Seguridad global: Balance de 2017 y lo que depara 2018

01.01.2018

Por Adolfo Estévez

La República Centroafricana vive una gran tensión política desde que el presidente, Faustin Archange Touadera, nombrara jefe del ejército a un coronel de su confianza, quién estará al mando del Estado Mayor formado por generales. Se prevé que éstos no permitan semejante humillación por mucho tiempo, al ser de superior graduación. La guerra civil que desde hace cuatro años asola la República Centroafricana está causando estragos desplazando a decenas de miles de personas dentro y fuera del País, principalmente al vecino Camerún, donde la situación no es mucho mejor: los niños se ven obligados a trabajar en las minas, los adultos que no tienen trabajo en las mismas lo hacen de mala manera en el campo, malviviendo puesto que los recursos son paupérrimos, y las mujeres prostituyéndose casi todas.

En Libia, a pesar de aquella operación internacional de supuesta liberación de la población de la tiranía de Gadafi, tanto ciudadanos como inmigrantes consideran, en su mayoría, que el País está mucho peor que antes de 2011, cuando cayó el dictador. Es un Estado totalmente fallido en el que existen los mercados de esclavos como pudo constatarse tras la emisión de un vídeo en la CNN grabado por un testigo de cómo los inmigrantes que llegaban al País procedentes de África Central eran vendidos por las mafias.En este sentido, la Misión EUNAVFOR continúa su actividad en el Mediterráneo, rescatanto inmigrantes o luchando contra las mafias.

En Malí, las milicias yihadistas campan a sus anchas en el norte del País, desde cuyos campamentos atacan a los vecinos Países de Níger y Burkina Faso o adiestran a terroristas. En Nigeria, Boko Haram sigue sembrando el terror en Borno.

En la República Democrática del Congo se prometieron elecciones generales antes de terminar 2017 que no han llegado a organizarse provocando movilizaciones de protesta que han provocado varios muertes y numerosas detenciones.

No solo en la R. D. Congo encontramos un presidente que se aferra al poder; en África no es una situación extraña. Ahora mismo lo vemos en Uganda, Guinea Ecuatorial y Camerún, donde sus respectivos jefes de Estado llevan décadas al frente del Gobierno amenazando la seguridad global.

Sudán del Sur es un infierno bajo una guerra civil que dura ya cuatro años enfrentándose los partidarios del actual presidente contra los del ex-presidente, de etnias distintas, lo que según la ONU pudiera provocar un genocidio étnico. Por su parte, la República del Sudán (No confundir con Sudán del Sur) está sumida también en su propio conflicto bélico y étnico, con 300.000 muertos hasta el momento.

La organización yijadista Al Shabaab ataca lugares fronterizos de Kenia con Somalia como castigo por el envío de tropas keniatas (22.000 soldados) a territorio somalí para combatir el terrorismo. En Etiopía, los enfrentamientos étnicos del sur del País pueden afectar seriamente a uno de los principales productos de exportación etíopes: el café; su comercio exterior genera cientos de millones de dólares para las arcas estatales.

Nos trasladamos ahora a Oriente Medio y Asia central, donde no se vive una situación mejor que en África, comenzando por Yemen, con una grave crisis humanitaria, sacudido por una guerra civil y una tremenda epidemia de cólera, con más de un millón de desplazados.

La Franja de Gaza ha sido bombardeada por la Fuerza de Defensa aérea de Israel debido a los disturbios provocados por la organización Hamas, que gobierna ese territorio palestino. La nueva Intifada ha dado lugar a un nuevo conflicto entre israelíes y palestinos, en esta ocasión provocado por la decisión de los Estados Unidos de trasladar su embajada a Jerusalén. En Siria, aunque el ISIS prácticamente ha sido derrotado y expulsado, continúa el enfrentamiento entre el Gobierno y el Frente al-Nusra, afín a la red al-Qaeda, en las Provincias de Hama e Idlib.

En Irak, el ISIS también está derrotado pero el problema ahora es que las facciones kurdas que colaboran con el Gobierno iraquí denuncian la supuesta ayuda norteamericana a los terroristas para evacuarles del norte de Irak antes de que sean detenidos por las fuerzas gubernamentales. De no llegar a una entente pronto, Irak puede convertirse en un nuevo Afganistán, donde la situación no ha mejorado ni mucho menos desde la caída de los talibanes, sino que ha empeorado. De hecho, los talibanes se han vuelto a apoderar de las zonas rurales. Puede verse en el aumento del cultivo de la amapola al objeto de emplearse en el tráfico de heroína, principal vía de financiación de los talibanes.

En Birmania, la etnia Rohinyá sufre un genocidio, calificado como tal por el Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU. Debido a ello, los rohinyás huyen al vecino Bangladesh pero este último País está colapsado, con cientos de miles de refugiados, por lo que ha llegado a un acuerdo con el Gobierno birmano para la repatriación de los rojinyás a Birmania con supuestas garantías de que se les tratará dignamente. Los analistas no creen que sea buena idea que los rojinyás sean repatriados a Birmania de donde precisamente huyen por los continuos ataques que sufren.

La crisis coreana parece que se relaja desde el reciente anuncio del dictador norcoreano Kim Jong-un de plantearse el envío de una delegación a los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebrarán entre febrero y marzo en Corea del Sur, en la ciudad de Pyeongchang. El anuncio ha sido recibido con agrado como un primer intento de reconciliación de las dos Coreas. Por su parte, el Gobierno surcoreano ha aplazado las maniobras militares conjuntas con Estados Unidos, que son todos los años motivo de protesta por parte de su vecino del norte, para contribuir a ese relajamiento de la crisis.

En Irán, el Gobierno sigue denunciando injerencias extranjeras detrás de los altercados en distintas zonas del País. Hasán Rohaní, presidente de la República Islámica de Irán, señala a los Estados Unidos por las recientes declaraciones de Donald Trump quién dijo, vía Twitter, que su Gobierno sigue de cerca la situación en Irán cuyo Gobierno apoya el terrorismo internacional.

En Sudamérica, el País que más preocupa es Venezuela, sumida en un estado de inseguridad ciudadana gravísimo y de estancamiento político sin atisbos de que tome alguna dirección positiva en un futuro próximo. La crisis económica es tan notoria que la escasez de alimentos resulta muy preocupante, unida a la falta de medicamentos. sigue incrementándose el número de desplazados internos.

La economía internacional

El bitcoin aumenta su valor y presumiblemente lo seguirá haciendo en 2018 por lo que la mayoría de Bancos se preparan por si acaso deben cambiar de forma acelerada su política monetaria. Países como China, Rusia y Japón se encontrarían en los primeros puestos de la parrilla de salida si finalmente la criptomoneda aumenta de forma espectacular su valor, como prevén algunos analistas. Otros, en cambio, creen que su valor se reducirá muy notablemente.

Como inversión es interesante para la última generación ya que la anterior tiene monopolizadas las inversiones tradicionales tales como el mercado de valores (Bolsa) y el inmobiliario. Así que todo dependerá de lo que sean capaces de hacer los cerebros informáticos con respecto a la criptomoneda y los Países que les respaldan, en especial Rusia y China. Si el gigante chino decide aumentar sus reservas de bitcoins, es posible que se produzca una reacción en cadena que empuje a los Bancos a replantear su oferta de moneda virtual. ¿Estamos ante el comienzo del fin de la moneda física?