Caos en la AP-6: ¿quiénes son los responsables?

09.01.2018

Por Andrés Núñez

La mitad norte de España está cubierta por un manto de nieve. En principio, la noticia no es extraña; suele ocurrir todos los inviernos. Aunque la Península Ibérica está asociada al Sol, el buen tiempo y la fiesta, la realidad es que los inviernos son crudos en el interior, con temperaturas bajo cero, vientos gélidos y nieves perpetuas en algunas zonas. Lo que nadie esperaba es el caos que se formó en cuestión de pocas horas en algunos municipios donde por falta de previsión muchas personas quedaron incomunicadas por la nieve.

La peor parte se la llevaron las Comunidades Autónomas de Castilla-León y Navarra. Tan grave ha sido la situación generada por el temporal de nieve que el ministro del Interior, ante las críticas recibidas, ha reunido al Comité Estatal de Coordinación para valorar y analizar la gestión de los recursos que se pusieron en marcha y por qué se tardó tanto en reaccionar.

El Ministerio de Justicia ha tomado cartas en el asunto para determinar quiénes fueron los responsables de la caótica escena que se dio en la autopista del Noroeste. Miles de vehículos quedaron atrapados al quedar bloqueada la vía por la intensa nevada. En seguida, las miradas se pusieron en la actuación del Ministerio de Fomento que es el competente para solucionar cualquier deterioro que se produzca en una carretera y si bien la autopista es de pago no deja de ser una vía de comunicación inspeccionada regularmente por Fomento, o al menos es lo que se espera. Tengamos en cuenta que atraviesa un amplio territorio y que recibe subvenciones estatales para que el servicio que ofrezcan a los ciudadanos no se resienta pues en teoría la Administración General es la titular de todas las carreteras, tanto públicas como de pago, pero éstas últimas son gestionadas por empresas privadas. Por ello, los principales partidos políticos de la oposición piden la dimisión del director general de Tráfico y algunos incluso del ministro de Fomento. 

La filial de Abertis que gestiona sus autopistas es la empresa IBERPISTAS que se defiende de las acusaciones del Gobierno alegando que ellos no fueron los culpables de que casi 3.500 vehículos se quedaran atrapados por la nieve durante nada menos que veinte horas. Trasladan la responsabilidad a la Dirección General de Tráfico (DGT) cuyo titular, Gregorio Serrano, respondió a los medios de comunicación que fue la empresa concesionaria de la autopista la que no actuó como se esperaba de ella, que los efectivos de tráfico sí lo hicieron correctamente y además culpó a los automovilistas por no hacer caso de las advertencias de la DGT sobre el estado de las carreteras por el temporal.

El caso es que miles de personas se vieron impotentes al no poder moverse de la autopista bloqueada donde pasaron entre 18 y 20 horas de pánico, frío y hambre pues la mayoría no llevaban víveres al considerar que se trataba de un simple desplazamiento por carretera sin más consecuencias. La mayoría daban por hecho que, si se producía un evento meteorológico como el acontecido, las autoridades tendrían medios para solucionar cualquier problema. Pero no fue así y tuvieron que aguardar a que hiciera acto de presencia la Unidad Militar de Emergencias (UME), la única con medios para sacarles de un lugar que casi quedó sepultado por la nieve.

Ya en 2010 se dictó una sentencia por una situación similar, pero en la Provincia de Burgos, determinando el Tribunal Supremo que la responsable era la empresa concesionaria ya que la alerta fue anunciada con antelación por los servicios meteorológicos por lo que no puede considerarse un hecho imprevisible. La empresa concesionaria de la AP-1 o autopista del Norte, cumpliendo la sentencia del Supremo, tuvo que indemnizar a los usuarios que se quedaron atrapados por una nevada en 2004 con 150 euros por daños morales más el abono del peaje. En esta ocasión, la situación ha sido mucho más grave, pero IBERPISTAS asegura que activó el Plan Operativo de Viabilidad Invernal (POVI) el día cinco de enero, a las nueve de la noche, que supervisa la DGT que es la que ha de movilizar de inmediato a los servicios de emergencias si fuera necesario. IBERPISTAS añade que en el momento en que activó el POVI, se pusieron manos a la obra echando sobra la calzada de la AP-6 sal y salmuera restringiendo la circulación de vehículos pesados a partir del día seis. 

La empresa comunicó que no cobró peaje a los usuarios que se internaron en la autopista la tarde del sábado, día de los Reyes Magos, un regalo que no compensó en absoluto el infierno que vivieron al verse atrapados.

Se necesitó el auxilio de 240 efectivos de la UME que llegaron a las dos de la madrugada cuando se les había notificado antes de las dos de la tarde. Mientras reunían los batallones movilizados y todo el material necesario más el propio desplazamiento al lugar, de lo más complicado por la adversa climatología, el tiempo transcurría para las personas atrapadas en la autopista. Las temperaturas seguían bajando y el frío era tan intenso que se vivieron escenas dramáticas de familias en vehículos carentes de calefacción, al quedarse sin combustible (consumieron el poco que les quedaba tras el viaje previo al mantener encendido el vehículo para tener calefacción y no quedarse helados) o sin probar alimento en muchas horas, con niños de corta edad en su interior o personas mayores con sus propias dolencias. La UME, cuya labor fue excepcional, como la de la Guardia Civil, socorrieron como buenamente pudieron a cada uno de los afectados. 

