¿Qué hacer si nos falla el pc, la tablet o el smartphone?

01.02.2017

Nuestro ordenador no va bien y nos desespera. Lo primero que pensamos: un virus...

Hemos oído hablar de ello innumerables veces, pero lo cierto es que no tenemos ni idea de cómo funciona. Como mucho imaginamos que nos habremos infectado al visitar tal o cual web o bien por alguna descarga que hayamos realizado. Nos entra el remordimiento pensando que ya nos habían avisado y no hicimos caso creyendo que eso solo les pasa a personas que trabajan con ordenadores, no a los que los usamos de forma lúdica, para descargas de pelis, música o para jugar. El caso es que no sabemos qué hacer para que el ordenador vuelva a ir rápido.

Lo primero es dejar claro que tal vez no tengamos ningún virus informático, sino que el hardware o entrañas del pc estén deterioradas o "sucias". En este caso, como haríamos con cualquier otro aparato, debemos proceder a su limpieza pero eso solamente si la otra limpieza, la del software, no funciona. Arreglar o limpiar el hardware han de hacerlo técnicos cualificados pero intentar solucionar problemas del software sí pudiéramos hacerlo nosotros mismos buscando "malware" (software malicioso).

Por lo general, si no solo va lento, sino que además nos cuesta más de lo habitual conectarnos a Internet es muy probable que el motivo sea uno de estos dichosos malvados programitas. Normalmente, si nuestro antivirus es bueno, avisará de la incidencia con una alerta (si las tenemos activadas y si tenemos antivirus que todavía mucha gente no lo instala creyendo que ralentizará el ordenador; ¡CRASO ERROR!).

Puede que se ejecute algún programa que desconocíamos que tuviéramos instalado. Hasta culparemos a nuestra operadora de Internet de que la conexión sea tan lenta si el antivirus no está habilitado para avisarnos de estos problemas. El caso es que mientras reaccionamos, el malware sigue infectando archivos de nuestro ordenador.

¿Qué podemos hacer sin que sea necesario llevar el "cacharro" a un experto a que lo revise cobrando lo que nos pida? Evidentemente, si el problema persiste, a pesar de las recomendaciones que os vamos a dar, sí que tendréis que recurrir a un técnico para que le eche un vistazo para que averigüe lo que le ocurre. Pero la mayoría de las veces no es necesario; con unos cuantos consejos, lo solucionaréis vosotros mismos desde casa.

Olvidaros de si es un virus, un troyano o un gusano informático porque eso solo le interesa al técnico si al final os veis obligados a llevárselo y además casi nadie sabe diferenciarlos aunque en este artículo también hablaremos de ello. Lo que en principio tenemos más o menos claro, después de lo que os he dicho anteriormente, es que pudiera ser un malware. Y ¿qué hacen estos bichos exactamente? Pueden borrarte la memoria de tu pc, copiar las claves de acceso a tus webs importantes como la de tu Banco o la que utilizas para tus compras online, volver lento el ordenador, sobre todo Internet e incluso inutilizarlo.

Lo primero será instalar un buen antivirus. No tiene que ser de pago, los hay gratuitos que son muy buenos solo que no tienen todas las aplicaciones de los de pago; éstos suelen estar reservados para las empresas e instituciones y aun así no todas tienen instalada la versión de pago, lo que también es un error. Allá cada cual con respecto a la posibilidad de perder datos valiosos de su actividad por la acción de alguno de estos malware.

