Los futuros ejes de poder

23.01.2017

El ciberespacio augura futuros conflictos. El desarrollo espectacular de Internet está servido y además cuenta con las bendiciones de la ONU cuyo Consejo de Derechos Humanos aprobó en julio de 2016 que esos derechos han de ser protegidos también en el ámbito digital. El organismo condena las medidas que algunos Gobiernos toman para censurar o limitar de forma intencionada el acceso a Internet de los ciudadanos. Los Países que han puesto objeciones han sido China, Rusia, Cuba, Bolivia, Ecuador, Sudáfrica, Bangladés, India, Venezuela, Qatar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Burundi, Kenia, República del Congo e Indonesia.

La Asamblea General de la ONU declaró en 2011 que Internet es un derecho y una herramienta que favorece el crecimiento y el progreso de la sociedad en su conjunto además de ser imprescindible para la libertad de expresión. Con respecto a esto último, si Wan Jianling, el hipermillonario más rico de China, compra una compañía de Internet como ya ha anunciado que tiene previsto, el Gobierno chino pudiera tener acceso a información de cientos de millones de personas de todo el Mundo según sus tendencias en la Red. Aunque también puede ocurrir que Google y Facebook, que ahora mismo son los que controlan casi toda esa información, vean reducido su control sobre las preferencias de los internautas al entrar otro competidor en liza. Solo Google controla el 93% de las todas las búsquedas que se realizan en Internet por lo que la privacidad pudiera verse beneficiada si otras empresas crean nuevos buscadores. Microsoft está muy expectante a lo que decida hacer Jianling ya que el magnate chino tiene recursos económicos para adquirir algún gigante informático que ahora mismo pase por apuros y reconvertirlo en un serio competidor.

La seguridad en Internet empeora a medida que pasan los años y mejoran las técnicas de hackeo (en realidad no son los hackers los "malos" sino los crackers o piratas informáticos). Así que el otro gran negocio del futuro será el de la ciberseguridad.

La privacidad no mejora porque existan mejores mecanismos que la garanticen sino porque los internautas están más concienciados de los peligros de Internet y aplican buenos hábitos en su uso además de las leyes que se han puesto en marcha para intentar garantizar esa privacidad.

Por lo tanto, el informe sobre tendencias globales del Consejo Nacional de Inteligencia de los Estados Unidos cobra cada edición que se publica un mayor interés porque la gente quiere saber qué le depara el futuro y obrar en consecuencia. Por eso el Consejo pone tanto esmero en su elaboración recurriendo a expertos no solo del propio Gobierno de los Estados Unidos sino investigadores universitarios, empresarios de éxito, representantes de asociaciones civiles, etc. Y son especialistas no solo norteamericanos sino de todo el Mundo puesto que los Estados Unidos siguen siendo la principal superpotencia y lo que haga influye en todo el Planeta. Del mismo modo lo que ocurre en cualquier lugar del Mundo es investigado por los Estados Unidos para señalar que puede ser de su interés y que no lo es. Ahí está la clave del por qué interesa tanto este informe de tendencias globales a todos los Países desarrollados: porque cuenta con información de todo el Mundo, tanto económica, como demográfica, sobre Medio Ambiente, energía, salud, política y seguridad. Sus datos pueden influir notablemente en las medidas que tome la comunidad internacional para garantizar la paz y la prosperidad en los próximos años.

Quo Vadis Mundo?

Todo parece indicar que en las próximas décadas asistiremos a la caída en desgracia de las principales organizaciones internacionales en el caso de que no se reconviertan en organismos más dinámicos a lo que nos han acostumbrado desde hace más de medio siglo.

