Crece la tensión entre Corea del Norte y EEUU

29.04.2017

Máxima tensión entre Corea del Norte y los Estados Unidos. Donald Trump avisa de que los norcoreanos pudieran atacar, de forma inminente, a Corea del Sur o Japón. Por su parte, el Gobierno norcoreano dice estar preparado para enfrentarse a los poderosos portaaviones norteamericanos, de hecho, el dictador Kim Jong-un declaró (en el periódico del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte) que con un solo ataque destruiría el USS Carl Vinson, que actualmente realiza maniobras navales con las Fuerzas Marítimas de Autodefensa de Japón, en el Mar de Filipinas. El presidente Trump ha ordenado que se dirija a las proximidades de la Península de Corea en previsión de un posible ataque norcoreano. La escalada de tensión se produce en un momento en que el Régimen norcoreano tiene retenidos a tres ciudadanos norteamericanos acusados de espionaje. El Ministerio de Asuntos Exteriores de China pide calma pues ya hay demasiada tensión en el Mundo como para crear un nuevo foco en el Este de Asia. Trump responde que desea una solución pacífica pero que no descarta una intervención militar para solucionar el problema norcoreano de una vez. En principio, es posible que apliquen nuevas sanciones económicas, pero si ello no fuera suficiente la solución militar está sobre la mesa.

El ministro chino de Relaciones Exteriores, Wang Yi, advierte de que la situación puede descontrolarse si no se halla antes una solución diplomática, en lo que concuerdan con el Gobierno ruso. Donald Trump ha llegado a decir que el presidente chino, Xi Jinping, es un buen hombre pero que su Gobierno debe esforzarse más en controlar a los norcoreanos; China es el único aliado con el que cuenta Corea del Norte y a la Secretaría de Estado de EEUU le consta que el Gobierno chino ha avisado a Corea del Norte de que si continúa con sus pruebas balísticas les aplicará sanciones de forma unilateral. El secretario de Estado Rex Tillerson ha anunciado que en su próxima reunión en la ONU con los ministros de Asuntos Exteriores solicitará que se implementen las sanciones económicas a Corea del Norte e incluso que se aumenten. Exigirá que se presione a Corea del Norte para que abandone su programa nuclear.

China puede castigar severamente a Corea del Norte restringiendo el envío de petróleo; de momento ya ha prohibido las importaciones del producto más importante que Corea del Norte comercia en el exterior con los chinos: el carbón. Los chinos consideran suficiente con esto y piden no tensar más la cuerda por si acaso se rompe. Pero la Marina de los Estados Unidos está en alerta y de momento el portaaviones nuclear USS Carl Vinson se unirá al submarino nuclear USS Michigan que le espera en Corea del Sur junto a navíos surcoreanos con los que llevarán a cabo maniobras navales.

El asunto de Corea del Norte está muy presente en la mente de Donald Trump que incluso lo sacó a relucir en su reciente reunión con el presidente argentino Mauricio Macri a quién interesan otras cuestiones como el bloqueo comercial a la importación de limones argentinos en Estados Unidos y la búsqueda de inversores texanos para extraer petróleo y gas del yacimiento de Vaca Muerta, en Argentina. Aun así, Trump no dudó en sacar el tema de Corea del Norte y de pasada también Venezuela, de la que dice sentir mucho la situación difícil por la que está pasando ese País sudamericano. Pero resulta evidente que Corea del Norte es prioridad para Trump y más después de la última prueba balística de los norcoreanos en la madrugada del 22 de abril, detectado por las Fuerzas Armadas de Corea del Sur, confirmado por el Mando militar del Pacífico de los Estados Unidos (PACOM); su portavoz comunicó que detectaron el lanzamiento cerca del campamento de aviación de Pukchang, al norte de Pyongyang, la capital norcoreana, recorriendo 35 kilómetros y estallando en el aire. Añadiría que no supone una amenaza para Norteamérica por el tipo de misil, avalado por el NORAD (Comando de Defensa Aeroespacial de Norteamérica).

Trump, acostumbrado a hacer comentarios en Twitter, colgó uno que decía que el lanzamiento del misil es una falta de respeto a China que les ha avisado de que no vuelvan a hacerlo ante lo que los norcoreanos hacen caso omiso. Incluso, después de otro lanzamiento el quince de abril pasado, fallido, organizaron un desfile militar como demostración de fuerza, coincidiendo con el nacimiento del fundador del Régimen, el padre del actual dictador. Los norteamericanos envían a su portaaviones USS Carl Vinson, con los destructores que le acompañan y un crucero de misiles guiados para unirse al submarino nuclear USS Michigan, de la clase Ohio, que contiene 154 misiles Tomahawk, que les aguarda en Corea del Sur. En este País, los Estados Unidos están instalando un sistema antimisiles que cuesta mil millones de dólares. El mismísimo vicepresidente de los Estados Unidos ha visitado Corea del Sur en abril para tranquilizar a su Gobierno y dejarle claro que Estados Unidos estará a su lado en estos difíciles momentos.