Una vez instalado el antivirus debemos emplear un poco de tiempo en habilitar sus características más útiles para que funcione como es debido ya que de lo contrario dará igual que lo tengamos instalado si no aprovechamos todo su potencial. Esencial, que realice periódicamente copias de seguridad del sistema pudiendo así volver a una fecha anterior al problema si la limpieza no resulta. Para que nos enteremos, esto es como si uno comete un error y piensa: qué bien estaría volver atrás en el tiempo para que todo esté como antes del problema. Eso precisamente es lo que hace nuestro pc cuando vamos hacia la copia de seguridad de una fecha anterior al problema generado (no es necesario el antivirus para realizar copais de seguridad pero se aprecia que cuenta con esa función). Otra aplicación muy importante del antivirus que debemos activar es que analice previamente cualquier archivo que intentemos descargar para indicarnos si hay peligro o no. También debes darle a las actualizaciones automáticas para que el antivirus actualice su base de datos de forma periódica y pueda así detectar un mayor espectro de software malicioso. Aunque no te salte ninguna alerta, pasa el antivirus todas las semanas y así te aseguras. Y no te olvides de inhabilitar el arranque automático de las aplicaciones que tengas instaladas con el inicio de tu dispositivo; dichas aplicaciones solo debieran funcionar cuanto tú se lo pidas. Incluso las aplicaciones que te dicen que las configures para que sean las preestablecidas, ignóralo y decide tú con qué programa abrirlos; por ejemplo, si te adjuntan un archivo en pdf en un correo que te envíen, procura que no se abra automáticamente porque ya tengas un lector pdf preestablecido, sino que debes ser tú quién decida evitando así que ese arranque automático nos infecte el dispositivo, sin remedio. De este modo, das tiempo a tu suite de seguridad a chequear dicho archivo antes de que se abra. Sucede lo mismo cuando navegamos y tenemos activado algún programa que automáticamente abre los vídeos y demás imágenes; esto es una temeridad. Deja que tu programa de seguridad actúe y cuando te diga que la página es segura activa el javascript o aplicación que utilices para disfrutar plenamente de la web. Por otro lado, mantener tantas aplicaciones abiertas en nuestro teléfono móvil es ponérselo fácil a los extraños que deseen acceder a nuestra información personal y ralentizar nuestro dispositivo puesto que estará haciendo un sobreesfuerzo con todo eso abierto. Lo mejor: servicios, redes sociales y aplicaciones, todas cerradas y solo abrirlas cuando realmente lo necesitemos.

Cuando ya lo hayamos habilitado, con sus aplicaciones más efectivas adaptadas a lo que requerimos cada cual según el uso que hagamos del ordenador, en el momento en que nos salta una alerta de virus o malware, de inmediato debemos cortar la conexión a Internet: apaga la Wi-fi o el modem desconectando el cable.

No actives ningún programa pensando que como ya no hay conexión a Internet pasó el peligro porque tienen el malware metido en tu ordenador esperando precisamente a que des ese paso para infectar cualquier carpeta o archivo que abras. Accede al registro de copias de seguridad y comprueba que cuentas con alguna reciente. No cometas el error de pasar tus archivos a un disco duro externo puesto que podrías trasladar el malware con el resto de archivos con lo que, aunque lo limpies, en el momento en que metas de nuevo los archivos, el malware volvería a infectar el pc. Incluso realiza tú mismo una copia de seguridad de tu ordenador nada más comprarlo por si algún malware futuro destruyera todo su software sin remedio; en ese caso, accedes a dicha copia que habrás mantenido en un disco externo y lo insertas en el pc.

Comprobado que tienes copia de seguridad registrada, la dejas ahí por si acaso la limpieza del ordenador no funciona y te veas obligado a irte a dicha versión anterior. Pero no suele ser necesario ya que un buen antivirus, por lo general, eliminará el problema. Actívalo y cuando detecte los archivos infectados verás que te da varias opciones, siendo una de ellas mandarlos a cuarentena; opta por esta decisión.

Recomendaciones en el uso de Internet

Manual de buenas costumbres del internauta

El antivirus tiene que estar configurado para analizar el correo que recibas o emitas y también cualquier dispositivo que conectes a tu ordenador: un usb, disco duro o incluso una cámara fotográfica y más si tiene acceso directo a Internet, como las actuales, ya que su tarjeta es posible que haya pasado por algún ordenador infectado. Otras recomendaciones afectan al propio sistema operativo o al navegador que utilicemos habitualmente; deberías actualizarlos también, con regularidad, para que adopten las medidas de seguridad recomendadas.

Incluso los fabricantes de ordenadores te dan la opción de abrir cuenta en sus webs y recibir actualizaciones de seguridad siempre que las haya; no lo dudes. Del mismo modo, todas las aplicaciones que suelas utilizar deben ser actualizadas regularmente; cuando te indiquen que hay una nueva actualización, acéptala sin pensarlo. No te olvides de los plugins o aplicaciones de los navegadores que deben ser igualmente actualizados y cuidado con los complementos que activas descargados de a saber que webs, puesto que algunos pudieran ser malware. Confía solo en las webs de descargas que analizan los productos que ofrecen. No creas que tu antivirus, y más si es gratuito, lo va a detectar todo; ni mucho menos. Por lo tanto, sé cauto en las páginas que visitas y no descargues nada de las webs que no te inspiren confianza.

