Refugiados y desplazados: problema global

22.12.2016

En el Mundo hay 16 millones de personas refugiadas huyendo de persecuciones de distinto signo pero el número de personas desplazadas por diferentes razones es mucho mayor: 65,3 millones de hombres, mujeres y niños que han dejado sus hogares debido a la violencia y los conflictos.

Colombia es el País con más desplazados internos del Mundo

Colombia es el País con más desplazados internos, nada menos que 6,9 millones, seguido de Siria con 6,6 millones e Irak, con 4,4 millones. La cifra no cesa de aumentar desde hace más de veinte años. México preocupa también; sus cifras no llegan a las colombianas pero suponen un dato igualmente desmoralizador: 281.400 desplazados desde 2011. En menor medida, Perú con 150.000 personas desplazadas, como segundo País de Sudamérica en número de desplazados internos.

Oriente Medio es la Región que exporta más refugiados al Mundo

La región del Mundo con un mayor porcentaje de crecimiento de personas desplazadas es Oriente Medio, sobre todo a causa de los enfrentamientos religiosos en Irak, el terrorismo tanto en este País como en Palestina o la insurgencia ante la ocupación militar: un ocho por ciento de incremento porcentual, un dato nada esperanzador que no tiene visos de mejorar ya que en 2016 muy pocas personas pudieron regresar a sus hogares.

En cuanto a Centroamérica, El Salvador, Guatemala y Honduras registraron 566.700 desplazamientos internos, en conjunto; la mayoría por la delincuencia organizada y la violencia de las bandas criminales, según el Observatorio de Desplazamiento Interno.

La región del Mundo con un mayor porcentaje de crecimiento de personas desplazadas es Oriente Medio, sobre todo a causa de los enfrentamientos religiosos en Irak, el terrorismo tanto en este País como en Palestina o la insurgencia ante la ocupación militar: un ocho por ciento de incremento porcentual, un dato nada esperanzador que no tiene visos de mejorar ya que en 2016 muy pocas personas pudieron regresar a sus hogares. Por lo general, una vez se marchan, no suelen volver, en casi ningún lugar del Mundo ya que no se les ofrece unas garantías mínimas de seguridad; de 16 millones de refugiados en todo el Mundo, solo poco más de 201.400 personas regresaron a sus Países de origen.

África ha visto como aumenta el número de desplazados en el continente en un 20%, de los que la mitad proceden de Siria. En total hay 4,41 millones de refugiados, sobre todo en el África subsahariana, procedentes (aparte de la mencionada Siria) de Somalia, Sudán del Sur, República Democrática del Congo y República Centroafricana. Son personas alejadas de los lugares en los que nacieron y se criaron, donde vivían con sus familias, un problema global que afecta sobre todo a los niños -suponen lamitad de los desplazados del Mundo- debido al hambre, las enfermedades o la falta de refugio que les obliga a dormir a la intemperie muriendo, no pocos de ellos, por frío.

Refugiados, solicitantes de asilo y apátridas

En cuanto a refugiados, Siria (casi cinco millones de personas han huido de la acción de los grupos terroristas y de la guerra, sobre todo a Europa) es el más afectado, pero preocupa también Afganistán 2,7 millones de desplazados y Somalia con más de 1,1 millones. En muchos casos, la mayoría, es imposible saber si la persona que huye es refugiada o desplazada. En ambos casos son una migración forzada, involuntaria, siendo su destino preferente Europa o Norteamérica esperando que su suerte cambie.


Refugiados, solicitantes de asilo y apátridas

La Convención de la ONU sobre el Estatuto de los refugiados en 1951 les definió como las personas que huyen legalmente de su País debido a un temor bien fundado de ser perseguidos por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas. A comienzos del siglo XXI se añadieron otras causas como el deterioro ambiental que obliga a marcharse debido al empobrecimiento de la tierra que cultivaban o a un desastre natural. Los refugiados huyen la mayoría a otros Países donde son acogidos con garantías legales y mientras los desplazados se trasladaban a otras Provincias dentro del mismo País hace tan solo un par de años, en 2016 huyen fuera de sus Países en cantidades abrumadoras.

