender su idioma, más expertos en su cultura y religión, más psicólogos, sanitarios y profesionales de la Seguridad debidamente especializados lo que se podrá pagar con las ayudas que actualmente van a cientos de asociaciones cuya actividad no se inspecciona. En definitiva, la llegada de inmigrantes a España siempre debiera tomarse como algo positivo ya que fortalece nuestra economía y enriquece nuestra sociedad haciéndola más diversa. Sin embargo, existe un riesgo terrorista elevado por lo que deben tomarse más medidas que nunca de prevención, las cuales con la adecuada inversión y redistribución de recursos actuales serían posibles.

© 2008-2020 por RSW

  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon