Club Bilderberg: el Gobierno en la sombra

09.06.2017

LUCÍA GARCÍA

La llegada de Patricia Botín al Club Bilderberg y además a su Comité Directivo le encumbra a lo más alto de la élite internacional. Su puesto en dicho Comité lo ocupaba anteriormente Juan Luís Cebrián, que ha sido el "delegado" del Club en España en los últimos cuarenta años. Tiene actualmente 72 años de edad y Patricia Botín solo 56. ¿Vemos aquí un relevo generacional, alguien a quién Botín se quita de en medio para acceder a la élite mundial o una sustituta buscada por el propio Cebrián? Si fuera esto último, algo busca Cebrián, desde luego, en lo que pueda ayudarle el Banco Santander y es que el Grupo PRISA que preside pasa por un mal momento. Sus acciones en Bolsa han caído en picado perdiendo más de la mitad de su valor en 2017. Ya en noviembre de 2016 comenzó a vislumbrarse problemas cuando el holding mediático puso a la venta su filial SANTILLANA. La familia Polanco, que posee el segundo mayor paquete de acciones de la Compañía y fundadora del Imperio PRISA, busca quién suceda a Cebrián que no ha sabido gestionar el pase a los tiempos actuales del mayor grupo empresarial de medios de comunicación en habla hispana. La prueba es que sus principales marcas, el periódico EL PAÍS y la cadena de radio SER, se han desvalorizado en Bolsa nada menos que un 97% desde que Cebrián es el consejero delegado del Holding. En la actualidad, un conglomerado de medios de información que en su día estaba valorado en más de 4.500 millones de euros, hoy podría ser adquirido por menos de 180 millones, con una deuda que supera los 1.480 millones de euros. Y eso que se ha desprendido de varias de sus empresas o parte de ellas como sucedió con las editoriales SANTILLANA, ALFAGUARA, EDICIONES GENERALES o la cadena de televisión de pago DIGITAL PLUS. Necesitan casi 1.000 millones de euros para sobrevivir y tienen de plazo lo que queda de 2017 y 2018 para abonar esa parte de su deuda, pero no consiguen vender lo que les queda de SANTILLANA; nadie se atreve a comprar una empresa que se está vendiendo precisamente porque da problemas y ocasiones ha tenido Cebrián de buscar algún interesado porque en las reuniones Bilderberg acuden también los directivos de "Pearson PLC" que es la mayor editorial del Mundo, "The Economist Group (que pertenece a las familias Rotschild y Agnelli, ésta última propietaria del Imperio automovilístico FCA)", "Bloomberg" que posee la tercera parte del mercado de software, datos e información del sector financiero o "News Corporation", el cuarto mayor holding mediático del Mundo. Pero nadie se interesa por el Grupo PRISA. Se ve que Cebrián ya no es la persona tan influyente que fue antaño por lo que el Club Bilderberg le ha trasladado al Former Steering Committee, el órgano de exdelegados o veteranos que tuvieron alguna vez influencia, como Kissinger; por cierto, se dice que en 1968 Kissinger abordó en la reunión Bilderberg de aquel año en Mont Tremblant -Canadá- la sucesión de Franco proponiendo al príncipe Juan Carlos de Borbón. Curiosamente, al año siguiente le designó el general Franco como sucesor a la Jefatura del Estado español, información que dicen los autores Daniel Estulin y Pilar Urbano que conocieron en forma de documentos confidenciales a los que pudieron acceder (recientemente la CIA y la NSA desclasificaron documentos reservados). La realeza interesa el Club Bilderberg por las numerosas Fundaciones y organizaciones benéficas que presiden de forma honorífica sobre las que tienen cierta influencia. 

En realidad, no es el primer año que acude un representante de "Ciudadanos". El año pasado, en Dresde, lo hizo Luís Garitano, responsable de economía de la formación política. Se invitó también a la reina Leticia de España continuando con la tradición de la Reina Sofía que era habitual en las reuniones Bilderberg como casi todas las casas reales gobernantes que suelen enviar a alguno de sus miembros a las reuniones; finalmente, la actual reina de España no acudió. Botín, en cambio, ya acudía a las reuniones Bilderberg siendo presidenta de BANESTO, un Banco que formaba parte del Grupo Santander. Cuando dejó esta entidad para hacerse cargo de la filial del Santander en Gran Bretaña, dejó de asistir para hacerlo de nuevo una vez llegó a la presidencia del Grupo bancario, hace tres años. También asiste José M. Durao Barroso, presidente honorífico y consejero de Goldman Sachs, uno de los más importantes Bancos del Mundo. Lo de esta entidad de inversión es bastante llamativo porque varios de sus directivos europeos ocuparon también los más altos cargos de la Unión Europea como el mencionado Durao Barroso, que fue presidente de la Comisión Europea o Mario Draghi, quien preside actualmente el Banco Central Europeo habiendo sido anteriormente vicepresidente para Europa de Goldman Sachs. También acudieron a la reunión 2017 del Foro Bilderberg, como es habitual, representantes de los grandes Bancos mundiales como Deutsche Bank o el Grupo ING.
El Club Bilderberg acapara todos los sectores
El Club Bilderberg acapara todos los sectores

Cebrián, el anterior delegado de Bilderberg en España, ha sido sustituido por Patricia Botín, estrella en alza (si no le sale mal la arriesgada operación del Banco Popular). Pero otros empresarios españoles son habituales en las reuniones Bilderberg como José Manuel Entrecanales, propietario de la Compañía ACCIONA, un Holding de energía e infraestructuras que no hace más que subir puestos en el ranking de grandes compañías multinacionales, con beneficios todos los años y decenas de miles de empleados. Igualmente era habitual la reina de España Doña Sofía, no en cambio el rey, aunque sí asistía Jaime Carvajal Urquijo, vicepresidente del Banco Santander y amigo personal del rey Juan Carlos así como miembro de la Comisión Trilateral, similar al Club Bilderberg solo que a diferencia de éste incluye en sus reuniones a representantes japoneses desde un principio; en cambio, el Club Bilderberg lo haría mucho más tarde.

Junto a Botín, en el Comité Directivo del Club, entre otros, se encuentran nada menos que John Elkann, presidente del gigante automovilístico FCA (Fíat Chrysler Automóviles), Kenneeth M. Jacobs, director ejecutivo de la asesoría financieraLazard, una de las más importantes del Mundo, Michael O`Leary, consejero delegado de la compañía aérea Ryanair (la más rentable del Mundo) y Thomas Enders, director ejecutivo de Airbus, el mayor fabricante de aviones y equipos aeroespaciales del Mundo. El reuisito indispensable para formar parte del Comité Directivo es que sepan hablar inglés de forma fluida, casi perfecta.

La novedad que ha recuperado Botín con respecto a Cebrián (en los últimos años), a la hora de invitar a personalidades representativas de España a las reuniones Bilderberg, es incluir a políticos de altura. En este sentido se enmarca la invitación a De Gindos y Albert Rivera. El primero se entiende, es ministro de economía en España y quién maneja los hilos del quinto Banco más importante del País, intervenido por el Estado español por sus problemas financieros. Pero Albert Rivera es un recién llegado a la escena política española si bien cuenta con una representación parlamentaria lo suficientemente importante como para ayudar a gobernar España junto al Partido Popular. Aun así, perdió en los últimos comicios electorales ocho escaños en el Parlamento. Anteriormente, se invitaba solo a miembros del Gobierno y ahora en cambio se invita a Rivera. Sea cual sea la verdadera razón por la que se le ha invitado, sin duda, Albert debiera aprovechar la oportunidad que se le brinda de hacer excelentes contactos a escala internacional que le apoyen en las próximas elecciones en España. Por otro lado, deberá gestionarlo bien porque a la ciudadanía tal vez no le atraiga el que se codee con personas de la élite mundial de los que no se sabe que deciden en sus reuniones, un grupo exclusivista que juega a manejar el destino de todos los habitantes del Planeta, pero sin contar con ellos. Un verdadero "despotismo ilustrado": Todo para el pueblo, pero sin el pueblo. Un lema que no es el que propugna precisamente la formación "Ciudadanos". Así que tal vez lo que le ha hecho Botín a Rivera no sea un favor sino todo lo contrario: mostrarle como alguien que no duda en unirse a grupos herméticos y misteriosos, impropio de quién se afana en decir que se ha de hacer todo en abierto, con transparencia, para que el pueblo sea el que verdaderamente decida. De todos modos, aunque el resultado de las reuniones del Foro Bilderberg no sea conocido por la opinión pública, se supone que se le hace llegar a los Gobiernos de las principales potencias mundiales para que lo apliquen a sus políticas, si lo ven oportuno o adecuado.

En realidad, no es el primer año que acude un representante de "Ciudadanos". El año pasado, en Dresde, lo hizo Luís Garitano, responsable de economía de la formación política. Se invitó también a la reina Leticia de España continuando con la tradición de la Reina Sofía que era habitual en las reuniones Bilderberg como casi todas las casas reales gobernantes que suelen enviar a alguno de sus miembros a las reuniones; finalmente, la actual reina de España no acudió. Botín, en cambio, ya acudía a las reuniones Bilderberg siendo presidenta de BANESTO, un Banco que formaba parte del Grupo Santander. Cuando dejó esta entidad para hacerse cargo de la filial del Santander en Gran Bretaña, dejó de asistir para hacerlo de nuevo una vez llegó a la presidencia del Grupo bancario, hace tres años. También asiste José M. Durao Barroso, presidente honorífico y consejero de Goldman Sachs, uno de los más importantes Bancos del Mundo. Lo de esta entidad de inversión es bastante llamativo porque varios de sus directivos europeos ocuparon también los más altos cargos de la Unión Europea como el mencionado Durao Barroso, que fue presidente de la Comisión Europea o Mario Draghi, quien preside actualmente el Banco Central Europeo habiendo sido anteriormente vicepresidente para Europa de Goldman Sachs. También acudieron a la reunión 2017 del Foro Bilderberg, como es habitual, representantes de los grandes Bancos mundiales como Deutsche Bank o el Grupo ING.

Pero por muy interesante que pueda ser la absorción del Popular por parte del Santander, por las implicaciones de dos poderosas e influyentes congregaciones religiosas y de un Banco igualmente influyente a escala mundial, en la reunión Bilderberg de 2017 ha interesado más la aparente locura de Donald Trump.

Interesado y preocupado porque se teme que el presidente de la principal superpotencia mundial se descontrole y debe de ejercer una gran influencia el Club Bilderberg en la Casa Blanca, independientemente de quién la ocupe, teniendo en cuenta el nivel de los representantes de los Estados Unidos en la reunión tradicionalmente. Este año, aun con la ausencia de Trump, han acudido el teniente-general Herbert McMaster, asesor de Donald Trump en seguridad nacional, Wilbur Ross, Secretario del Departamento de Comercio del Gobierno de los Estados Unidos, Christopher Liddell, director del Grupo de Iniciativas Estratégicas de la Casa Blanca, y dos exdirectores de la Central de Inteligencia (CIA); también asistió un ex-director del MI6, el Servicio de Inteligencia Exterior de Gran Bretaña, John Sawers, así como el influyente senador norteamericano Lindsey Graham (también ha estado Henry Kissinger, uno de los hombres que conocen más secretos de Estado del Mundo y que tiene ya 94 años de edad). Pero pareciera más una representación, la estadounidense de este año, simbólica con dignatarios algunso de capa caída, como los del Grupo de Iniciativas Estratégicas, ya que se creó en el mes de enero, pero unos meses después se ha desintegrado por las disensiones internas, incorporándose a la Oficina de Innovación de la Casa Blanca como un proyecto más, pero sin éxito. Aunque llama la atención que cuando ha quedado definitivamente defenestrado el Grupo (SIG por sus siglas en inglés) ha sido después de la reunión Bilderberg. Pareciera que lo que se habló en dicha reunión haya enfadado de tal modo a Trump que haya decidido la clausura definitiva del SIG por no saber defenderle como es debido, ante los hombres y mujeres más influyentes del Mundo: 131 miembros de la élite política, económica y financiera. La reunión de 2017 la ha presidido Henri de Castries, vinculado todavía a la Compañía AXA, uno de los grupos aseguradores más grandes del Mundo y actual presidente del Instituto Montaigne, un Think Tank que promueve la influencia de Francia en el Mundo; se dice que nada se mueve en Francia, en el terreno político, sin que lo sepa De Castries y que el Palacio del Elíseo lo ocupa quién él decida. Basta con qué se fije en alguien que le interese y moverá fichas para conseguir que sea elegido por el pueblo para presidente. Destaca también la presencia del secretario general de la OTAN, la directora del Fondo Monetario Internacional, el soberano de Holanda y el embajador de China en los Estados Unidos.