Si accedes con regularidad, desde tu pc, a webs que te solicitan una contraseña, no la guardes en alguna carpeta de tu ordenador, sino que la apuntas en una libretita de las de toda la vida y la dejas a mano en tu despacho o estudio de tu casa (o donde tengas tu pc). Procura que no sea la misma contraseña para todas las webs, como hace tanta gente todavía hoy, porque si la averiguan tendrán acceso a todas tus cuentas. Y asegúrate de que es la página oficial y no una suplantación o phishing. Si alguna página te dice que contactes con un técnico que te pide tu contraseña desconfía porque ningún técnico pide jamás las claves tuyas personales, en todo caso te dice que la introduzcas tú mismo para hacer él las comprobaciones posteriores pertinentes. Si recibes un correo con un enlace sospechoso o de algún remitente desconocido no hagas clic; tampoco si es mensajería instantánea como WhatsApp o cualquier otro servicio. Solo accede si confías plenamente en ese enlace, pero no te confundas: no te digo si confías en quién te lo haya mandado sino en el enlace mismo ya que el amigo/a que te lo ha enviado pudiera también haber caído en la trampa y estar expandiendo, sin saberlo, ese malware al enviarlo a sus contactos y amigos. Lo mismo en las redes sociales. Ten en cuenta que los mensajes falsos lo que buscan es que creas en su contenido y cada vez los redactan más elaborados. Una de las últimas técnicas que utilizan es hacerte creer que te lo manda un amigo. Para ello previamente han accedido a tu agenda de contactos. Y ¿cómo es esto posible? Te preguntarás. Pues tan sencillo como que pases los mensajes esos en cadena, sí, los que te piden que se los envíes a varios amigos, con lo que el malware se hará con los contactos a los que envíes el mensaje. Ya has caído en la trampa. No hagas caso de esas historias que te alarman con que tal o cual cosa provoca cáncer, o que el Gobierno no ha informado de a saber qué amenaza, o de que si haces algo concreto pudiera dañarte de algún modo, ya que la mayoría son bulos de Internet, los conocidos "hoax". Esas informaciones pretenden hacerse con tus contactos para vender datos a empresas sobre gustos y preferencias de los internautas e invadir sus correos o servicios de mensajería con publicidad molesta y engañosa. Por lo tanto, si caes en la trampa y difundes dichos mensajes, flaco favor le haces a la Sociedad. Ten por seguro que las amenazas serias a la comunidad ciudadana serán los servicios de información y prensa los que lo comunicarán de inmediato así que no seas iluso y no te dejes engañar por los bulos de Internet similares a las antiguas leyendas urbanas, ¿te acuerdas? Como la de la chica de la curva y esas historias para no dormir.

Los correos de personas desconocidas no infectan por sí mismo sino los archivos ejecutables que llevan adjuntos (sobre todo no abras ninguno con la extensión .vbs, .exe. y .src si desconoces su origen, porque pudiera introducirte un gusano informático) así que no los ejecutes si desconoces su verdadera procedencia; y si provienen de algún amigo o contacto, pero no tenías previsto recibirlo, asegúrate de que te lo ha enviado él o ella antes de abrirlo. Si no conoces su origen, directamente a la papelera y elimínalos sin abrirlos. A ver, no por el hecho de leer el texto del correo sospechoso se va a infectar el dispositivo pero sí en el caso de que ejecutes o descargues el archivo que lleve adjunto.

Antes de subir una fotografía tuya, piensa que tipo de imagen es y si realmente te da igual que otros la vean.

Es relativamente fácil hacerse con imágenes ajenas por parte de personas malintencionadas con un mínimo de conocimientos informáticos, aunque creas que la has enviado por un canal de confianza como puedan ser tus perfiles privados de tus redes sociales o servicios de mensajería instantánea. Por supuesto, nada de acceder a chats abiertos al público en general (no confundir con las webs de prensa o similares que te permiten comentar sus artículos; eso no es un chat y ahí sí puedes realizar los comentarios que quieras); pudieras, sin saberlo, introducir a través de esos chats un gusano informático en tu ordenador.

Debes aprender a utilizar el firewall o cortafuegos de tu pc para evitar que entren intrusos a través de alguna puerta que no sabes que tienes abierta por la que accederían a través de Internet o de tu conexión de banda ancha. Lo mejor, hasta que te lo configure un experto, es dejarlo con las características recomendadas por el fabricante.

No es mala idea, ni mucho menos, instalar en el pc un programa antiespía que evite el spam o publicidad molesta bloqueándola o que en tu navegación por Internet te redireccione, sin tú pedirlo, a una web diferente a la que pretendías acceder. Lo mejor es una suite de seguridad que tenga tanto antivirus como antispyware porque si instalas distintos programas de seguridad pudieran solaparse y no actuar de forma efectiva.