ACNUR no da abasto, con 16,1 millones de personas amparadas bajo el paraguas de este Alto Comisionado de la ONU más los 5.2 millones que el organismo de Naciones Unidas para refugiados palestinos en Oriente Medio atiende. Los que consiguen volver a sus hogares, como ocurrió en Ruanda o Bosnia-Herzegovina, siguen siendo ayudados durante un tiempo, hasta que se normalice su situación del todo, pero resulta sumamente difícil porque en ocasiones, los que huyeron, si la situación política cambia a su favor en sus respectivos Países, se convierten ellos en perseguidores llevados por la sed de venganza.

Otro grupo dentro del amplio espectro del que se ocupa ACNUR lo constituyen los que solicitan formalmente asilo político, algo así como 3,2 millones de personas que han escapado del desorden político, la violencia armada, la pobreza o una hambruna provocadas por algún conflicto o Régimen corrupto en Estados fallidos.

El fenómeno migratorio de los refugiados y desplazados puede acarrear serios problemas a los Países de acogida ya que en ocasiones se encuentran también en una situación difícil que se agrava con la llegada masiva de estas personas. Ello provoca falta de recursos tanto para los refugiados como para los habitantes de dichos Países.

Irán, con tres millones de refugiados, lo tiene cada año más difícil, pero Pakistán, con cerca de 2,5 millones, lo tiene aún peor. Para sacudirse el problema alegan que, debido a los atentados perpetrados por terroristas afganos, es conveniente expulsar a cuantas personas procedentes de Afganistán se encuentren en el País, por motivos de seguridad. Han comenzado expulsando a los que se encontraban indocumentados quienes abandonaron Pakistán en noviembre de 2016, nada menos que 900.000 personas. A los que tienen documentación que acredita su origen afgano se les insta a marcharse como plazo tope hasta marzo de 2017.

Otra figura es la del apátrida de los que hay nada menos que entre diez y quince millones en el Mundo. Se desconoce la cifra exacta porque al no estar reconocidos por ningún País no figuran en ninguna estadística con lo que los cálculos son aproximados. Están repartidos por 78 Países donde sí hay registros y otros quince donde carecen de dichas estadísticas. La cifra podría aumentar considerablemente por culpa del conflicto sirio ya que la Ley del País impide que una mujer traslade la nacionalidad a su hijo por lo que las madres viudas no podrán hacerlo. Por lo tanto, muchos huérfanos de padre sirios corren riesgo de convertirse en apátridas cuando adquieran la mayoría de edad al no poder conseguir la documentación de identidad que les acredite por no tener padre que les reconozca.

El fenómeno no es solo propio de Oriente Medio, sucede también en el continente americano; por ejemplo, en la República Dominicana hay 120.000 apátridas. Muchos refugiados lo son por no tener patria que les proteja ante lo que carecen de los derechos internacionales que amparan a cualquier ciudadano de cualquier País.

El caso alemán

Alemania tiene dentro de su territorio a 1,5 millones de refugiados. Es una Nación próspera aunque la crisis económica mundial está dando lugar a la formación de verdaderos guettos en los Países desarrollados donde se refugian las personas que huyen de la situación nefasta de sus lugares de origen. El riesgo es que recurran a la delincuencia si no consiguen trabajo antes que regresar al infienro del que proceden.

El Ministerio del Interior alemán ha reportado 820.000 peticiones de asilo de los que 50.00 no reúnen los requisitos iniciales. Nueve millones de voluntarios entre los ciudadanos alemanes, colaboran en la acogida de los refugiados, en todo un ejemplo de solidaridad no igualado en ningún otro País del Mundo. Decenas de miles de estudiantes universitarios y profesores retirados dan clases gratuitas de alemán. La mayoría de los refugiados acaban siendo alojados en viviendas sociales o albergues, saliendo así de los pabellones deportivos acondicionados como primera residencia a los que van llegando, salvo en Berlín y Hamburgo donde hay escasez de viviendas. En Berlín, por lo tanto, hay actualmente más de cuarenta pabellones deportivos habilitados como refugios eventuales. Pero pequeñas localidades con apenas un centenar de habitantes, acogen a miles de refugiados ubicando en viviendas que tenían vacías a los mismos. De este modo, dichas poblaciones que habían quedado casi deshabitadas al marcharse los jóvenes a ciudades más grandes ahora tienen de nuevo vida. Tal es la implicación alemana en la ayuda a los refugiados que la capital cuenta con su propia oficina de asuntos de refugiados multiplicándose por cinco el número de puestos de trabajo dedicados a este menester. Los Hospitales cuentan con más profesionales especializados en la atención a los refugiados y se abren nuevos albergues totalmente habilitados.