Los ciudadanos desconfían del Fondo Monetario Internacional que impone las medidas supuestamente más efectivas para dejar atrás definitivamente la crisis económica global. No entienden como un órgano tan importante, en el que trabajan expertos formados en las mejores Universidades del Mundo, solo aconsejen austeridad mientras los ricos son más ricos y los pobres más pobres. El FMI es neoliberal por lo que siempre recomienda reducir el déficit y el gasto público hasta en momentos de recesión económica con lo que se producen recortes que solo agravan la situación de los ciudadanos más desfavorecidos y empobrece a las clases medias. La credibilidad de la institución ha quedado entredicho con sus últimos directores gerentes: Rodrigo Rato, Dominique Strauss-Kahn o la actual Christine Lagarde, todos viéndose obligados a presentarse ante la Justicia. La última, Lagarde, por un caso de negligencia, aunque no se le ha sancionado. Como ministra de economía de Francia gobernando Nicolas Sarcozy, permitió que un tribunal privado mediase en el caso de la compraventa de la empresa ADIDAS. Ésta había sido adquirida por el Banco Crédit Lyonnais que cuenta con capital no solo privado sino también público. Pero la entidad se la vendió después al empresario Robert Louis-Dreyffus consiguiendo una plusvalía que motivó el enfado del anterior propietario de la empresa deportiva quién llevó al caso a la Corte de Justicia de la República, fallando en su contra. El litigio se alargó al recurrir la sentencia hasta que Lagarde permitió que el caso fuera llevado por un tribunal privado quién sí falló a favor de Bernard Tapie, el anterior dueño de ADIDAS, indemnizándole con 403 millones de euros. La sospecha estaba servida puesto que de todos era conocida la gran amistad entre Sarkozy y Tapie por lo que no se entendió que, si la vía judicial ordinaria había cerrado el caso, se recurriera a la vía privada. Debido al escándalo que supuso, el Gobierno francés decretó que Tapie devolviera la indemnización.

Otro de los directores gerentes del FMI, Rodrigo Rato, también fue juzgado en España por las tarjetas black de la entidad financiera Bankia que había que reflotar y que había sido rescatada por el Estado, pero distintos casos de fraude, blanqueo de capitales y alzamiento de bienes dieron con todo al traste. Su sucesor, Strauss-Kahn, que anticipó en el cargo a Lagarde, fue acusado por Nafissatou Diallo, una inmigrante guineana, por haberle agredido y violado en un Hotel de Nueva York donde la denunciante trabajaba como limpiadora. Después de un acuerdo monetario, la camarera retiró la denuncia quedando absuelto el entonces director del FMI pero resurgiendo fantasmas del pasado en forma de otros escándalos sexuales, incluso una red de prostitución internacional del que también salió airoso alegando que desconocía que las mujeres con las que estuvo en diferentes Hoteles de distintas ciudades del Mundo fueran prostitutas.

El Banco Mundial es otra institución desprestigiada por varios grupos representativos tanto de la Sociedad Civil como de Gobiernos. El informe de la entidad Doing Business, una publicación anual muy influyente años atrás, ha sido cuestionado por expertos de otros sectores distintos al bancario como sindicatos, grupos de expertos y Fundaciones. Una de las medidas que se ha criticado es la que recomienda a los Estados favorecer la inversión privada en detrimento del gasto público. No se puede estimular el negocio de las empresas privadas sin la adecuada protección del trabajador por parte del Estado, alegan sus críticos. Además, se cuestionó el papel del Banco Mundial en la lucha contra el fraude fiscal argumentando que otros organismos tales como el G-20 son más efectivos. No pocos expertos han señalado como la entidad ha favorecido con sus informes que se bajen los impuestos a las empresas y que se abarate el despido además de aconsejar que se permita la inversión extranjera en Países que no pueden explotar sus propios recursos, aunque sea sin el control que un Gobierno debiera ejercer para garantizar que no explote al trabajador.

El papel de la Organización Mundial de Comercio también está siendo criticado como nunca. Es del todo surrealista que el máximo defensor de la OMC sea un Régimen dictatorial y comunista como el de China. Precisamente China (y La India) es uno de los Países que más incumplen las normas del libre mercado que propugna la OMC. Sus medidas económicas son proteccionistas y el negocio de las falsificaciones, atentando continuamente contra los drechos de propiedad industrial, tiene su principal refugio en China. Devaluan continuamente su moneda para favorecer las exportaciones siendo causantes, en gran medida, de la recesión económica global y sin embargo actualmente son los principales defensores de la OMC; flaco favor para esta organización.

