Donald Trump amenaza con retirarse del Tratado nuclear con Irán

16.10.2017

Aumenta la tensión internacional con la agresiva política exterior del presidente Trump que pide el apoyo de la Unión Europea

En pocos meses Trump ha deshecho la política conciliadora que tantos años le costó a Obama
En pocos meses Trump ha deshecho la política conciliadora que tantos años le costó a Obama

RSW-Redacción

Por si teníamos poca tensión debido al enfrentamiento entre dos potencias nucleares como Estados Unidos y Corea del Norte, Donald Trump tensa más la cuerda de la seguridad internacional con un nuevo conflicto diplomático, en esta ocasión con Irán.

A la Casa Blanca no le convence el acuerdo nuclear que el anterior presidente pactó con los iraníes por lo que Rex Tillerson, secretario de Estado, dice que su departamento lo está revisando contando con la opinión de la Unión Europea (o eso aseguran). Según el Gabinete Trump, Irán está incumpliendo lo pactado en 2015 y por ello someten a decisión del Congreso de los Estados Unidos las medidas que se deban tomar. Pero lo cierto es que ni Tillerson ni el propio Trump terminan de aclarar qué aspectos del tratado están los iraníes violando teniendo en cuenta que la Agencia Internacional de la Energía Atómica ha verificado que los está cumpliendo. 

EEUU hace alusión al programa balístico de la República islamista y al apoyo monetario y en recursos a grupos considerados terroristas tanto por Estados Unidos como por la Unión Europea, tales como Hezbolá. En rueda de prensa, Tillerson aseguró que la Casa Blanca seguirá con sus esfuerzos diplomáticos para encontrar soluciones pacíficas y dialogadas a los dos conflictos más importantes de su agenda en política exterior: Irán y Corea del Norte. Ahora bien, Trump nos tiene ya acostumbrados a sus excentricidades y cambios de opinión e incluso pareciera que sus palabras no fueran acordes con las del Gobierno que preside, como si por un lado estuviera él y por otro el Gobierno, no siendo necesariamente coincidentes sus posturas. En su último tuit, Trump dice que Tillerson pierde el tiempo con los norcoreanos. Y como ya es costumbre desde que accedió al poder, el Departamento de Estado intenta matizar las palabras del presidente para que no parezca que van por caminos distintos; Tillerson se ha apresurado en decir que en realidad es Trump quién ha ordenado que se intensifique la vía diplomática pero que la vía militar está preparada por si se vieran obligados a echar mano de ella, si bien dejarían que fuera Corea del Norte la que provoque esa posible intervención militar estadounidense. Sin embargo, Trump no parece tan correcto en sus alocuciones; ante la ONU llegaría a decir que, si se ven forzados a intervenir porque Corea del Norte les ataque a ellos o a algún aliado, procederían a la destrucción total del País. Llegaría incluso a amenazar a Kim Jong-un diciendo que si continúa con su verborrea amenazante no dudará demasiado en su puesto, lo que el Gobierno norcoreano considera una declaración de guerra (afortunadamente sin consecuencias, de momento).

Estados Unidos coinciden con China en que la mejor solución para Corea es que los norcoreanos desmantelen su programa nuclear; en lo que no están de acuerdo es en las maneras en las que unos y otros intentan convencer a Pionyang. Pero no olvidemos que el dictador norcoreano amenaza a su vez a los Estados Unidos con borrar del mapa la Isla de Guam, de titularidad norteamericana.

La Casa Blanca intentará derrocar al Gobierno de los ayatolás 

Tillerson ha declarado que el Gobierno de EEUU busca apoyar a la oposición política iraní para que tome el control del País y pueda de nuevo ser la gran potencia que fue en el pasado, derrocando (se entiende) al actual Gobierno de los ayatolás. Las autoridades iraníes han respondido diciendo que no se quedarán parados si los Estados Unidos les agreden de algún modo y lamentan que la Casa Blanca haya ordenado al Departamento del Tesoro que imponga sanciones al Cuerpo de Guardianes de la República Islámica de Irán (CGRI) con el pretexto de que apoyan a grupos terroristas por luchar en Irak y Siria junto a Hezbolá. Dicen que lo que realmente les fastidia a los norteamericanos es que los iraníes hayan conseguido más éxitos militares sobre el terreno en esos Países que la fuerza desplegada por Estados Unidos. Añaden que si al final la medida se lleva a efecto, la República de Irán considerará a los Estados Unidos como un País que favorece el terrorismo ya que el CGRI lucha precisamente contra el terrorismo en Siria e Irak.

