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El enigma de Jack el destripador

Actualizado: 11 abr

Distintas investigaciones creen haber descubierto su identidad

Dibujo en el que unos hombres miran a un misterioso caminante
"Illustrated London News", octubre de 1888, durante los crímenes del destripador

El East End de Londres era a finales del siglo XIX un infesto grupo de barrios donde las peleas y crímenes eran constantes. Pero la atrocidad con la que se ensañaron de varias mujeres marcó la Historia de la ciudad.


Veamos quiénes fueron los sospechosos, si hubo detenidos, si solo fue uno el asesino o varios e incluso si pudiera haberse tratado de una mujer.


Bienvenidos al Infierno...


Si no se sabe quién fue, ¿por qué le llaman Jack?

Imagen de una carta cuya autoría se otorga a Jack el destripador
Reverso de la carta "Dear Boss"

En septiembre de 1888, en plena vorágine de crímenes en el barrio londinense de Whitechapel, la agencia de noticias CNA recibe una carta firmada por Jack the Ripper (Jack el Destripador). En la misiva desafiaba a la Policía y en ella decía odiar a las prostitutas, a las que amenazaba con seguir destripando.


Aunque resulte tétrico decirlo, suena mejor que el nombre que algunos periódicos le dieron al asesino: “mandil de cuero” (Leather Apron). Se debe a que hallaron un mandil de ese material cerca de la primera víctima.


Detuvieron a una primera persona, acusada de ser el asesino, que trabajaba como zapatero y llevaba un mandil de cuero en su labor. Se supo poco después que nada tuvo que ver; tan solo levantó sospechas porque odiaba a las mujeres que hacían la calle lo cual manifestó públicamente.


Scotland Yard nunca creyó que el verdadero asesino fuera el que mandó esa carta a la CNA (Central News Agency), como se llamaba el periódico en el que un tal Thomas John Bulling dijo recibir hasta tres cartas del destripador. De hecho, los policías llamaban al misterioso criminal como el “asesino de Whitechapel”, a falta de un nombre que le identificara.

Carta titulada "Desde el infierno", supuestamente de Jack el destripador
Carta "From Hell"

Otra misiva recibida por George Lusk, presidente del comité no policial que se creó para vigilar el barrio ante la inefectividad policial, se tituló "Desde el Infierno"; es la más conocida de las que se atribuyen al destripador.


La carta iba acompañada de la mitad de un riñón. La otra mitad, el autor decía que se la había comido.


"From Hell" dio nombre a un cómic y una película inspirada en los asesinatos de Whitechapel.


¿Cuántas personas mató Jack el destripador?


Que se sepa, fueron cinco los asesinatos: Mary Ann Nichols, Annie Chapman, Elizabeth Stride, Catherine Eddowes y Mary Jane Kelly.


Las anteriores son las víctimas canónicas, de las que no se tiene duda, pero hay quién sostiene que fueron otras cuatro mujeres más, Martha Tabram entre ellas, aparecido su cuerpo con 37 puñaladas poco después. Pero hay dudas sobre si debieran ser incluidas entre las víctimas de Jack el destripador. Los forenses de entonces no se pusieron de acuerdo ya que la forma de proceder no era la misma.


Es falso que todas las víctimas de Jack el destripador eran prostitutas

Según la historiadora Hallie Rubenhold, en su libro "Las cinco: las vidas jamás contadas de las mujeres asesinadas por Jack el Destripador" (Random House, 2019) relata que solo dos eran prostitutas: Mary Jane Kelly y Elizabeth Stride; ésta última padeció sífilis por lo que fue ingresada en un Hospital del que escapó.


El estudio de Rubenhold es el más completo realizado acerca de las víctimas. Por ejemplo, Annie Chapman había estado en un centro de rehabilitación, en un convento, para desintoxicarse del alcohol.


Mary Ann Nichols, a la que apodaban “Polly”, tuvo una relación lésbica con una vecina, algo inaudito en la Inglaterra victoriana, por lo que acabó viviendo en pensiones de mala muerte, trabajando en lo que surgiera (lavando ropa o cualquier tarea doméstica).


Las cinco víctimas canónicas superaban la edad de 40 años excepto Mary Jane Kelly que tenía 25. Ninguna de ellas era de Whitechapel, sino que acabaron en aquel inmundo lugar por azarosas circunstancias.


Es una gran diferencia con la época actual ya que en el siglo XIX nadie se preocupó por las víctimas del destripador, más allá de lo macabro de sus crímenes. En cambio, hoy en día hubieran sido considerados asesinatos de género con una reacción más enérgica de la población. Fue lo que sucedió en el condado de Suffolk, cuando se detuvo a Steve Wright, conocido como el “estrangulador de Suffolk”, que asesinó a cinco mujeres, en 2006.


Las víctimas de Wright eran también mujeres humildes, incluso alguna prostituta. Pero en la Inglaterra victoriana se les veía como sujetas a todo tipo de riesgos por su escasa condición social. Como si el hecho de que se prostituyeran o durmieran en albergues o en la calle significara que, si les mataban, era algo que entraba dentro de la normalidad de entonces y a nadie extrañaba demasiado.


Modus operandi del asesino

Estado en el que Mary Jane Kelly fue hallada: salvajemente destripada en su cama
Así halló la Policía a Mary Jane Kelly

Parece que el psicópata que les hizo tan terribles daños les dormía antes según el estudio forense de la época que determinó que no forcejearon.


Puede ser que sencillamente se hubieran quedado dormidas al no tener donde ir, aprovechando el destripador para atacarles.


O las dormía o les agredía de tal modo que les dejaba sin capacidad para defenderse o gritar pidiendo ayuda (las cinco víctimas tenían la garganta rajada de izquierda a derecha).


Todas habían sido dañadas estando en una postura reclinada, como si estuvieran acostadas. Fueron descuartizadas de modo tan salvaje que no pocos agentes vomitaban al descubrir sus restos.


Debido a que presentaban cortes limpios, como realizados por un cirujano, se pensó que debía ser algún carnicero o un médico desquiciado.


Los crímenes se producían siempre durante el fin de semana; nunca días laborales, entre agosto y noviembre.


Cómo había veces en las que no aparecía uno de los órganos, se pensó también que podía ser algún tipo de ritual satánico.


El escritor Lewis Carroll se ríe de la Policía

Imagen real de Lewis Carroll
Lewis Carroll

La identidad del asesino sigue siendo una de las grandes incógnitas de la Historia Criminal. Se llegó a decir que pudo ser el escritor Lewis Carroll, autor de “Alicia en el País de las Maravillas”.