Cómo actuar si sufrimos un accidente de tráfico

10.09.2017

Los pasos a seguir si somos víctimas de un accidente, tanto durante el mismo como a posteriori

ADOLFO ESTÉVEZ, desde Granada

Tras un accidente pudiéramos bloquearnos y no saber cómo actuar
Tras un accidente pudiéramos bloquearnos y no saber cómo actuar

En un accidente de tráfico puede pasar que las partes implicadas se pongan de acuerdo o no... Si ocurre lo primero, que es lo recomendable, han de cumplimentar el denominado "parte amistoso" que ambos han de llevar, cada uno, en su vehículo (por si acaso). Si no lo tenemos, debemos pedírselo a nuestra compañía de seguros que nos lo facilitará. En el documento, cada implicado en el accidente pondrá sus respectivos datos personales y de su vehículo, así como los daños sufridos y después firmar los dos. Se presenta la copia en la oficina de nuestra compañía aseguradora y ésta se pondrá de acuerdo con la del otro. Debemos ser lo más exactos posibles en las indicaciones que pongamos en el parte para que después las compañías lo tengan claro. Pero ¿qué sucede si no hay acuerdo? No discuta con el otro implicado; llame a la Policía o Fuerza de Seguridad más próxima. Los agentes, si están facultados para ello (si no es así llamarán a quiénes lo estén), elaborarán un atestado con lo que observen. Con dicho documento, las compañías no debieran tener ningún problema, pero si aun así persiste el conflicto se recurrirá a la vía judicial.

Ahora imaginemos (aunque ha sucedido no pocas veces) que el otro implicado en el accidente no quiere colaborar y vemos que se marcha sin responsabilizarse. Tampoco discutamos ni nos enfrentemos de ningún modo. Apuntemos su placa de matrícula y hablemos con el/los testigo/s si los hubiera pidiéndoles el favor de quedarse con nosotros (si no pueden quedarse pidámosles su teléfono y datos personales -nombre por lo menos-) hasta que lleguen los agentes a los que, naturalmente, habremos llamado para que se personen en el lugar; cuando hablemos con su central operativa por teléfono les diremos que el otro individuo se ha marchado y les daremos la matrícula, marca y modelo del vehículo así como la dirección que han tomado. Si hay alguien en el lugar que conozca bien las características de la zona también puede ser útil, aunque no presenciara el accidente (un vecino, un comerciante...). 

Diremos a los agentes por teléfono cuando informemos de que el contrario se ha dado a la fuga y todo lo que hayamos observado en su comportamiento para que estén prevenidos en su búsqueda y lo tengan en cuenta para su detención: si creemos que estuviera ebrio o bajo los efectos de alguna droga, si conducía mientras hablaba por teléfono, si su velocidad era inadecuada o conducía de forma temeraria, etc. Diremos también si hemos observado que llevara el cinturón de seguridad puesto. Si iba en motocicleta (o ciclomotor), si llevaba el casco tanto él/ella como su acompañante si lo hay. También si lleva niños consigo y si van de forma adecuada, con su silla correspondiente.

Mientras llegan los agentes, podemos hacer fotografías con nuestro teléfono móvil o cámara si la tenemos, del estado en que han quedado los vehículos tras el accidente (tanto si hay colaboración del otro individuo como si no) y si vemos que se marcha hagamos una fotografía del vehículo para mostrársela a los agentes; cabe la posibilidad de que nos la pidan para facilitar su detención y por supuesto será valiosa en el juicio. Después, más tranquilos, haremos fotografías también de la calzada y de cualquier detalle que demuestre o ayude a demostrar la negligencia del contrario. Tomemos imágenes de las señales de tráfico que haya en la zona.

Tal vez no podamos tomar nota de los datos que puedan ayudarnos después porque alguno de los implicados esté herido; en ese caso, hay que pedírselo a alguien o hacerlo nosotros mismos en cuanto nos sea posible, en el caso de que los agentes no puedan personarse enseguida en el lugar del suceso. A nosotros, en ese momento, nos interesa más acudir a urgencias cuanto antes o ayudar al otro implicado, si estuviera herido -llamaremos a los servicios de emergencias, por supuesto y que nos asesoren-. Una vez atendidos pedirle al médico o responsable que especifique en el parte que las lesiones se han producido en un accidente de tráfico, esencial para la compañía de seguros a la que tendremos que enviar los documentos que tengamos, tanto si el parte es amistoso como si no, en un plazo máximo de una semana. Si hay lesiones, no dudaremos en recurrir a un abogado aparte de la compañía de seguros pues nos asesorará sobre la cantidad que debemos percibir por los daños sufridos y si procede o no abrir diligencias judiciales. Además, es conveniente que nuestro abogado esté presente cuando nos visite el médico de la compañía aseguradora del otro implicado y deberemos mostrarle el acuerdo económico al que dicha compañía pretende llegar con nosotros para que él nos aconseje si aceptar o no.

Conviene que, en nuestro ordenador personal o en una carpeta física, guardemos cuanta documentación relacionada con el accidente vayamos acumulando puesto que si hay juicio cualquier papel o nota pudiera sernos útil, desde el parte del accidente hasta el parte médico, recibos por gastos de cualquier tipo, etc. Guardémoslo todo, incluso lo que creamos que carece de importancia, si está relacionado con el accidente: gastos farmacéuticos, de la grúa si fue necesaria, de taxis que nos veamos obligados a utilizar por no poder usar nuestro vehículo (tanto en el accidente como a posteriori con la rehabilitación, si se prescribiera) u otro de sustitución y si esto último conlleva un gasto añadido, de todo, en definitiva. Por supuesto, la factura de reparación del vehículo; si no la tuviéramos para cuando se celebre el juicio, pidamos antes un presupuesto de un taller de confianza ya que será válido igual.

Si requerimos tratamiento de rehabilitación, intervención quirúrgica, seguimiento médico ya sea por lesiones físicas o psicológicas por el trauma sufrido, de todos los facultativos pediremos el correspondiente parte puesto que el médico forense pudiera pedírnoslo. Debemos tener en cuenta que los médicos forenses no solo atienden autopsias, sino que también actúan en siniestros y accidentes en los que haya dudas sobre la autoría, por encargo del juzgado.

No tirar a la basura los efectos que se hayan deteriorado por el accidente; conservarlo todo, aunque esté inutilizado. Pueden ser pruebas importantes.

Si debido al accidente nos viéramos imposibilitados de acudir al trabajo o algún compromiso laboral o comercial que nos reporte pérdidas económicas o salariales, se debe expedir justificante que lo demuestre para presentarlos en el juicio. Las personas que expidan dichos comprobantes deberán estar dispuestas a ratificarlo ante el juez si éste pide su comparecencia al objeto de comprobar que en efecto existe un perjuicio económico causado por el accidente.

Muy importante: si viajamos y no tenemos el seguro al día, pero hemos sufrido un accidente por culpa de otro, no por el hecho de que carezcamos de seguro en ese preciso momento dejamos de tener derecho a una indemnización. Eso no es así. Hay que poner el caso en manos de un abogado porque independientemente de la sanción que nos corresponda por circular sin seguro, la indemnización debemos recibirla en el caso de que hayamos sufrido algún daño con derecho a la misma.