La parte negativa es el rechazo xenófobo mostrado por grupos de extrema derecha. En 2016 se registraron miles de ataques incluyendo cientos de incendios provocados en los albergues de refugiados. Pero los traficantes que introducen en Centroeuropa a los refugiados a cambio de dinero les prometen que cuando lleguen a estos Países recibirán un hogar, seguro médico y un salario mensual de 1.000 euros. La mayoría, debido a la situación nefasta que viven en sus países de origen y a los rumores que les llegan de Europa, de quiénes han prosperado aparentemente (muchos pagados por los traficantes como ganchos para dar más credibilidad a las ofertas de los traficantes) acaban pagando lo que se les pide por llevar a cabo la odisea de intentar llegar a Europa. Una vez en Alemania, chocan con la realidad por lo que hay ya miles de casos que buscan marcharse a otros sitios ante lo que la Organización Internacional para las Migraciones y el propio Gobierno alemán les pagan el billete de viaje y una asignación para que tengan un buen comienzo allá donde se dirijan (37.000 personas en el último año). El único destino para el que no pagan el viaje es a Siria por motivos obvios

El caso es que nunca, desde la Segunda Guerra Mundial, se había visto tal desplazamiento de personas en Europa. Hasta 10.000 personas han llegado en un solo día en autobuses y trenes.

En Alemania, para que la carga de recepción de refugiados se reparta equitativamente, según criterios de población y recaudación fiscal, se sigue el sistema Königsteiner Schüssel. Más del 15% de los refugiados son dirigidos a Baviera, Baden-Württemberg el 12,6%, Berlín recibe el 5,08%, y así sucesivamente. El Gobierno federal abona a cada Länder varios miles de millones de euros para sufragar los gastos. El problema es el siguiente: si al refugiado le toca alguna gran ciudad, es muy posible que acabe en un acuartelamiento en cuya explanada se instale un campamento, en un pabellón deportivo o en un recinto ferial con la falta de privacidad que podemos imaginar. Mientras que si se le envía a la Alemania Oriental probablemente consiga una vivienda social pero también encontrará un mayor riesgo de rechazo al haber más grupos de extrema derecha en esta zona.

Luego está el problema de los niños y adolescentes con mentes maleables que, de no ser tratados psicológicamente, teniendo en cuenta por lo que han pasado en sus Países de origen, son objetivos de pederastas o traficantes de personas que les engañan con destinos mejores. Solo 9.000 refugiados son asistidos psicológicamente en Alemania ya que esa atención solo se brinda en grandes ciudades y a quiénes lleven en el País más de quince meses. Los que van a una escuela se les imparte clases solamente de dibujo y alemán además de enseñarles algún deporte. Seles obliga a la asistencia a clases cuando llevan entre tres y seis meses en Alemania. Cuando ya dominan el idioma (después de un período entre seis meses y dos años) pasan a un nivel superior de enseñanza.

Aunque los principios han sido muy negativos para muchos refugiados al verse hacinados en los campamentos demás lugares habilitados para ellos en Alemania, la inmensa mayoría agradece a diario haber salido del infierno del que proceden y ser recibidos en este País. Incluso un colectivo gay lleva a cabo un programa de ubicación de refugiados homosexuales en viviendas en las que viven varios de ellos como compañeros. Teniendo en cuenta que son un colectivo perseguido por los integristas islamistas, sin duda les ha cambiado la vida a mejor.

