Elecciones en Gran Bretaña: la campaña más complicada

08.06.2017

SAMUEL SÁNCHEZ

Gran Bretaña decide en estos días el rumbo a tomar en un momento de su Historia complicado. Han salido de la Unión Europea después de 44 años estando aún en pleno proceso de lo que se ha conocido como "Brexit", de inciertas consecuencias y que ha dividido a la opinión pública británica.

Bruselas está muy pendiente de lo que suceda en las elecciones británicas y en realidad todo el Mundo, porque el resultado de las elecciones afectará a todos los Países en mayor o menor medida. Hablamos de la cuarta gran potencia mundial y sin duda no será igual que su Gobierno lo rija un conservador (derecha) o un laborista (izquierda) pero peor aún sería un Gobierno de coalición y por lo tanto débil. Este último sería el peor escenario pues no solo es el Brexit sino la oleada terrorista que el País está sufriendo. Precisamente por los últimos atentados en Manchester y Londres, las encuestas dan por vencedora a la actual primera ministra Theresa May, conservadora, que según la opinión Pública no ha gestionado mal la crisis. Pero May tiene muchos detractores, no solo entre los laboristas sino también entre los conservadores; o gana con una mayoría muy amplia que le de fuerza o tendrá serios problemas. Pero claro, ya sabemos lo que pasa con las encuestas a las que casi nadie hace ya caso, porque lo normal es que se equivoquen. Pero los candidatos siguen teniéndolas en cuenta e incluso las encargan porque necesitan que alguien les diga si lo están haciendo bien o mal y ahora mismo los sondeos no dejan mal parado al contrincante de May, el laborista Jeremy Corbyn. Y tiene su mérito porque Corbyn era el eterno "actor secundario" que no suele ocupar un cargo importante pero que está ahí. Gracias a una campaña política ejemplar se ha posicionado como líder indiscutible entre los laboristas, y creedme que le ha costado lo suyo. La firma que más confianza produce por sus mayores aciertos es YouGov; la empresa encuestadora británica ha publicado el resultado de su sondeo sobre las elecciones y estima que ganará May por cuatro puntos porcentuales. 

A diferencia de May, que no mantiene unido al partido conservador, Corbyn (que también es criticado por sus propios camaradas de partido) sí ha conseguido el apoyo de la juventud laborista. En contra de May: las finanzas no salen, el Brexit sigue cuestionándose y la seguridad pública es amenazada continuamente. Prueba de esta desestabilización es que las elecciones se han convocado dos años después de formarse el último Gobierno; se han adelantado tres años. En realidad, es una prueba de fuego para May que no fue elegida por el pueblo sino impuesta por su partido tras la renuncia del electo David Cameron, quién estaba en contra del Brexit. Pero May cuenta con mayoría absoluta en el Parlamento, heredada de su antecesor, sin embargo, como decía antes, las disensiones en su propio Partido le están pasando factura. Quiere acallar voces y por ello ha ordenado adelantar las elecciones: o gobierna con mayoría, pero conseguida por ella, o deja el Gobierno. Claro que la jugada puede salirle muy mal a ella y al Partido Conservador, porque los últimos acontecimientos, sobre todo los atentados terroristas, pudieran inclinar la balanza hacia el Partido Laborista con lo que sus camaradas de partido no le perdonarán que haya dado este paso tan ilógico. Lo más sensato hubiera sido demostrar su valía al frente del Gobierno, ahogando las críticas internas entre los conservadores y no convocar elecciones con el coste económico que conlleva cuando por otro lado no dudan en hacer recortes en el presupuesto nacional, por ejemplo, en materia de seguridad pública.

Pudiera pasarle a May lo que le pasó al dirigente nacionalista catalán Artus Mas quién en 2010 consiguió ganar las elecciones catalanas pero sin mayoría aunque contaba con 62 escaños (en el Parlamento catalán se necesitan 68 escaños para la mayoría). Mas decide, contra todo pronóstico, adelantar las elecciones dos años porque creía que le otorgarían mayoría absoluta creyendo que su apuesta independentista le había grajeado un gran apoyo popular. No fue así; todo lo contrario: perdió doce escaños dejando en un serio aprieto a la coalición "Convergencia y Unión" que acabaría disolviéndose cuando había gobernado Cataluña desde la reinstauración de la democracia salvo un paréntesis de seis años. ¿Le pasará eso al Partido Conservador? Os recuerdo que en Gran Bretaña no hay solo dos partidos: el conservador y el laborista. También están el Partido Nacional Escocés que tiene 54 escaños (no puede superar los 59 escaños ya que es la representación máxima otorgada a Escocia en la Cámara de los Comunes; 40 son para Gales, 18 para Irlanda del Norte y el resto, hasta completar 650, para Inglaterra) y el Partido Liberal Demócrata que tiene ocho escaños tan solo pero que hace dos años tenía 57. Luego hay otras formaciones, pero la que más representación tiene es el Partido Unionista Democrático, también con ocho escaños.

Quién gane deberá gestionar la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea y replantear un nuevo sistema de seguridad pública, ahora mismo muy cuestionado. De hecho, Corbyn está utilizando en su campaña que May, siendo ministra del Interior, con Cameron, llevó a cabo recortes en la partida presupuestaria de las Fuerzas de Seguridad y ahora se están sufriendo las consecuencias. Pero May considera que si bien deben hacerse revisiones (sobre todo en los Servicios de Inteligencia para evitar que los terroristas "fichados" dejen de controlarse), el sistema actual de seguridad interior es bueno. A May le interesa más salir cuanto antes de la Unión Europea y poder así el País renegociar su nueva relación con Europa. Lo que sí ha dejado claro es que no habrá más referéndums, ni sobre la posible independencia de Escocia ni por un cambio con respecto al Brexit; lo hecho, hecho está y ya que se ha decidido en anteriores consultas populares que Escocia permanezca unida a Gran Bretaña pero que el País se vaya de la Unión Europea, es lo que se hará. De nada sirve que los escoceses a favor de seguir siendo británicos pusieran como condición que Gran Bretaña siguiera en la Unión Europea o que el referéndum sobre el Brexit ofreciera un resultado tan justo: no habrá más referéndums si gana May. La ministra principal para Escocia ya dijo que dentro de dos años convocaría otro referéndum porque no quieren estar fuera de Europa y si para volver a su seno han de independizarse de Gran Bretaña, no dudarán en hacerlo, siempre y cuando el pueblo escocés así lo quiera. Pero el candidato laborista tampoco está por la labor de otro referéndum escocés.


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