El Parlamento español investigará el sistema bancario

08.06.2017

SAMUEL SÁNCHEZ

El Parlamento español ha creado una comisión de investigación sobre la crisis financiera española y el programa de asistencia a los Bancos en apuros. Pretende llegar lo más lejos que sus investigaciones se lo permitan para esclarecer qué le sucede al sistema financiero español y por qué se han perdido tantos empleos en ese sector además de las implicaciones que ha tenido en las familias españolas -uno de los asuntos que tratarán es si las cláusulas-suelo que cobraban los Bancos a sus clientes de forma abusiva por sus hipotecas se están devolviendo como es debido y datos que ayuden a elaborar una nueva Ley Hipotecaria-. Para ello citará a los sucesivos ministros de economía de los diferentes Gobiernos españoles y responsables tanto de la Agencia Tributaria como de la Comisión Nacional del Mercado de Valores desde el año 2000 (aunque la crisis comenzó en 2008, quieren analizar si hubo algo anteriormente que anunciara lo que iba a suceder). Igualmente, pedirán que se presenten ante la Comisión los responsables de las Cajas de Ahorro que fueron rescatadas, pero van más allá solicitando la comparecencia de representantes del Banco central europeo y el Fondo Monetario Internacional si bien no se espera que acudan (tampoco estarían obligados, a diferencia de los ciudadanos españoles). 

Será similar a la Comisión parlamentaria sobre la crisis financiera y los rescates bancarios en Estados Unidos e incluso les van a pedir a los comisionados que participaron en esa investigación norteamericana que les envíen documentación que pueda servir de ayuda en España.

Entre otros asuntos, la Comisión investigará la salida a bolsa de Bankia, el rescate del sistema bancario español y si actualmente sigue siendo débil (todo indica que no, teniendo en cuenta lo que ha sucedido con el Popular) y la nacionalización de algunas entidades. También la corrupción que hubo en torno a las Cajas de Ahorro e incluso algún partido político ha pedido que las responsabilidades políticas que se descubran se conviertan después en responsabilidades penales.

Con respecto a los Bancos, se sabe que no están pagando la parte impositiva correspondiente a la obtención de beneficios y ahí tenemos otro perjuicio que repercute negativamente en los Presupuestos Generales del Estado. Se tiene cierta mano blanda fiscal con los Bancos porque se supone que contribuyen a la estabilidad económica de la Sociedad. De hecho, el 18% de la financiación a pequeñas y medianas empresas españolas corre a cuenta del denostado Banco Popular. También es cierto que la morosidad en España está en un 9% por lo que los Bancos actuales que tienen un índice de morosidad superior a la media, si no cambian sus planteamientos de negocio o se fusionan con otras entidades, acabarán cayendo al no poder afrontar sus deudas. El futuro del sector bancario español son acumular todo el mercado en cinco Bancos: el Santander, BBVA, Caixa Bank, BANKIA (que prepara su fusión con el Banco Mare Nostrum) y el Sabadell.

Casi toda la cuota de mercado de la Cajas de Ahorro se la quedaron los grandes Bancos, cuando aquellas tuvieron tantos problemas que tuvieron que ser rescatadas por el Estado. Pero ahora, los grandes Bancos están cayendo, como el Popular.

Las fusiones dan lugar a un aumento de la capitalización del Banco resultante, aunque el esfuerzo lo hace el que adquiere a la entidad enferma pero los clientes de esos Bancos acaban perdiendo dinero mientras se soluciona el problema. Da igual si estamos ante un gran Banco con inversiones en el extranjero, lo cual nos venden como señal de garantía para que confiemos en ellos (como si al consumidor medio le interesara que el Santander o BBVA invierta grandes cantidades en otros Países) o es, en cambio, un Banco más modesto. Unos y otros fallarán si son mal gestionados sus créditos. Durante la burbuja inmobiliaria, los Bancos concedían cualquier crédito por desorbitado que fuera. Al comprobar las promotoras que no había problema en este sentido, subían los precios de las viviendas. Llegó un momento que esos créditos eran tan imposibles que sencillamente no podían pagarse. Bastó que subiera algo el interés variable para que las economías domésticas no pudieran hacer frente a las letras de sus hipotecas. Surge la morosidad y con ella la acumulación de patrimonio inmobiliario en manos de los Bancos que se vieron obligados a embargar al no poder cobrar las hipotecas. Además, no había transparencia ninguna y la especulación estaba a la orden del día. Al desaparecer las Cajas de Ahorro, a las que se culpó de la crisis bancaria, se les ha dado un gran poder a los Bancos privados que en realidad son los que más especulan. Resulta curioso que el Estado, que privatizó en su día Argentaria, la entidad bancaria pública de antaño, que acabaría adquiriendo el BBVA, ahora vuelva a tener otro Banco público: BANKIA. Fruto del rescate bancario que se vio obligado el Estado a llevar a cabo, con ayuda de la Unión Europea. Pero si se les llena la boca a los políticos españoles con que debemos aproximarnos a Europa y no alejarnos, debieran haber tomado nota de que lo que se estila en Alemania, Francia, Holanda, Italia y otros Países europeos es la conocida como "Banca de proximidad". Lo que teníamos en España con las Cajas de Ahorro. Esas pequeñas entidades bancarias tienen una cuota de mercado del 40% mientras que, en España, las pocas que aún quedan, solo consiguen mantener un 5%. Por lo tanto, jamás debieron desaparecer las Cajas de Ahorro sino depurar responsabilidades por corrupción, lo que competía al Banco de España, algo que no hizo. Digamos que entre los propios políticos se protegieron porque la corrupción alcanzaba a las principales formaciones así que teniendo en cuenta que el Banco de España, que era el que tenía que haber actuado, está dirigido por el Gobierno central, se optó por rescatar directamente sin señalar a los responsables, ya que pudieran haber acabado salpicados diferentes partidos. Se optó por el "borrón y cuenta nueva".

Otra cosa: ¿realmente la fusión es la solución? Si un Banco menor, por mala gestión, se viene abajo al ser absorbido por otro, ¿Qué impide que malos gestores futuros lleven a la ruina a ese gran Banco? Solo que el problema que se generara sería mucho mayor al contar con más cuota de mercado. La solución es la atomización, no la fusión. Entidades bien gestionadas y transparentes, pero sin control político, en todo caso de un Banco de España que actuara como un poder independiente del ejecutivo, tal vez dirigido por una Comisión Parlamentaria en la que hubiera responsables de todos los Partidos Políticos, no solo uno.

Y es que la situación del sector bancario en España es muy preocupante; ya no es un buen negocio invertir en acciones de los Bancos españoles. Bajos tipos de interés y una actividad limitada no les hacen rentables, no son productos precisamente atractivos a la hora de buscar donde invertir nuestros ahorros.

Según el Banco de España los beneficios medios de los Bancos españoles han bajado un21% con respecto al año anterior y la rentabilidad un 1,3% quedándose en el 4,3%. Debido a esta pérdida de beneficio tan notable, las entidades bancarias buscan otros negocios en los que invertir su capital para conseguir mayores beneficios. De todos es sabido las numerosas compañías comerciales y grandes empresas en las que invierten los Bancos, lo que también conlleva su riesgo. Si, además, se impone de nuevo el proteccionismo en todo el Mundo impulsado por Estados Unidos, podemos ver ciertos ajustes que las entidades bancarias se vean obligadas a llevar a cabo lo que se traduciría en menos créditos para las empresas al no querer arriesgar el capital que preferirán invertir en sus participaciones propias en las grandes corporaciones.