En un albergue de Düsseldorf, regentado por la Cruz Roja, con 282 refugiados, tanto cristianos como musulmanes, hubo un serio altercado religioso que provocó incluso un incendio. Muchos de los cristianos serían acogidos por Cáritas pero este suceso refleja que la tensión continúa incluso en el País de acogida. Alemania, para controlar el movimiento de los refugiados por el País, ante el temor de que algunos se radicalicen o fueran ya extremistas en sus Países de origen, les obliga a permanecer en el primer Land asignado durante tres años, antes de moverse a otro Land alemán. Durante ese tiempo se comprueba el nivel de integración del refugiado y si es propenso a la comisión de delitos lo que decidirá la concesión futura del asilo político o la expulsión del País.

Angela Merkel, ante las presiones de la derecha alemana de controlar más a los refugiados que comenten delitos y agresiones (como lo ola perpetrada en la nochevieja de 2015 contra varias mujeres alemanas), ha recortado el período de acogida y ya no concede tantas prestaciones como lo hacía su Gobierno antes pues también esta medida fue criticada argumentando que se restaba la ayuda a los necesitados alemanes para concedérsela a los que venían de fuera.

El Gobierno alemán entrega a cada refugiado 670 euros mensuales descontando el importe de la ropa que reciben, manutención y artículos de aseo; les queda en torno a 135 euros en metálico. Si consiguen una vivienda social, la ayuda en metálico asciende a 216 euros y si es una familia, 200 euros por cada miembro. La atención sanitaria gratuita incluye las emergencias, embarazo, parto y las vacunaciones pertinentes.

Para la formación profesional hay 10.000 plazas, pero entre los refugiados hay un alto índice de analfabetos, solo una tercera parte tiene experiencia laboral y tan solo un 9% nivel de enseñanza secundaria; con una licenciatura universitaria son muy pocos los que llegan. Se ha puesto en marcha un programa para pagar a 1,5 euros la hora de trabajo a los refugiados para que vayan adquiriendo experiencia en el mercado laboral alemán, donde se les evalúa periódicamente su nivel de lengua alemana. Evidentemente, si no ponen empeño en aprender el idioma denota desidia por su parte con lo que no son contratados, siendo un factor determinante a la hora de decidir su expulsión o asilo político. Los trabajos los proporcionan las empresas locales, pero también los Ayuntamientos empleándoles como auxiliares de jardineros o de limpieza. Algunos Hospitales y Universidades les contratan como ayudantes de cocina pero en ninguna empresa, ya sea pública o privada, pueden superar el 25% de la plantilla, para que no sea la medida no sea aprovechada por dichas empresas colocando mano de obra barata o negando puestos de trabajo a los nacionales alemanes.

Los sistemas de acogida de refugiados

Dos sistemas distintos: el español y el suizo

¿Cual es el idóneo?

Sistema español de acogida

En España, a pesar de la crisis económica, se han registrado 12.600 peticiones de asilo en 2016, un 35% más que en 2015, siendo la nacionalidad más numerosa los venezolanos (2.850 personas); son el segundo grupo por País de origen más numeroso de cuantos piden asilo en España. Los que más solicitudes piden son los ucranianos. En tercer lugar, los sirios, siguiéndoles argelinos, colombianos y palestinos.

Sistema suizo de acogida

Si el solicitante procede de un País que el Gobierno considera seguro se les aloja en un centro federal, pero en cuestión de un par de días han sido entrevistados y expulsados la mayoría a sus Países de origen. Son Estados con los que Suiza mantiene acuerdos de cooperación construyendo viviendas para esos desplazados que solicitaron asilo en Suiza e invirtiendo en el sistema educativo del País de origen.

Lo que sucede en España con respecto al asilo político está siendo muy criticado por asociaciones de inmigrantes y centros de acogida. Se dan casos de huidos de la dictadura que gobierna Guinea Ecuatorial, que fue colonia española, y sin embargo no se les ha concedido a pesar de llevar años solicitándola. Son 16.400 los casos pendientes de resolución. A los que proceden de África se les suele considerar inmigrantes y no refugiados a diferencia de los sirios a los que sí se considera refugiados. El problema radica en el eco mediático que ha recibido el conflicto sirio a diferencia de las guerras olvidadas que se libran en África. De todos modos, tampoco en el caso de los sirios España está cumpliendo el compromiso adquirido con la Unión Europea para acoger refugiados sirios. Los que se han acogido son muchos menos de los que España se comprometió a recibir: 858 personas de las 17.000 a las que se comprometieron. Pero las solicitudes que se han peticionado de sirios que entran ilegalmente en España suelen resolverse en cuestión de medio año, a diferencia de las de Países africanos, incluidos aquellos con los que España tuvo un vínculo colonial, como Guinea Ecuatorial o el Sáhara Occidental (este último, en teoría sigue siendo colonia española, pero en la práctica está ocupado militarmente por Marruecos al desentenderse España de dicho territorio y de sus habitantes).