Con todo lo anterior, será complicado que infecten tu ordenador, aunque no imposible, desde luego. Si a pesar de lo recomendado ves que tu bandeja de correo saliente contiene emails que sabes que no enviaste, que navegando por Internet no cesa de aparecer publicidad molesta, que se te apaga el ordenador (o el móvil sin causa aparente) o sencillamente deja de funcionar, deberás confiar en algún experto que te lo chequee. Por cierto, no olvides aplicar estas mismas medidas a tu Smartphone, ya sea Android o iOS (ya sabes, el utilizado para los IPhone). Casi nadie instala un antivirus en su teléfono, lo que es hoy en día resulta arriesgado porque llevamos pequeños ordenadores en el bolsillo. Los teléfonos deben también hacer copias de seguridad para volver a una fecha anterior al problema surgido, ser cuequeados regularmente con un antivirus adaptado a la telefonía móvil, que también los hay gratuitos y muy buenos. Si nada de esto funciona, entonces recurrir a un reseteo total para devolverlo al momento en que salió de fábrica perdiendo todo el software y fotografías que tuviéramos en su memoria. Mucho cuidado con las imágenes y archivos que descargamos desde los teléfonos móviles a los ordenadores, y más si éstos son del trabajo, porque pudiéramos infectarlos sin darnos cuenta al estar ya nuestro teléfono contaminado.

Y ahora sí, un poco de culturilla:

Un virus informático es un software que se copia a sí mismo en un entorno adecuado propagando dichas copias por todo el sistema operativo que infecte agarrándose a las distintas aplicaciones que encuentra a su paso. Recibe ese nombre porque actúa como un virus biológico pegándose a las células a las que acaba infectando.

El gusano informático no infecta el fichero o archivo, como el virus, sino que afecta a la red que utilicemos para conectarnos a Internet o la Intranet de nuestra empresa o institución. Sin pretenderlo, podemos infectar nuestra Intranet si abrimos un correo electrónico externo desde un ordenador del trabajo, sin haberlo revisado previamente o desconociendo su origen. También si accedemos a una red de las que comparten archivos como las P2P, tipo de las de descargas de películas y música. Si llevas un usb con películas descargadas de una de estas redes y las dejas en un ordenador de tu trabajo para compartirlas con tus compañeros, pones en riesgo la Intranet de la entidad en la que trabajes. Si alguno de esos ficheros estuviera contaminado con un gusano, éste se puede extender por toda la Intranet buscando vulnerabilidades a través de las que atacar dicha red interna.

El troyano lo que hace es facilitar a un hacker o cracker (un cracker es el verdadero pirata informático mientras que un hacker es un experto) acceder a un ordenador ajeno desde otro ordenador o dispositivo. ¿Cómo? Descargando un programa que crees una aplicación útil y en realidad es un software malicioso o visitando una web que no sea de confianza. Son los denominados rootkits que cualquier antivirus te pedirá si quieres chequear tu dispositivo en su búsqueda para eliminarlos.

Luego tenemos los spyware que sirven para recopilar información sin consentimiento del titular. Si descargamos un archivo de origen desconocido, incluso camuflado como enviado por un amigo (los pdf son muy utilizados para este fin) o pulsamos en un anuncio de alguna publicidad atrayente, pudiéramos estar instalando en nuestro dispositivo un spyware.

Si nos urge utilizar nuestro pc con lo que no podemos llevarlo a ningún técnico y tenerlo varios días en el taller ya que nos hace falta para trabajar, pero vemos que hace cosas extrañas a pesar de lo indicado anteriormente, entonces lo mejor es "congelarlo": lo devolvemos a como nos vino de fábrica dándole a "recuperación" entre las herramientas del propio pc.

Y otra cosa importante que casi nadie hace: leer. Es tan sencillo como eso, leer. Pero la poca gana de emplear unos minutos en hacerlo supone que estemos instalando una aplicación en nuestro ordenador o teléfono que nos pide acceso a nuestros contactos, imágenes y demás información personal. La mayoría de lo que instalamos en nuestros teléfonos nos solicita acceder a esos datos cuando no debiera ser necesario. ¿De veras para instalar una aplicación que nos indica el tiempo que hace tiene que acceder a nuestra galería de imágenes o agenda de contactos? No tiene sentido salvo que deseen hacerse con esa información. Tened cuenta que hoy en día, el robo de información digital es un negocio más suculento incluso que el del narcotráfico. Leamos por lo tanto la letra pequeña de esas aplicaciones antes de instalarlas porque la mayoría, sin saberlo (o mejor dicho, sin querer saberlo) les estamos dando acceso a nuestra privacidad a decenas de desarrolladores de estos programas-aplicaciones que no conocemos de nada en absoluto.