Venezuela: sin rumbo fijo

29.06.2017

ÁNGEL GONZÁLEZ

El que antaño fue el País con mayores ingresos de Latinoamérica (que nadie sabe en que se han gastado) hoy es el Estado con mayor inflación del Mundo. En quince años, a lo largo de lo que llevamos de siglo, hasta 2014, Venezuela ingresó por el petróleo que producía casi un billón de dólares. Y hablamos de un billón real, no el anglosajón de mil millones sino esa misma cantidad multiplicada por mil; para ser exactos, 960.589 millones de dólares. A un promedio de 56.500 millones de dólares anuales llegando el petróleo a estar a 103,5 dólares el barril en 2012. Sin embargo, no se ahorró lo suficiente para prever la crisis que el País vive actualmente. Todo lo contrario, se malversaron cientos de miles de millones de dólares y el pueblo venezolano lo está pagando ahora, de forma dramática. Mientras, Nicolás Maduro sigue excusando al Régimen Chavista (Maduro se considera heredero de Hugo Chávez) exculpándole de la recesión acusando a la oposición política de estar confabulada con los Estados Unidos para hundir al País.

Foto de Andrés Gerlotti
Foto de Andrés Gerlotti

Las manifestaciones de protesta por la situación se suceden siendo duramente repelidas por las Fuerzas de Seguridad con decenas de muertos y cientos de heridos. Dos millones de venezolanos han huido a otros Países quedando Venezuela falta de médicos, ingenieros, abogados, maestros, arquitectos o periodistas que informen de modo veraz.

Oscar Pérez, un miembro de las Brigadas de Acciones Especiales del Cuerpo de Investigaciones Científicas y Criminalísticas de Venezuela, ha sobrevolado con un helicóptero de dicho Cuerpo policial el Tribunal Supremo de Justicia y el Ministerio del Interior, efectuando quince disparos y lanzando dos granadas, aunque sin daños; el Ministerio de Comunicación asegura que fueron cuatro las granadas, aunque una no llegó a explotar. Le acompañaba un individuo encapuchado mostrando una pancarta en la que podía leerse "350 libertad". Se refiere al artículo de la Constitución de Venezuela que permite no reconocer los mandatos de un Gobierno que vulnere los principios de la democracia. De Pérez se sabe que además de piloto de helicópteros es buzo y paracaidista. Previamente a su acción colgó en su página de INSTAGRAM un vídeo llamando al pueblo venezolano a sublevarse contra el actual Gobierno. Se autodenomina, junto a quiénes le siguen, como "guerreros de Dios". Con tan absurda referencia probablemente habría sido tachado de insensato o loco pero el ministro de Comunicación e Información, Ernesto Villegas, le ha dado alas (nunca mejor dicho) señalando a Oscar Pérez como espía de la CIA. La sustracción del helicóptero se produjo en la Base Aérea de La Carlota, aprovechando la condición de piloto de la División de Transporte Aéreo de Oscar Pérez. Le acompañaron en la acción varios hombres armados. El Gobierno venezolano ha pedido a la INTERPOL que emita una orden internacional de búsqueda y captura de Oscar Pérez por terrorismo. Después, el helicóptero sería encontrado en Osma, en la Región costera de Vargas, pero vacío, de lo que hicieron fotografías los agentes difundiéndose para dejar constancia de que los pilotos siguen huidos. En las redes sociales no faltan testimonios de personas que dicen conocer a Oscar Pérez asegurando que todo ha sido una maniobra planificada por el Gobierno para poner a la comunidad internacional de su parte, alegando que la oposición lleva a cabo acciones terroristas. Oscar Pérez no era alguien desconocido en Venezuela. Debido a que actuó en una película de acción titulada "Muerte suspendida", se le conocía como el James Bond venezolano. Mientras sobrevolaba el Tribunal Supremo podía verse en su cuenta de Instagram un vídeo en el que junto a individuos encapuchados (él a cara descubierta) decía que los funcionarios encargados de la Seguridad del Estado están obligados a desmantelar los grupos paramilitares indicando que lucha contra la impunidad que les ha dado el Gobierno actual al que califica de tirano. A favor de la teoría de que todo ha sido una pantomima del Gobierno, según algunos opositores, está el hecho de que el helicóptero no fue tiroteado por las Fuerzas de Seguridad a pesar de sobrevolar durante un par de horas los edificios gubernamentales. Luego está el nombre con el que se autodenomina el grupo de Oscar Pérez y sus colegas: "Guerreros de Dios". ¿Tiene sentido? Tal vez en un contexto sectario, pero cuesta creerlo en un entorno político. Los que se posicionan a favor de considerar la acción como una maniobra del Gobierno ven en ese nombre tan ridículo una prueba queriendo el Gobierno dar a entender que los extremistas de la oposición utilizan el terrorismo contra la Revolución Bolivariana que Nicolás Maduro dice representar.