La falta de tacto del Gobierno español se da también con los peticionarios de asilo procedentes de Centroamérica, una Región que comparte lazos culturales, lingüísticos e históricos con España y sin embargo son muy pocos a los que se les concede el asilo.

Durante los primeros seis a nueve meses el sistema de acogida español cubre alojamiento, manutención y formación tanto educativa como profesional (en su caso); una vez se consiga el permiso laboral se les da subvenciones que cubre el alquiler de vivienda y la comida. En una tercera etapa del proceso se espera que el inmigrante acogido genere sus propios ingresos recibiendo subvenciones puntuales.

Tan solo se han concedido 1.020 peticiones de asilo, logrando 220 el estatuto de refugiado y 800 la protección subsidiaria, ésta última revisable a los cinco años. Si se rechaza la petición se les da un plazo de quince días para que abandonen España.

En toda Europa son 650.000 las peticiones de asilo actuales, siendo la tercera parte sirios. Lo curioso es que España es el cuarto País europeo que más inmigrantes recibe si bien es el que menos peticiones de asilo acepta.

En Suiza, si el solicitante procede de un País considerado no seguro se le aloja igualmente en un centro federal no debiendo prolongarse el procedimiento más de 140 días. Si se acepta, en primera instancia, la petición (las de los que tienen buenas perspectivas, pero no por ello se les haya concedido aún) se les redirige a un cantón donde el procedimiento podrá continuar un año como máximo. El Estado pone a disposición de los solicitantes de asilo un abogado gratuito para que les asesore durante todo el procedimiento. El problema radica en que no todos los cantones están dispuestos a aceptar centros de acogida de refugiados. Y por otro lado, los acogidos provisionales no tienen los mismos derechos que los refugiados, como la reagrupación familiar. Por eso solamente el 3,1% de las peticiones de asilo a Europa son para Suiza, porque no resulta, a pesar de todo, tan atractiva para los refugiados con familia.

La situación en otros Países

En otros Países, la asistencia a los refugiados no llega al nivel de Alemania ni mucho menos por lo que buscan a los traficantes a los que pagan para que les introduzcan en Europa. Saben que corren un riesgo alto pues si son descubiertos por la Policía les pueden extraditar de nuevo a su País de origen, como ocurre con los sirios en Jordania, y aun así se arriesgan.

El campo de efugiados de Zaatari es un ejemplo.

El campo Zaatari, en Jordania, acoge a unos 80.000 refugiados sirios siendo la mitad menor de edad con unas condiciones pésimas, con falta de agua potable suficiente para satisfacer las necesidades de todos, letrinas y duchas, así como una ineficiente recogida de residuos. Lo mismo sucede en Siria con desplazados internos para los que no hay suficiente infraestructura para atenderles al haber sido destruida por la guerra o el terrorismo.

En el Líbano hay varios asentamientos de refugiados sirios en el valle de la Bekaa, fronterizo con Siria, acogiendo entre un millón y millón y medio de personas, viviendo en tiendas de apenas siete metros cuadrados dos o tres personas. Se levantan sobre terrenos alquilados por asociaciones de caridad con financiación de Regímenes del Golfo Pérsico a cambio de que cumplan con los preceptos impuestos por sus representantes; en cierto modo es salir de una cárcel para entrar en otra solo que en un País diferente. Muchos son partidarios del frente contrario al Régimen de Bashar al-Asad con lo que saben que no es buena idea volver a Siria donde el presidente está ganando la guerra. Los alimentos que consumen a diario se los facilita ACNUR pero los niños no acuden a clases porque no hay escuelas y el suministro eléctrico es deficiente. Por lo tanto, es comprensible que muchos de ellos se aventuren en la temeridad de intentar entrar en Europa de forma ilegal.

