Internet de las cosas: el Mundo del mañana

23.01.2017

Casi todos los juegos de azar, tanto de titularidad pública como privada, ya se juegan por Internet. Puedes suscribirte a un número concreto sin necesidad de que te lo traigan de a saber dónde o soportar enormes colas en las administraciones de lotería más populares. No te preocuparás si no te ha dado tiempo o no tienes ganas de salir a la calle, sobre todo en invierno con el frío o la nieve, para comprar el billete de lotería o echar la quiniela puesto que podrás hacerlo cómodamente desde casa. Los casinos también ven peligrar su negocio puesto que la clientela de los casinos online aumenta cada año.

Distintas entidades gubernamentales estudian estas tendencias y otras para elaborar políticas futuras. El más importante es el Informe de Tendencias Mundiales del Consejo Nacional de Inteligencia de los Estados Unidos. El primero que se elaboró fue hace veinte años y desde entonces ha aumentado el interés por su contenido. Cada cuatro años, después de las elecciones presidenciales, muchos norteamericanos esperan la publicación del nuevo informe para conocer lo que les deparará el nuevo Gabinete de Gobierno, pero sus resultados van más allá llegando a adelantarse hasta veinte años. Según las orientaciones que observan, los expertos intentan dilucidar como será el Mundo dentro de un par de décadas, especificando incluso por Continentes.

En el informe de tendencias globales norteamericano de 2017 se avisa de los peligros de la información que corre en todos los sentidos y a la que ya tiene acceso casi todo el Mundo. Lo que más preocupa, una vez el acceso a la Red se generaliza, es la seguridad y la privacidad. La Fundación Mozilla publica también su propio informe denominado "Informe de Salud de Internet" en el que, con un lenguaje accesible a todo el mundo, se nos explica por qué derroteros se mueve la Red. Para ello analizan cinco aspectos: innovación abierta, inclusión digital, descentralización, privacidad-seguridad y alfabetización digital.

En la actualidad, existen 3.300 millones de internautas lo que supone una abrumadora cifra de casi 4.000 millones de personas sin acceso a Internet. Para los que nos parece una herramienta habitual e imprescindible, choca y mucho semejante dato. Precisamente, a la Generación Z (la de los adolescentes actuales que regirán el Mundo a partir de 2050) les parece algo inaudito puesto que su vida no se entiende sin acceso a Internet. Pero no creamos que los miles de millones de internautas tienen el mismo acceso puesto que la mayoría sufren muchas limitaciones por elevado costo de la conexión, escasa seguridad o vetos de los Gobiernos (censura). En la mayoría de los Países del Mundo en vías de desarrollo, debido a las costumbres machistas, las mujeres tienen grandes problemas para acceder a Internet y existe también el escollo del idioma puesto que los buscadores locales de muchos Países no cuentan con servicios de traducción y más de la mitad de las webs del Mundo están en inglés. Además, en esos Países con acceso limitado a Internet, puedes acceder a noticias (las que no estén censuradas, claro) y artículos de índole general, pero de escaso interés local. La Fundación Mozilla recomienda en su informe que se tenga en cuenta más la calidad del servicio que se proporciona que la cantidad de internautas ya que esto último no es un dato que indique realmente la utilidad de Internet.

Por razones obvias, el segundo idioma de los internautas, después del inglés, es el chino cuando solo un 2% de las webs se desarrollan en ese idioma. Pero la verdad es que llama la atención puesto que China sigue siendo un Régimen dictatorial con un gran nivel de censura y sin embargo en el gigante asiático la fibra óptica llega a más del 82% de las zonas rurales. Llega incluso a caseríos de nivel socioeconómico humilde. Para semejante empresa han invertido miles de millones de dólares entre el Gobierno y las compañías privadas. Esto supone que decenas de millones de aldeanos tienen acceso al comercio online, a consultas médicas virtuales puesto que los centros de salud están muchos de ellos distantes de dichas localidades, a formación educativa al carecer de suficientes colegios y escuelas por todo el territorio chino e incluso a información útil para los agricultores como la meteorológica y cualquier duda o consulta que deseen hacer sobre labores agrícolas. Incluso en el Tíbet, una región ocupada militarmente por China pero con Gobierno autónomo, las conexiones a Internet han aumentado en un 50% en 2016 llegando ahora mismo al 44% de los hogares tibetanos. En una Región tan agreste las telecomunicaciones resultan esenciales para evitar el aislamiento y el Gobierno Chino ha expandido la banda ancha por todo el Tíbet llegando ya al 84% de las aldeas. Ahora puede verse algo impensable en los pueblos tibetanos hace pocos años: tiendas de comercio electrónico en las que adquirir los productos de la tierra.

Internet de las cosas: loT

Se prevé que en los próximos años haya 200 millones de aparatos electrónicos conectados a Internet solo en China. Es la denominada "Internet de las cosas" (loT por sus siglas en inglés). De hecho, la operadora de telefonía móvil con más clientes del Mundo es China Mobile que ya está preparando el terreno para la llegada de la 5G, la siguiente generación de las telecomunicaciones y la que hará posible la expansión de la loT.