¿Será Irán el próximo País que invada EEUU?
¿Será Irán el próximo País que invada EEUU?

Las potencias aliadas firmantes del pacto nuclear con Irán (Rusia, China, Alemania, Gran Bretaña y Francia) están atemorizadas con el lenguaje nada correcto e incluso amenazador del presidente estadounidense. Por su parte, Corea del Norte ha propuesto a Irán aliarse frente a las continuas amenazas de los Estados Unidos.

Según declaró Ali Lariyani, presidente de la Asamblea Consultiva Islámica de Irán, Trump utiliza un lenguaje de corte nazi, amenazando a todo el Mundo, para ocultar la debilidad de su País; lo ha dicho en la 137ª Asamblea de la Unión Interparlamentaria, celebrada en San Petersburgo (Rusia), el 15 de octubre pasado. Lariyani añadió que si tan preocupado está Trump por el posible desarrollo de una bomba atómica por parte de Irán, ¿por qué no se lo impide también a Israel?

Ni siquiera el Fondo Monetario Internacional secunda las palabras de Trump; su presidenta, Christine Lagarde, ha dejado claro que no cambiarán su postura con Irán porque lo diga Trump y es que hasta ocho verificaciones se han llevado a cabo por los observadores internacionales para comprobar que Irán está cumpliendo con el acuerdo nuclear.

Comprendamos pues el gran desconcierto que causa la política actual de los Estados Unidos con el "donde dije digo, digo Diego", tanto en materia exterior como en asuntos interiores, como sucede con la Sanidad. Los ciudadanos norteamericanos no saben qué va a suceder con su cobertura médica en los próximos meses, si se encarecerá o en qué quedará ya que la Casa Blanca no termina de aclararlo, como no aclara nada en ningún otro aspecto de su política. El senador demócrata Mark Warner ha llegado a declarar que Trump está llevando el caos y la confusión al sistema sanitario estadounidense. 

La mayoría de politólogos a los que los medios de comunicación consultan cada vez que Trump protagoniza otra excentricidad dicen que el presidente está consiguiendo aislar al País como nunca antes dentro de la comunidad internacional.

Hassan Rouhani, presidente de Irán, contestó a Trump diciendo que, si considera su País una dictadura, ¿cómo es que no dice lo mismo de aquellos Regímenes a los que apoya en los que nunca ha habido elecciones continuando regidos por costumbres tribales? Sin duda, Rouhaní se refiere a los Regímenes del Golfo Pérsico, en especial al reino saudí. El presidente iraní se defiende diciendo que él al menos fue elegido por su pueblo al que se daba a escoger entre dos candidatos, considerado Rouhaní por los expertos en política interna iraní como un islamista moderado. 

En realidad, en Irán solo pueden presentarse a las elecciones los candidatos que previamente autorice un grupo de "expertos" formado por seis miembros del consejo de ayatolás que preside un dictador (otro ayatolá) al que denominan "Líder Supremo de la Revolución Iraní" y otros seis miembros que representan al Poder Judicial y al Parlamento. Es una pantomima que pretende aparentar democracia cuando en realidad el Poder Judicial también está presidido por alguien que escoge el Consejo de Ayatolás o Guardianes. Pero al menos hay elecciones (que no hay en Arabia Saudí) con lo que, si bien todos los miembros del Parlamento son islamistas, al menos se da la opción de que entre ellos haya moderados, como el propio presidente iraní.

Rouhaní sostiene que, si la Unión Europea llegara a apoyar a los Estados Unidos en este asunto, iría en contra del espíritu de mediación que la propia UE protagonizó en la firma del Tratado nuclear de 2015 que ha quedado claro que Irán está cumpliendo, así que le pide a la Unión que vuelva a mediar para evitar el desastre. Y desde luego, no parece que Trump consiga muchos apoyos en Europa, por no decir ninguno. 

El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Sigmar Gabriel, ha ido más lejos declarando que si se imponen más sanciones a Irán -sin motivo ya que está cumpliendo lo acordado en el Tratado Nuclear-, conllevaría una situación muy peligrosa para la Unión Europea por la posibilidad de que se declarara otra guerra en Oriente Medio entre Irán y Estados Unidos. Y con una guerra sí pudieran los iraníes animarse a desarrollar armas nucleares para defenderse.