En otras Regiones del Mundo, como Sudamérica, se viven situaciones similares: Caracas está considerada actualmente la ciudad más violenta del Mundo y el País, Venezuela, el de mayor inflación (720% anual). La escasez de alimentos y fármacos es ya endémica. En lo que llevamos de siglo, 1,5 millones de venezolanos abandonaron la República Bolivariana, pero se teme que en los próximos años se produzca una situación tan dramática como la siria. Además, Venezuela acoge a 250.000 desplazados colombianos que es muy probable que acaben marchándose a otro País al comprobar que la situación en Venezuela ya no les resulta favorable.

En Ecuador llegan una media de 400 colombianos al mes que cruzan la frontera huyendo de la violencia y los secuestros de las guerrillas. Ya son 230.000 los colombianos desplazados hasta Ecuador desde finales de los 90. Pero la falta de documentación de muchos de ellos les supone trabas en su acceso a derechos fundamentales como la educación. La ONU ayuda en este sentido, así como en el suministro de alimentos. La mayoría de los desplazados colombianos a Ecuador son afroamericanos del sur de Colombia.

En Europa del Norte han cambiado sus legislaciones sobre asilo y si antes eran considerados destinos preferentes para los refugiados ya no lo son. Finlandia tiene proyectado expulsar a 20.000 inmigrantes de los 32.000 que solicitaron asilo en 2015 y Suecia muchos más, entre 60.000 y 80.000 (recibieron 163.000 peticiones de asilo). En el caso de Finlandia, la mayoría son iraquíes. En el caso de Suecia, el asesinato de una joven que trabajaba en un centro de refugiados acompañando a los menores de edad ha sido determinante para cambiar su política y dotar a las Fuerzas de Seguridad de más efectivos para buscar a los que se escondan cuando les llegue la orden de abandonar el País.

Incluso Alemania aprobó que la reagrupación familiar no puede concederse hasta pasados dos años de estancia del refugiado en el País y que aquellos a los que se les haya negado la petición de asilo sean deportados de inmediato. Pero mantiene la medida tomada recientemente de no deportar a quiénes piden asilo a pesar de haber entrado en Alemania desde otro País europeo. El conocido como Reglamento de Dublín obliga a devolver al primer País de la Unión Europea por el que entrara al peticionario de asilo, pero Alemania no lo está haciendo. Aun así, e incluso dando lugar al efecto llamada de otros inmigrantes, Alemania no se ha hundido económicamente, sino que continúa siendo el motor de Europa.

Estados Unidos, el País que más peticiones de asilo concedía antes de la crisis siria, exige que el solicitante se halle en territorio propio para iniciar el proceso por lo que no acepta a sirios, por ejemplo, que esperan en campamentos de refugiados de otro País, como si hace la Unión Europea. En Australia, en cambio, a los que consiguen llegar, pero entrar de forma irregular (ilegal) se les manda a centros de detención, incluyendo niños. En cambio, si entran de forma legal contarán con la debida asistencia, de hecho acoge a miles de refugiados.

En Brasil cualquier sirio que demuestre su nacionalidad con documentación y pida asilo la tiene garantizada con lo que 2.000 sirios ya han viajado hasta allí y otros 2.000 ya lo han solicitado. Canadá también acoge a 25.000 refugiados y el programa de acogida desarrollado prevé poder dar refugio a casi 20.000 más.

Gran Bretaña ha dado refugio a casi 2.400 personas de más de 71.000 solicitudes de asilo; Noruega a más de 3.400. En toda la Unión Europea se prevé para 2017 que se asienten otros 22.504 refugiados que se unirán a los 160.000 que ya viven repartidos por todo el territorio de la UE. Parecen cifras que reflejan una gran solidaridad, pero quedan ensombrecidas cuando se descubre que el número de peticiones de asilo supera 1,3 millones. El País que más solicitudes acepta es Bulgaria con el 91% seguido de Malta y Dinamarca, ambos con más del 80% de solicitudes pero entiéndase solicitudes que pasan a ser estudiadas. En realidad, el País que más peticiones de asilo concede es Italia, con un 80%.