China Mobile se ha asociado a la multinacional Ericsson que es la que más avanzados tiene sus proyectos de desarrollo de la red 5G. Ahora mismo es la 4G la expandida por casi todo el Mundo (aunque todavía hay zonas con 3G). Se espera que sea a partir de 2020 cuando la 5G se haya generalizado, al menos en los Países más desarrollados. La novedad estriba en que se ampliará el número de antenas con lo que las operadoras deberán compartir sus redes más de lo que lo hacen ahora. Pero la capacidad que cada conexión mostrará en la cantidad de frecuencias que utilizará será inaudita. Se recurrirá a las frecuencias más altas que ahora apenas se usan con lo que ahí tienen un terreno casi baldío que puede rellenarse con la nueva tecnología y permitir que la velocidad media sea de nada menos que 5 gigabits por segundo. Algo que parece más de ciencia ficción y que sin embargo está ya muy próximo; en la década de 2020 la velocidad de Internet acabará llegando a 10 gigabits por segundo. Para hacernos una idea, la velocidad media actual en las redes de 4G es de 100 megas (megabits) por segundo. Dicha velocidad tan increíble será posible gracias a la multiplicación de las antenas lo que permitirá que haya mejores transmisiones, pero también mejor recepción de datos pues se utilizarán 64 antenas para transmitir datos y otras 64 para recibir (ahora mismo se usan solo cuatro para cada operación). En la década próxima se llegarán a usar 128 antenas tanto para transmitir como para recibir y ya en 2030 las conexiones serán de una efectividad asombrosa. Los vídeos se verán con una calidad increíble ayudada por la nueva tecnología 4K que en los próximos años habrá sustituido a la alta definición o HD. La 4K multiplica por cuatro la definición de la HD. Nunca se habrá visto nada igual.

¿Cuál será el problema de las operadoras del futuro? La capacidad que puedan ofrecer a sus clientes, no la velocidad de transmisión y recepción puesto que esto último (que es la principal queja de su clientela actualmente) estará resuelto. Pero la capacidad tecnológica que sean capaces de ofrecer a sus clientes será lo que diferenciará a unas de otras y lo que haga que tengan éxito en el mercado; la calidad de definición de vídeos, sobre todo.

La velocidad de respuesta de los aparatos y dispositivos electrónicos conectados a Internet disminuirá algo con respecto al tiempo presente ya que ahora mismo no está tan extendido como lo estará en el mundo de mañana, pero eso será al principio, todavía con la actual generación X (la de los naciodos entre los 60 y los 70). Hablamos de las aplicaciones que descargamos para que determinados dispositivos funcionen. Si se generaliza la "Internet de las cosas" su funcionamiento se ralentizará en la próxima década, la última en la que la Gen X seguirá dirigiendo el Mundo ya que habrá muchos dispositivos conectados pero una cobertura insuficiente para atenderlos debidamente . A partir de 2030, ya con la Gen Y (nacidos entre los 80 y los 90) moviendo los hilos, las empresas que ofrecen esas aplicaciones y servicios habrán instalado servidores por todo el Mundo para que la latencia disminuya notablemente y sus servicios funcionen a una gran velocidad. Nuestros vehículos responderán cuando esperamos que lo hagan en lo que respecta a los dispositivos conectados a Internet y los Hospitales tendrán la rapidez que sus intervenciones de urgencias requieren en cuanto a las aplicaciones que tengan conectadas a la Red. Los frigoríficos, el contador del consumo de agua, incluso la tostadora, todo estará conectado por Internet (podremos programar por control remoto la tostadora como ya se hace con algunos robots de cocina). Nuestro cubo de basura podrá desintegrar los desperdicios para que reciclemos más cómodamente y la papelera triturará lo que le echemos con una orden que le mandemos desde nuestro Smartphone aunque estemos en la oficina o haciendo deporte.

Pero insisto en que para que este futuro sea posible deberán desplegarse muchas antenas por todas partes y como no habrá espacio para colocar tantas del tamaño de las actuales, desplegadas por las azoteas y tejados, se impondrán las small cells, antenas mucho más pequeñas y de menor cobertura, pero repartidas por todas partes ya que se podrán colocar en cualquier sitio. Esto dará lugar a dos escenarios futuros posibles: que cada operadora despliegue sus redes de pequeñas antenas por todas partes (lo cual carece de lógica porque tendríamos entonces el mismo problema, la carencia de espacio) o deberán compartir dichas redes. Un negocio que funcionará, sin duda, será el de la empresa que se dedique a la infraestructura de redes de estas pequeñas antenas ofreciendo su servicio a las operadoras. Por cierto, las empresas de telefonía nos tienen reservada otra sorpresa: la desaparición de las tarjetas-chip de los dispositivos. Dentro de pocos años, esos chips vendrán ya incorporados con los teléfonos móviles siendo activados de forma remota por la operadora. Aunque las grandes ganadoras de este negocio futuro serán las empresas fabricantes de telefonía móvil que con toda seguridad ofrecerán en un mismo pack el servidor desde el que controlar toda esta red doméstica o personalizada junto al dispositivo/s de telefonía que necesitemos, así como la capacidad de acceso a Internet. Todo junto con lo que las operadoras se van a encontrar con competidores fuertes por lo que o se convierten ellas mismas en fabricantes también o firman acuerdos para repartir volumen de beneficios. De hecho, ya está sucediendo: las grandes compañías telefónicas se alían con los gigantes de la fabricación de teléfonos preparándose para la llegada de la red 5G. Tengamos en cuenta que son los fabricantes los que innovan con sus dispositivos la adaptación a las nuevas tecnologías y las operadoras las que ofrecen las redes a través de las que se conectan dichos dispositivos. Pero si el Internet de las cosas se generaliza, como así parece que sucederá, los propios fabricantes contarán con pequeñas antenas para crear sus propias redes ofreciéndolo todo en un único pack al cliente. Serán necesarias tantas antenas que incluso se instalarán en autobuses para cubrir un mayor territorio. Nos ofrecerán colocar microantenas en nuestros vehículos particulares, a cambio de la cantidad de dinero que acuerden ambas partes, como ahora les ofrecen a quiénes acepten colocar una gran antena de telefonía en su azotea. Las que sí acabarán desapareciendo son las tiendas de teléfonos y productos de telefonía puesto que ya no serán necesarias: todo se adquirirá por Internet y nos llegará a casa cómodamente.