CEI BioTic y los mocárabes de la Alhambra

22.07.2017

ADOLFO ESTÉVEZ

La Universidad de Granada espera aumentar su número de alumnos (es la sexta de España con una diferencia de tan solo 400 alumnos con respecto a la quinta, matriculándose en el último año más de 56.000 alumnos) al continuar con su apuesta por grandes proyectos educativos y de difusión de la cultura, en especial médico-sanitaria. Su participación en el Parque Tecnológico de la Salud (PTS) de Granada lo demuestra, siendo uno de los complejos especializados en Biología y Sanidad más importantes de Europa: el Campus BioTic. La UGR está trasladando las Facultades de Medicina y de Ciencias de la Salud a un nuevo y moderno edificio en el PTS, invirtiendo además en el edificio de Servicios Generales y todo el entorno. Las Facultades de Farmacia y Odontología también se trasladarán al complejo además de la puesta en marcha del nuevo Hospital Universitario del Campus de la Salud, uno de los más avanzados de España. Todo ello, junto con el proyecto BioTic (volcado sobre todo en dos grandes áreas: Biosalud y Tecnologías de la Información y Comunicación -TIC-), alimentan la marca "Granada Salud" con la que se pretende convertir a la Provincia en referencia internacional de calidad sanitaria.

Aparte ciertos inconvenientes de carácter estructural y de acceso al complejo aún no resueltos, lo cierto es que el CEI BioTic genera más beneficios que problemas, como sus proyectos de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), a cuál más interesante. Uno de ellos ha demostrado que el complejo monumental de la Alhambra y el Generalife se diseñó, en el siglo XIII, con técnicas que buscaban la mayor eficiencia energética, mayor incluso que de muchos edificios del siglo XXI. Monitorizando la temperatura y humedad mediante sensores y alta tecnología se ha comprobado que cada área de la Alhambra fue construida pensando en la actividad que se desarrollaría en la misma, variando su temperatura interior de un espacio a otro en oscilaciones de hasta diez grados. Para ello desarrollaron hasta una cota increible la técnica de los mocárabes, esos detalles decorativos característicos de la arquitectura islámica. Los mocárabes cuelgan de los techos como si fueran estalactitas siendo la Alhambra su ejemplo más impresionante y espectacular. Ahora, con la investigación impulsada por el CEI BioTic de Granada se ha sabido que servían además para regular la temperatura interior. 

Los mocárabes, al ser fabricados en yeso, se convertían en un gran sistema de "aire acondicionado". 

El yeso elimina el vapor de agua de forma efectiva y los mocárabes además atenúan la energía sonora siendo otra de sus cualidades que es un material incombustible con muy baja conductividad térmica lo que evita la propagación del calor. Así que la Alhambra no tiene nada que envidiar a esas casas domóticas o "inteligentes" actuales. El estudio demuestra que el yeso sigue siendo uno de los mejores materiales de acabado de interiores y su uso generalizado, teniendo en cuenta su abundancia, ahorraría mucho dinero y evitaría males mayores en caso de incendio por su especial composición. 

Mocárabes de la Alhambra
Mocárabes de la Alhambra

Como vemos, el CEI BioTic cumple con la expectativa que se hizo de dicho proyecto: convertir a la Universidad de Granada en una de las 300 mejores del Mundo gracias a la importancia de sus investigaciones científicas y lo ha conseguido (también por los otros proyectos que impulsa la Universidad) porque en la actualidad figura en el puesto 209 del ranking mundial elaborado por el Centro Superior de Investigaciones Científicas de España.