La Organización Mundial de la Salud es acusada una y otra vez de elaborar informes auspiciados por las grandes corporaciones médicas y farmacéuticas sin tener en cuenta todas las investigaciones de la comunidad científica internacional.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) refleja en sus informes que lo peor de la crisis económica ya ha pasado puesto que ya no se destruye tanto empleo, pero crece la desigualdad entre las diferentes clases socioeconómicas. O sea, los que más ganan son ahora más ricos y los que menos ganan más pobres. Los sueldos son más bajos, el desempleo de larga duración persiste y el mercado laboral aún cuenta con puestos de trabajo fijos y temporales (muchos más de los segundos). La política redistributiva ha sido un fracaso y la OCDE lo ha dejado claro: el empleo que se está creando es muy precario con sueldos cada año más bajos o estancados.

Las resoluciones de la ONU solo se aplican si Estados Unidos está a favor de ello pues de lo contrario no van a ninguna parte y lo mismo sucede con la OTAN. Ahora pesan más las decisiones tomadas en las reuniones del G-20 que en esos organismos que no pocos consideran ya caducos. En cambio, el G-20 cuenta con representantes de las economías en desarrollo más potentes como la china, la hindú, la brasileña, la rusa o la turca en la misma mesa de reunión que las grandes potencias.

La Unión Europea se encuentra en pleno proceso de reconversión pues con la salida de Gran Bretaña todo son incertidumbres ahora mismo. China es muy poderosa económicamente pero no tiene capacidad militar para proyectar su poder a todo el Mundo como los Estados Unidos. Le ocurre lo que a Rusia cuyo Gobierno quiere revivir glorias pasadas de la era soviética, pero sin capacidad para ello. En cambio, con Donald Trump en el poder, es muy posible que Rusia aumente su influencia en la escena internacional sobre todo en la lucha contra el terrorismo. A Trump, en principio, le trae sin cuidado lo que sucede en Ucrania, uno de los escollos en la diplomacia entre Putin y Obama, por lo que pudiera mirar hacia otro lado con respecto a la intervención rusa en ese País siempre y cuando contribuya más en la lucha contra el terrorismo internacional. Una contribución que permita a los Estados Unidos ahorrar en bases militares.

Solo hay dos caminos: la colaboración o el conflicto. Ya no habrá lugar para las medias tintas.

Para 2030, la línea que separa a los Países desarrollados de los que están en vías de desarrollo se difuminará. Los Países intentarán reformar sus economías y políticas energéticas para depender menos del petróleo. Mil millones de personas han salido del umbral de la pobreza en las últimas décadas y de seguir la tendencia actual otros mil millones dejarán de ser "pobres" de aquí a 2030.

La carga con respecto a la responsabilidad internacional en materia de seguridad, Medio Ambiente y economía global será repartida pues no queda otro camino, pero aún se respira mucha desconfianza en las mesas de reunión internacional. Se dice que el capitalismo se remodelará hacia una tendencia de respaldo parcial del Estado o, dicho de otro modo, una mayor presencia del Estado en el sistema capitalista como sucede en China que se va imponiendo gradualmente en la escena económica internacional. Hasta hace pocos años, el 50% del mercado mundial estaba en manos de norteamericanos y europeos, pero ahora hay más centros de poder de índole regional. China, La India o Brasil no tienen un especial interés en adherirse al libre mercado internacional por lo que siguen con sus políticas proteccionistas conscientes de que ahora, al ser ellos quienes controlan sus propios recursos, y no compañías norteamericanas o europeas, tienen la sartén cogida por el mango. Las más mayores reservas de agua potable, petróleo y otros productos esenciales se hallan en los territorios de algunos de estos Países como Brasil o Arabia Saudí y saben que las grandes potencias tendrán que negociar con ellos si quieren acceder a dichas reservas. Cada uno negociará con el recurso que tenga en mayor cantidad para adquirir aquel del que sean deficientes. Por ejemplo, China y La India carecen de suficientes recursos hídricos y las fuentes para energías renovables escasean, pero son los Países más poblados y requieren enormes cantidades de alimentos. De ahí que estén invirtiendo actualmente de forma abrumadora en África, sobre todo China. Si el Mundo no quiere verse abocado a una guerra por el sustento y los recursos naturales, las actuales grandes potencias de estilo de vida occidental deberán reunirse con las grandes economías emergentes para compartir intereses en una relación proactiva en la que todos ganen y sin triquiñuelas que puedan ser interpretadas por los segundos como un intento de engañarles como sucedía a mediados del siglo XX.