Actualmente, los norcoreanos (que se sepa) cuentan con cuatro tipos de misiles, según el Instituto George C. Marshall -que cerró hace dos años, con lo que la información pudiera ser obsoleta-: los NODONG, cuyo alcance es de 1.300 kilómetros, con los que puede alcanzar objetivos en Corea del Sur y Japón; los TAEPODONG 1, con alcance de 2.000 kilómetros, pudiendo llegar por lo tanto al Este de China. También cuentan con los MUSADAN, de un alcance de 4.000 kilómetros, con los que alcanzarían objetivos en Rusia y La India y los de mayor alcance, los TAEPODONG 2, que pueden llegar, teóricamente, al Este de Europa, Canadá, incluso Australia o Alaska. Se cree que posee bombas nucleares de 30 kilotones (dos veces la de Hiroshima).

El sistema de misiles que Estados Unidos instala en Corea del Sur puede alcanzar a los primeros tipos de misiles, los NODONG, a medida que se acercan a sus objetivos en Corea del Sur, aunque también podría interceptar los TAEPODONG 1. Los misiles lanzados en abril parece que son distintos lo que pudiera indicar que Corea del Norte sigue diseñando nuevos ingenios balísticos de los que poco sabemos. Por su parte, los Estados Unidos ha realizado también un lanzamiento de un misil balístico intercontinental capacitado para transportar una cabeza nuclear, aunque lógicamente, en la prueba, carecía de dicha carga. Se lanzó desde la Base Aérea de Vandenberg (California) hacia un objetivo en el Océano Pacífico, a casi 6.800 kilómetros. La prueba fue un éxito y se ha interpretado como un aviso a Corea del Norte. Ante este ejercicio norteamericano, el embajador de Corea del Norte en la ONU declaró que es la escalada belicista de los Estados Unidos y no la de Corea del Norte la que pone en peligro a todo el Mundo por la posibilidad de una guerra nuclear, añadiendo que su Gobierno está preparado ante tal posibilidad. Al mismo tiempo, la cadena de televisión NBC comunicaba en sus informativos que fuentes de los Servicios de Inteligencia del Gobierno les han comunicado que las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos se están preparando para un ataque convencional a Corea del Norte. Sin duda, las armas convencionales (no nucleares) de los Estados Unidos son muy poderosas a juzgar por el reciente uso de la bomba MOAB, a la que se conoce como la madre de todas las bombas, en el Este de Afganistán, contra el ISIS.

El Plan de Estados Unidos

Mark Toner, portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., ha declarado que el tiempo de las negociaciones a largo plazo se ha acabado, por lo que urge encontrar una solución rápida. El propio secretario de Estado advierte de que las Naciones que no se unan al plan de su Gobierno de frenar a Corea del Norte de una vez por todas serán avisadas de las consecuencias que tal falta de colaboración pueda suponer en un futuro en sus relaciones con Estados Unidos. Señala a Rusia como ejemplo de mala gestión de una crisis regional por su fallida intervención en Siria. Lo que pide Tillerson, secretario de Estado, es que se ejecuten las sanciones contra Corea del Norte que hasta el momento no se hayan ejecutado (la ONU ha dictado, desde 2006, seis resoluciones contra el Régimen norcoreano), suspender toda relación diplomática que Nación alguna de la ONU aún mantenga con los norcoreanos (señalando claramente a China que maneja el 90% del comercio norcoreano) y aislar económicamente a los Países u organizaciones que apoyan el programa nuclear de Corea del Norte, incluso que mantengan relaciones comerciales, como comprarles carbón, la principal exportación norcoreana. Tampoco aprueban que se dé trabajo a norcoreanos en otros Países considerándolo otra forma de colaboración con el Régimen de Pyongyang.

Tanto si la ONU aprueba el plan de Estados Unidos como si no, Washington se reserva su derecho de actual de forma unilateral. China, por su parte, pide que se suspendan las maniobras navales conjuntas entre Estados Unidos, Japón y Corea del Sur al considerarlo también una provocación primando ahora tranquilizar las aguas, pero tanto Estados Unidos como Gran Bretaña opinan que no hay comparación entre las pruebas balísticas norcoreanas y las maniobras navales, ya que lo primero sí es una amenaza para los Países de la zona, no lo segundo. El Gabinete de Trump dice no estar interesado en cambiar el régimen político de Corea del Norte ni en su colapso como paso previo a la unificación coreana beneficiando a sus aliados del sur (lo que sería beneficioso económicamente para Estados Unidos) sino en defender a todos sus aliados en la Región. Es más, si el Gobierno norcoreano accede a desnuclearizar la Península, el Gobierno de Trump asegura que colaborará con ellos e incluso ayudará a que el País mejore su situación económica. Pero otros líderes políticos decían en la ONU que la actitud de Trump es irresponsable, movilizando a su Marina de Guerra teniendo en cuenta que el dictador Kim es alguien impredecible e inestable y pudiera dar lugar a un conflicto de consecuencias catastróficas para todo el Mundo.