Sabemos los temas que abordaron porque publicaron en su web el orden de asuntos a tratar, pero no lo que se habló: preocupa el proteccionismo nacionalista de Trump, contrario a la globalización que defiende el Club Bilderberg, el rumbo que deben tomar la OTAN, la Unión Europea y otras superpotencias mundiales como Rusia y China, así como la proliferación nuclear.

El Club Bilderberg fue un secreto durante muchos años hasta que se difundió demasiado por lo que salieron a la luz pública, pero sin que trascienda nunca lo que "deciden" en sus reuniones. Siguen la "Regla Chatham House", sistema para la celebración de debates y mesas redondas sobre temas de actualidad controvertidos que ideó el Real Instituto de Asuntos Internacionales británico en 1927. La Regla sugiere que los miembros de un seminario que se acoja a la misma pueden comentar los resultados de la reunión, pero no decir quiénes asistieron (salvo que se haya hecho público por la propia organización) o lo que dijera un asistente concreto.

Se les ha señalado como un Gobierno mundial en la sombra que deciden en sus reuniones el camino que debe seguir la Humanidad y los conflictos bélicos que deben librarse (con el dinero que ganará cada uno por las ventas de armas y otros intereses). Como suelen acudir los responsables de los principales Bancos Centrales, el Club puede imponer el tipo de interés para el dinero, su mayor o menor disponibilidad, el precio del oro y si un País concreto puede recibir un préstamo o no conviene hacerlo, con lo que podrían asfixiarlo económicamente si no se adhiere a sus condiciones. Incluso la industria cinematográfica y del entretenimiento está en sus manos pues los magnates de las productoras más importantes y también las más grandes empresas de videojuegos participan en sus reuniones.

Algunos autores que han estudiado a fondo lo poco que ha trascendido de sus reuniones aseguran que movimientos globales como el ecologismo son impulsados por el Club Bilderberg porque permite controlar la conciencia global de la Humanidad. De ahí también que apoyen al capitalismo de las más grandes compañías multinacionales por su proyección global.

Pero como os decía antes, el asunto central de la reunión ha sido la acción gubernamental de Trump con un debate al que han denominado: "La Administración Trump: informe de avances", del que se ocuparon los representantes de Estados Unidos. Participan influyentes personalidades de otros Países a los que se informó de cómo lo está haciendo Trump que lleva tan solo cinco meses en el poder...y ya preocupa al Club Bilderberg. Es, de hecho, la primera vez que no asiste un presidente de EEUU a una reunión Bilderberg y es algo que molesta a los más poderosos, acostumbrados a que los mandatarios coman en las palmas de sus manos. Tal vez por esta razón Kissinger se reunió recientemente con Trump, para convencerle de asistir y ser más moderado recibiendo probablemente una negativa del presidente, lo que comunicado al Comité Directivo del Club haya sido recibido como una afrenta hacia quienes gobiernan realmente. Cristina Martín, autora del libro "Los amos del mundo están al acecho, Bilderberg y otros poderes ocultos", dice haber visto "actas de Bilderberg que dicen cuándo y qué países van a crear empresas". Por una entrevista concedida por Esperanza Aguirre, que fue presidente de la Comunidad de Madrid y asistente a dos reuniones Bilderberg, se sabe que solo se concede un minuto para hablar a cada participante tras el que ya no puedes decir nada más, por lo que más te vale aprovecharlo bien ya que es lo que decidirá si consigues apoyos o no. Otra curiosidad es que el Hotel escogido debe obligatoriamente contar con campo de golf.