Masacres en EEUU: ¿Hasta cuándo la regulación de armas?

06.11.2017

El Gobierno no legislará sobre la adquisición de armas de fuego.

JOSÉ ALVÁREZ

En el Estado de Texas, un individuo entró en una iglesia baptista, en la localidad de Sutherland Springs, de menos de 400 habitantes, a las 11:30 de la mañana, disparando a quemarropa a los fieles, matando a 26 personas e hiriendo a una veintena, no respetando siquiera a los niños. Uno de tan solo seis años recibiría cuatro balazos y una mujer embarazada, según los testigos, habría resultado muerta; acudía al oficio junto con sus tres hijos. El atacante mató a dos personas fuera de la iglesia.

Texas está conmocionada por el peor tiroteo de su Historia
Texas está conmocionada por el peor tiroteo de su Historia

El pastor oficial de la congregación y su esposa se hallaban fuera del pequeño pueblo, pero su hija, de 14 años, figura entre las víctimas mortales. Ha sido la primera identificada, pero hay varios menores más. Los vecinos se agolparon frente al cordón policial al correrse la voz ya que en el interior del templo se hallaba la quinta parte de la población local, temerosos por lo tanto de que hubiera caído algún familiar. 

El asesino se llama Davin P. Kelley, de 26 años de edad, hallado muerto en su vehículo. Un vecino, al ver que el atacante huía cogió su rifle, le persiguió y disparó, llegando éste herido a su vehículo, estrellándose poco después. En el interior de su coche, la Policía halló más armas. 

Una portavoz de las Fuerzas Aéreas ha declarado que el criminal había formado parte de un equipo de logística de la Base Aérea de Holloman (Nuevo México), durante cuatro años, hasta 2014. Un tribunal militar le condenó a un año de cárcel y le degradó por agredir a su esposa e hijo en 2012. De hecho, Kelley llevaba uniforme de campaña de color negro y chaleco antibalas en el ataque a la Iglesia.

Pero ¿qué está ocurriendo en Estados Unidos? 

¿Hasta cuándo seguirá sin regularse la adquisición de armas de fuego? Hace poco más de un mes, Stephen Paddock mató a 58 personas en Las Vegas. Estaba jubliado, con 64 años de edad. Desde la habitación de su Hotel dispararía a los asistentes a un concierto próximo hiriendo a casi 500 personas. La Policía halló en la habitación un verdadero arsenal y a Paddock suicidado.

Si descontamos las dos matanzas ocasionadas por sendos terroristas en Orlando (2016) y San Bernardino (2015), entre los que murieron también decenas de personas, vemos que no solo yihadistas perpetran estas masacres, sino también ciudadanos norteamericanos sin vínculos con el terrorismo.

Antes de los horribles sucesos de Las Vegas y el reciente de la iglesia de Texas, se produjo otro tiroteo en Connecticut, con 27 muertos, la mayoría niños, cuando un muchacho entró en un instituto de enseñanza disparando de forma indiscriminada. No era la primera vez que sucedía puesto que cinco años antes, en Virginia, otro joven, de 23 años de edad, dispararía contra la gente en un campus universitario matando a 32 personas, antes de suicidarse (un día antes asesinó a su madre en su casa).

Omar Mateen
Omar Mateen

Incluso en el caso de los calificados como terroristas, las armas las adquirieron sin problemas en Estados Unidos y son demasiados casos. No olvidemos, además que, en el caso de Orlando, el atacante, Omar Mateen, aunque de origen afgano, tenía la ciudadanía de Estados Unidos, lo que no le frenó a la hora de matar a 49 conciudadanos. 

No es lógico que cualquier persona, sea cual sea su origen, o en el caso de los ciudadanos del País sin que se les pida prácticamente nada, puedan adquirir todo tipo de armas de fuego. Es necesario y urgente que se proceda a la regulación ya que de lo contrario, no solo pudieran sucederse hechos como las últimas masacres sino que el País pudiese atraer a individuos que observan lo fácil que es adquirir armas, aunque sea a través de cómplices que tengan la nacionalidad. 

En 2009 Nidal Hasa, que ejercía como psiquiatra militar, mató a trece personas en Fort Hood (Texas). Entre los militares se han dado varios casos muy graves, recordando también el de 2013, cuando Aaron Alexis asesinó a otras 13 personas en el Mando de Operaciones de la Armada en Washington.

El Gobierno actual no legislará sobre armas

Salvo en pequeños aspectos como el de regular la adquisición de accesorios ya que según la poderosa e influyente Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés), son los que hacen peligrosas a las armas de fuego. Se refieren a dispositivos que permiten aumentar la carencia de disparo de armas semiautomáticas o manipularlas para convertirlas en automáticas. El Gabinete Trump sí considera interesante debatir sobre ello en el Parlamento pero no sobre la adquisición de armas de fuego. 

Lo que ha sorprendido es que la NRA esté a favor, claro que es probable que se deba a que esos dispositivos o complementos, los conocidos en Estados Unidos como "bump stocks", escapan a su control, no porque estén sensibilizados con lo que pueden provocar. Si fuera así, permitirían la regulación legal de armas para evitar que un psicópata, como el asesino de Las Vegas, Stephen Paddock, llegue a acumular 42 armas de fuego sin levantar sospechas; 33 de esas armas las adquirió a lo largo del último año. En el Hotel desde el que disparó a la multitud llegaría a introducir 21 armas.

Las galerías de tiro son un negocio bollante en EEUU
Las galerías de tiro son un negocio bollante en EEUU

En Estados Unidos, se organizan numerosas ferias de armas en las que se exhiben incluso potentes rifles de asalto no resultando extraño ver a muchachos probando esas armas sin ningún adulto cerca. Resulta inaudito en un País en el que desde mediados de los 60 se han registrado 130 asesinatos masivos (con más de cuatro víctimas mortales) por armas de fuego. 

De las 271 armas utilizadas en esos sucesos, un 60% (aproximadamente) se adquirieron de forma legal.  

Si añadimos a las cifras anteriores el registro total de muertes por armas de fuego, según "Gun Violence Archive", solo en lo que llevamos de 2017 han muerto 11.779 personas. La media es de uno o dos tiroteos diarios en algún lugar del País; casi la tercera parte de todos los incidentes de este tipo que hay en el Mundo suceden en EEUU.

Se calcula que hay en torno a 270 millones de armas circulando por Estados Unidos o en sus hogares (el 40% de los mismos posee algún arma de fuego) pero esto no parece que vaya a cambiar en los próximos años. 

La Segunda Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos permite el derecho del pueblo a poseer y portar armas. Las restricciones son mínimas: no se pueden enviar por correo y se regula solo la posesión de armas automáticas, no las semiautomáticas. La licencia para poder vender armas tiene un coste muy barato por lo que cualquiera puede venderlas en todo tipo de establecimientos sin apenas seguridad. Eso sí, está prohibida la venta a quiénes figuren en el "Registro de crímenes violentos". 

Encontramos de todo, hasta fusiles de asalto y después de un tiroteo masivo no es extraño comprobar como las compañías fabricantes de armas suben sus acciones en Bolsa porque se prevé que aumenten las ventas ante el temor de la ciudadanía de que se proceda a la regulación, tras el suceso, y se queden sin poder adquirir armas.