Por su parte, la Guardia Nacional rodeó la Asamblea Nacional cuando se produjo el sobrevuelo de Óscar Pérez, tratando de forma violenta a los diputados de la oposición y a los periodistas destacados; algunos de los allí presentes vieron y fotografiaron como extremistas partidarios del Gobierno lanzaban pequeños cohetes de fuegos artificiales contra los jardines de la Asamblea, sin que la Guardia Nacional hiciera nada. Para colmo, algunos diputados vieron como la Guardia Nacional entraba en el área de seguridad de la Asamblea Nacional con cajas con el membrete del Consejo Nacional Electoral. Próximamente se  celebrará la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), promovida por el Partido Socialista Unido de Venezuela, que sostiene al Gobierno en el poder, con el objetivo de renovar el liderazgo de la Revolución Bolivariana en Venezuela con personas afines al equipo de Nicolás Maduro, cuando no el propio Maduro, perpetuándose así en el poder. Alegan que la oposición política está formada por fascistas que recurren a la violencia terrorista para encender las calles con lo que no está preparara para gobernar. Es más, la ANC tendrá potestad para inhabilitar de por vida a quiénes considere que hayan realizado crímenes contra la Constitución Bolivariana. Con lo que, si ya de por sí el Gobierno cree que la oposición está repleta de extremistas y criminales, la ANC podrá destituirles legalmente pero no deja de ser una imposición más de la dictadura en la que se ha convertido el Régimen chavista (si es que alguna vez dejó de serlo). Todo maquillado como si fuera el pueblo quién decide organizando unas elecciones de las que se supone saldrán los representantes de la ANC. Unas elecciones que ya se presuponen amañadas. Si a todo lo anterior añadimos la reciente prisión ordenada para catorce militares y el relevo de varios altos mandos, pareciera que Maduro esté limpiando de obstáculos su camino hacia la "reelección". 

El propio Régimen tiene fisuras internas. A la que supone el ex-ministro de Interior y Justicia, el general Miguel Rodríguez Torres, ahora uno de los principales críticos del Gobierno, se une la fiscal general del Estado, Luisa Ortega Díaz, enfrentada al Tribunal Supremo de Justicia por reinterpretar este Organismo la Constitución en beneficio de Nicolás Maduro. El Alto Tribunal le ha prohibido a la fiscal general que salga de Venezuela, le ha congelado sus cuentas e incautado sus bienes. Ni siquiera le ha dado margen para nombrar a su segundo en la Fiscalía General del Estado, sino que ha sido el propio Tribunal Supremo el que lo ha hecho pasando varias de sus otras funciones a la institución del "Defensor del Pueblo" de la que es titular otro pro-Gobierno, Tarek William Saab, al que el Tribunal Supremo ha dado nuevas competencias, más propias de la Fiscalía General, como llevar a cabo investigaciones, emitir informes y recibir denuncias. Curiosamente, unos pocos días atrás, el Defensor del Pueblo había solicitado una reinterpretación de la norma constitucional que dice que esas competencias eran exclusivas de la Fiscalía General, y dicho y hecho: la Sala Constitucional del Tribunal Supremo reinterpreta la Constitución y lo que nadie vio antes lo ven ellos ahora. Resulta que no se habían percatado de que la Carta Magna permite que el Defensor del Pueblo pueda promover pruebas periciales, realizar investigaciones criminalísticas, reconstruir hechos delictivos, hacer autopsias, etc.

Precupación en Latinoamérica por Venezuela

¿Está herida de muerte la Revolución Bolivariana? 

Foto por Dey Mendoza
Foto por Dey Mendoza

"El alto grado de conflictividad y violencia registrado en Venezuela en casi tres meses de protestas, hace urgente que las partes se sienten a dialogar con el fin de encontrar salidas políticas que permitan, en el corto plazo y de manera urgente, encontrar soluciones a la delicada situación que vive el País"

El anterior extracto es de un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Colombia y continúa diciendo: "El gobierno de Colombia manifiesta su preocupación por los continuos ataques verbales y descalificaciones contra el Ministerio Público en cabeza de la fiscal Luisa Ortega Díaz, situación que atenta contra la autonomía y libre ejercicio de un poder público como el que representa dicha funcionaria". El Gobierno venezolano diría en su comunicado oficial acerca del atentado contra los edificios gubernamentales por parte del piloto Oscar Pérez que las granadas que lanzó eran de origen colombiano. Por su parte el Gobierno brasileño también ha declarado estar muy preocupado por la creciente violencia en Venezuela. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Brasil ha comunicado que resulta "imperativo que la restauración del estado democrático de derecho en Venezuela sea perseguida de forma pacífica y en plena consonancia con los dictámenes constitucionales" (...) "El gobierno de Nicolás Maduro debe asegurar el más absoluto respeto a la integridad física de los legisladores, garantizar la inmunidad parlamentaria y proceder a la inmediata restauración de las competencias de la Asamblea Nacional". Atrás quedó el tradicional apoyo brasileño a la República Bolivariana de Venezuela, por parte de los dos anteriores presidentes brasileños: Lula Da Silva y Dilma Rousseff. El actual mandatario, en cambio, Michel Temer, es muy crítico con Nicolás Maduro.

Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), dice que renunciará a su cargo si a cambio Nicolás Maduro respeta unas elecciones limpias, libera a los miles de presos políticos que hay en las cárceles venezolanas, devuelve el poder a la institución que le corresponde ostentarlo realmente, la Asamblea Nacional y cesa la represión y la censura; entonces Almagro accederá a dejar su puesto como le pide Maduro que haga. En la última reunión de la OEA en Cancún, no se pudo dictar una condena unánime contra el Gobierno venezolano porque tres Países, que dependen del petróleo de Venezuela, se negaron.

Pedro Carreño, diputado del Bloque Parlamentario de la Patria, la facción progubernamental, cree que la fiscal general, Ortega Díaz, a la que se refiere Colombia en su comunicado, tiene su salud mental deteriorada por lo que solicita que un equipo médico le revise para comprobar si debe ser inhabilitada de su cargo. Ortega se defiende diciendo que Nicolás Maduro y sus acólitos han impuesto una dictadura practicando terrorismo de Estado. Recordamos que, en el Parlamento venezolano, la oposición tiene mayoría, pero en la práctica está imposibilitada de aplicarla ya que el Tribunal Supremo de Justicia, en manos de Nicolás Maduro, ha asumido las funciones parlamentarias. Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional y opositor de Maduro, ha declarado que la oposición política, mayoría parlamentaria, rechaza el mensaje del presidente ya que lo único que quiere es mantener el poder dándole igual las calamidades por las que está pasando el pueblo. Mientras, la situación empeora para la población con escasez de alimentos y el resto de productos necesarios con unos precios desorbitados.

Las medidas de seguridad son extremas con tanques protegiendo el Palacio de Miraflores, sede del Gobierno de Venezuela y aviones surcando los cielos de la capital. La excusa que pone el Gobierno es que son maniobras preparatorias del Día de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, el próximo cinco de julio. Por redes sociales y servicios de mensajería instantánea se llegaría a decir que los aviones y los tanques eran porque se había producido un golpe de Estado y que Nicolás Maduro había huido, pero nada más lejos de la realidad pues el presidente se encontraba entregando premios en la sede del Gobierno con motivo del "Día del Periodista". Imaginamos que los premios se habrán otorgado a periodistas afectos al Régimen porque la censura lleva en Venezuela impuesta desde hace muchos años y eso que la Constitución Bolivariana defiende el derecho a informar. Ahora, los periodistas, para cubrir las noticias en su País, han de ir como si fueran reporteros de guerra, con chalecos antibalas, cascos de acero y máscaras antigás o informar desde el extranjero con las noticias que le llegan desde el interior del País, no mencionando las fuentes. Tres meses lleva la oposición política en Venezuela soportando la presión de un Gobierno que se resiste a dejar el poder a pesar de haber perdido las últimas elecciones. El único apoyo que tienen para que el Mundo sepa por lo que están pasando son los periodistas honestos que no se han vendido, dicen los opositores y prensa venezolana en el exterior, e informan de lo que realmente sucede en las calles. Por eso han sido detenidos cientos de ellos por las Fuerzas de Seguridad bolivarianas. Los reporteros comprometidos con su integridad profesional se ven obligados a recurrir a las redes sociales para contar lo que está pasando en Venezuela para de ese modo sortear la censura del Gobierno.

La oposición venezolana no desea la caída del Régimen bolivariano que levantó Hugo Chávez, sino la de Nicolás Maduro al que consideran culpable de la situación por la que pasa actualmente Venezuela. En este sentido, Maduro acusa de ser espía a todo aquel que detecte que esté en contra de su Gobierno, como Miguel Rodríguez Torres, ex-ministro de Chávez, pero contrario a Maduro. Un periódico afín a Nicolás Maduro llegaría a presentar un documento en inglés pretendiendo hacerlo pasar por una acreditación norteamericana del ex-ministro y actual opositor haciéndole pasar por agente de la CIA pero todos los expertos en espionaje coinciden en que es una patraña gubernamental porque el documento es burdo y con faltas de ortografía en su redacción en idioma inglés.