Kim Jong-un
Kim Jong-un

El secretario de Estado de EEUU, en una entrevista a Fox News, dejó claro que su Gobierno sabe que el dictador norcoreano no está loco y que es plenamente consciente de lo que hace y dice pues cuenta con análisis psicológicos detallados elaborados por los Servicios de Inteligencia norteamericanos que señalan a Kim como alguien despiadado e irracional pero no un demente. Trump, posteriormente, diría que ignora si Kim es irracional o no, pero comprende que su juventud e inexperiencia sea lo que tal vez le lleve a comportarse como lo hace, heredando una dictadura de su padre con tan solo 27 años de edad. Le pide encarecidamente que actúe con raciocinio porque de lo contrario, Trump tiene claro cómo actuar.

Annika Soder, viceministra de Relaciones Exteriores de Suecia, País que mantiene relaciones diplomáticas con los norcoreanos y de hecho representa, previo acuerdo entre los dos Países, los intereses de los Estados Unidos en Corea del Norte, sin llegar a tachar de irresponsabilidad la actitud de Trump, pide al Consejo de Seguridad de la ONU que debata de forma sensata las medidas a tomar. En esos mismos términos se pronunció el ministro de Asuntos Exteriores de Etiopía, Workneh Gebeyehu, que añadiría que una guerra entre EEUU y Corea del Norte no beneficiaría a nadie, ni siquiera al vencedor, si es que lo hay. Pero Tillerson y Mike Pence, secretario de Estado y vicepresidente de EEUU respectivamente, piden antes de sentarse de nuevo a negociar representantes norcoreanos y norteamericanos que éstos últimos abandonen su programa nuclear; el propio Pence declararía, a bordo del portaaviones USS Ronald Reagan, anclado en Japón, que no ve próximas esas reuniones porque duda mucho que Corea del Norte ceda.

Hasta el momento, la comunidad internacional ha soportado a Kim Jong Un ante el temor de que acabe utilizando uno de sus ingenios nucleares, aunque solo sea una vez antes de ser arrasado por los Estados Unidos, lo que sería una catástrofe. Se les cree con capacidad para lanzar un misil con carga nuclear sobre Seúl o Tokio (el Gobierno norcoreano también ha amenazado a Australia) por lo que el secretario de Estado Rex Tillerson cree que se debe actuar ya antes de que sea tarde y desarrollen tecnología que les permita enviar un misil a territorio de los Estados Unidos como las Islas Hawái o Alaska. El secretario general de la ONU, António Guterres, opina que se debe frenar a Corea del Norte pues se trata del único País que ha llevado a cabo pruebas nucleares con fines bélicos en el siglo XXI y que espera que se resuelva la crisis en el seno de la ONU porque un error de cálculo o una tergiversación pudieran tener consecuencias desastrosas.

El padre del actual dictador norcoreano se comprometió a reunirse con Corea del Sur, Japón, Rusia, Estados Unidos y China, en una mesa de negociación, en 2003 y de hecho hubo encuentros, pero la diplomacia fracasó definitivamente en 2009. Barack Obama lo intentó, sin éxito ya que los norcoreanos continuaron con sus pruebas nucleares, sobre todo con el actual mandatario que llevó a cabo dos ensayos en 2016 y produjo una veintena de misiles balísticos nuevos. El Gobierno de Estados Unidos ha declarado que se acabó maniobrar con cuidado para no ofender a ciertos Países en la Región y que en cambio se permita a Corea del Norte seguir probando misiles balísticos o llevar a cabo ensayos nucleares. La embajadora de Estados Unidos en la ONU, Nikki Haley, dijo el 24 de abril pasado que si Corea del Norte ataca una de sus Bases militares o simplemente prueba un misil intercontinental (lo que ha hecho Estados Unidos recientemente, lanzando un misil desde California al Pacífico a casi 6.800 kilómetros de distancia), entonces procederán a devolver el ataque con toda la contundencia que consideren.

China, que navega ahora entre dos aguas, ha sido señalada por la Agencia Oficial KCNA de Corea del Norte como cobarde al ceder a las presiones de Estados Unidos lo que de seguir así pudiera conllevar graves consecuencias, en una nueva amenaza del Régimen de Pyongyang aunque no llegan a mencionar el nombre del gigante asiático. Sin embargo, ha sido suficiente para que la República Popular China movilice a decenas de miles de soldados enviándolos a la frontera con Corea del Norte si bien el Gobierno chino dice que son simples maniobras. En esta línea, las Fuerzas Aéreas de Corea del Sur también están en alerta, como las Fuerzas de Autodefensa de Japón.

Trump cree que el dictador norcoreano pudiera ser alguien irracional, pero en los Estados Unidos no ganan para sorpresas con las excentricidades continuas de su presidente: la última ha sido fletar autobuses desde el Capitolio a la Casa Blanca, transportando a senadores, a los que el presidente y el vicepresidente informaron sobre la gravedad de la amenaza norcoreana. Varios senadores se marcharon antes de terminar la comunicación presidencial considerando que no se les estaba diciendo nada nuevo con respecto a lo que ya se sabía acerca de Corea del Norte y que no era necesario ese gasto en autobuses puesto que ese mismo día se había producido una sesión informativa en la Cámara de Representantes, en el Capitolio, con la misma finalidad.