Un vídeo kuwaití condena la violencia yihadista

31.05.2017

Por Jamila Abad

Un vídeo de poco más de tres minutos de duración condensa todo el sentimiento contra el terrorismo de una comunidad de cientos de millones de creyentes hartos de que se les tache de asesinos solo por profesar su religión. En el vídeo, una niña le dice a un hombre que está manipulando un chaleco explosivo que posteriormente se coloca que se lo va a contar a Dios: "Has llenado los cementerios con nuestros niños y desocupado los pupitres de nuestros colegios", dice la niña.

El trabajo es obra de la compañía kuwaití ZAIN, una operadora de telefonía móvil con más de 45 millones de clientes y lanza los siguientes mensajes: "Venera a Dios con amor y no con terror", "Sé amable en tu fe", "Enfréntate al enemigo con paz, no con guerra" y "bombardeemos la violencia con el perdón, el odio con el amor".

La campaña está siendo difundida por televisión en Ramadán ya que cuando cae la noche las familias árabes se unen para cenar rompiendo el ayuno diario de obligado cumplimiento en la religión islámica durante estos días y lo hacen en torno a un televisor por lo que las cadenas compiten por la cuota de audiencia que saben es muy elevada. Así que un mensaje como el de ZAIN puede tener un gran calado en estas fechas y a esa hora de la noche; la compañía tiene presencia en casi todo el Mundo árabe por lo que sus vídeos en pro de la paz son muy seguidos. Esta última campaña suya, coincidiendo con el Ramadán, un mes en el que se invoca por la paz y la solidaridad, ha recibido casi tres millones de visitas en YouTube, en tan solo tres días, aumentando cada día. También se ha vuelto viral en FACEBOOK donde ha sido compartido miles de veces.

El terrorista suicida que sale en el vídeo observa el daño que causará con el atentado que se dispone a llevar a cabo adelantándose al mismo y contemplando a las víctimas muertas en un autobús y en otros posibles escenarios recriminándole su actitud. El terrorista recita citas propias de los yihadistas para justificar sus matanzas, pero sus víctimas le corrigen persiguiéndole para que entre en razón y no cometa el crimen que se dispone a realizar cantando al unísono "Adora a Dios con amor y no con el terrorismo". En su huida tropieza y es cuando entra en escena un conocido cantante árabe, Hussain Al Jassmile, que le extiende su mano cantándole un estribillo: "Bombardeemos, bombardeemos, bombardeemos la violencia con piedad, bombardeemos al extremismo por una mejor vida". Se alternan las escenas con otras que reflejan lo que pudiera ser la normalidad y que sin embargo se ve alterada por el terrorismo como un abuelo jugando con su nieto o una pareja joven queriendo casarse.

En el Mundo araboislámico, durante el Ramadán que comenzó este año el 27 de mayo pasado, sucede como durante la Navidad en la Cristiandad; las grandes empresas lanzan campañas publicitarias llamando a la solidaridad entre todos los seres humanos, pero nunca antes se habían atrevido en un País árabe a difundir una campaña antiyihadista tan contundente: frente a la violencia terrorista, el amor y la misericordia. La voz infantil le dice al suicida del vídeo: "Voy a contarle a Alá que generaron agitación y que llevaron la oscuridad a nuestras calles. Y que mintieron". El yihadista insiste que "Alá es grande" y sus víctimas le replican: "Alá es más grande que quienes esconden lo que no muestran, (...) que quienes obedecen sin contemplación, (...) que quienes se ocultan para traicionarnos" (...) "Venera a tu dios con amor, no con terror. Sé amable en tu fe, no seas duro. Enfrenta a tu enemigo con paz, no con guerra. Convence a otros con misericordia, no por la fuerza". Al final consiguen convencerle y vemos en la última escena como, ya sin los explosivos, sostiene un niño en sus brazos mostrando alegría, terminando el vídeo con las frases: "Bombardeemos a la violencia con misericordia. Bombardeemos a la desilusión con la verdad. Bombardeemos al odio con amor (...) Contrarrestemos sus ataques de odio con canciones de amor". Las citas son cantadas utilizando a conciencia la música pues en los rezos los imames cantan a los fieles estrofas del Corán con lo que el mensaje cala más hondo.

Pero también ha habido críticos que acusan a la multinacional de utilizar la imagen del niño Omram Dapneesh, quién sale en el vídeo dentro del autobús siniestrado por el atentado que se dispone a perpetrar el suicida protagonista del anuncio. Omran, de tan solo cinco o seis años de edad, se ha convertido en un símbolo del horror de la Guerra en Siria. Pero lo cierto es que pocos saben el calvario que vive este niño actualmente, viéndolo solo como un símbolo sin interesarse por su situación actual. Mahmoud Raslan, el fotógrafo que tomó la imagen de Omran que ha dado la vuelta al Mundo (sentado en una ambulancia cubierto de polvo y con restos de sangre tras ser rescatado de un bombardeo en Alepo), en agosto de 2016, ha denunciado que la familia del niño está actualmente bajo arresto domiciliario por el Gobierno de Bashar al-Asad, con lo que se desconoce que es de ellos. En las imágenes de Omran que se hicieron tan famosas, se ve al niño tocarse la cara ensangrentada y mostrando una gran sorpresa al ver la sangre en su mano, limpiándosela después en el asiento. De los dos hermanos de Omran, el mayor murió en el bombardeo, pero su hermana sobrevivió. El Régimen de Al Asad diría que las imágenes estaban manipuladas procediendo a la detención de la familia.