La Guardia Civil carecía de medios para abrir la autopista por lo que se mantuvo al lado de las personas atrapadas consolándoles y tranquilizándoles hasta que llegó la UME que iba rescatando vehículo por vehículo ya que no podía hacerse de forma masiva, por lo que las labores de salvamento se alargaron prácticamente toda la madrugada. Eran demasiados ya que se encontraban en plena "Operación retorno" a sus hogares de las vacaciones navideñas. Los que tuvieron la fortuna de cogerles la nevada en un área de servicio, al menos pudieron refugiarse en la misma pero tan solo fue un 5% de los afectados: al resto les sorprendió en la autopista y algunos iban con bebés. Como la mayoría regresaban de sus vacaciones, llevaban sus equipajes en los maleteros de los vehículos por lo que pudieron ponerse ropa de abrigo. 

La pregunta, por lo tanto, sigue en el aire: ¿Cómo es posible que un País avanzado como España sufra las consecuencias de un temporal de nieve por muy intensa que sea? Siempre se han cortado carreteras debido al mal tiempo y probablemente seguirá sucediendo, pero son incidentes que se solucionan en pocas horas, abriendo vías alternativas. Solo en Países con escaso nivel de desarrollo se producen situaciones como la vivida en la autopista AP-6 los días seis y siete de enero.

Cada autopista y autovía cuenta con un centro de operaciones y seguridad vial en los que trabajan decenas de personas y si son de carreteras de interior están dotadas por las suficientes máquinas quitanieves para solucionar un evento como el acontecido.

El protocolo es claro: se prohíbe el adelantamiento para evitar que el exceso de velocidad provoque un accidente mientras los quitanieves entran en acción. Se restringe también la circulación de camiones y autobuses. En ocasiones, si la nevada es muy intensa o se ha producido un accidente, se corta la carretera a la altura de alguna salida precisamente para sortear ese obstáculo retomando la autopista desde un peaje posterior, o sea, por delante de donde se haya producido lo que motive el corte en ese tramo. Esta última medida, en una nevada, no es inteligente, ya que el temporal avanza y si ha caído más nieve en un tramo que en otro es muy probable que más adelante lo haga también en otro tramo. Por lo tanto, lo más sensato, desde un principio, es cortar toda la autopista. De hecho, es la pregunta que la formación política "Ciudadanos" les hace a sus socios de Gobierno del Partido Popular: ¿por qué no se hizo?

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, asegura que se activó un gabinete de crisis desde primera hora de la tarde del día seis de enero, pero lo cierto es que él se encontraba en Sevilla viendo un partido de fútbol, como pudieron constatar las cámaras de prensa. Si hubo tal gabinete de crisis, ¿cómo es que no se desplazó enseguida a Madrid para presidirlo como le correspondía? Él se defiende alegando que lo coordinó todo desde Sevilla, en contacto directo y continuo con la Delegación del Gobierno en Castilla y León ordenando la puesta en marcha de los servicios de emergencias. Si el gabinete lo debía coordinar Fomento, que es el que toma la decisión de poner en marcha las máquinas quitanieves, a través de la Dirección General de Carreteras, ¿cómo es que no cortaron la autopista para que esas máquinas hicieran su trabajo sin el obstáculo añadido de los otros vehículos circulando? 

Hablamos de una vía con un elevado volumen de tráfico, ¿qué esperaban qué iba a suceder si no cerraban la autopista? Los vehículos, al verla abierta, la cogían creyendo que sería más segura que la autovía que no está tan bien mantenida como una autopista, puesto que la primera no es de pago.

A todos los que viajamos a menudo nos ha pasado alguna vez que hayan cancelado algún tren o vuelo debido al mal tiempo, o que corten una carretera por lo mismo; lo que no esperas es encontrarte una autopista abierta con lo que piensas que en ese tramo no hay tanto peligro y por ello permiten la circulación. Si lo que deseas es llegar a casa cuanto antes, no dudas en cogerla. Si además, llevas contigo a algún enfermo o un bebé, con más razón, si ves la autopista abierta optas por ella antes que otra vía, creyendo que ofrece mayor seguridad; prefieres pagar el peaje si a cambio obtienes no solo más seguridad sino también mayor comodidad. 

La Guardia Civil, que se mantuvo en todo momento junto a los ocupantes de los vehículos, informó de las prioridades de evacuación a la UME, que se había desplazado a la zona con varios vehículos especializados, incluyendo un todoterreno con recursos sanitarios para atender a los enfermos. Los demás efectivos de esta formidable unidad militar repartían mantas, agua y comida al resto de personas atrapadas para que aguantaran mientras les llegaba su turno de evacuación.

Los municipios próximos de San Rafael y Villacastín, en la Provincia de Segovia, se volcaron con las personas que la UME les llevaba; los vecinos de estas localidades también tuvieron sus problemas, pues sufrieron varios cortes de suministro eléctrico por el temporal, pero aun así no cesaron en su cooperación.

La Guardia Civil solicitó al Ayuntamiento de Ávila que abriera su polideportivo municipal para dar refugios a cuantas personas le fuera posible, lo que no dudó en hacer el consistorio, colaborando activamente numerosos voluntarios de protección civil.

La Junta de Gobierno de Castilla y León también desplegó sus propios medios contribuyendo a la retirada de vehículos de la autopista cortada, concluyendo la operación en la tarde del domingo, día siete. Con respecto a la Delegación del Gobierno central en la Comunidad Autónoma castellanoleonesa, serían quiénes solicitarían a la UME su presencia en la autopista para auxiliar a los usuarios atrapados.

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